Transcripción de la prédica del 5 de abril 2026

Resumen
El estudio de hoy se centra en la fidelidad espiritual y el camino hacia la salvación. Se enfatiza que Jesucristo es el único sendero hacia Dios, aunque reconoce que seguirlo implica enfrentar dificultades, espinas y constantes tentaciones del enemigo. Se hace un llamado urgente a la congregación para fortalecer su disciplina espiritual mediante la oración, el ayuno y el estudio de las escrituras, evitando la complacencia o el formalismo religioso. A través de testimonios y una representación dramática, se advierte sobre el peligro de ignorar la voz divina en la vida cotidiana y la necesidad de dar testimonio público de la fe. Finalmente, el mensaje resalta la inminencia del retorno de Cristo, instando a los creyentes a mantener una relación íntima y humilde con el Creador para asegurar la vida eterna.
Transcripción
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 14:6
Cuando Jesús dice sus palabras, estaba en la Santa Cena, estaba en la última cena con sus discípulos, Él ya sabía lo que le iba a pasar. Él ya sabía que iba a morir, cómo iba a morir, a qué hora, qué día. Él le dice a sus discípulos, «Tanto he deseado estar con ustedes en esta cena para compartir con ustedes este pan, este vino, porque esta es la última vez que lo voy a hacer. Esta es la última vez que voy a estar con ustedes, porque yo me tengo que ir. Voy a ir a preparar morada para ustedes, para cada uno de nosotros.
Jesús dijo, «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si no es por mí» He escuchado muchas veces que dicen, «Jesús dijo, «Yo soy el camino, la verdad y la vida» Y muchos dicen, «Jesús dijo, yo soy el camino. No soy uno de los caminos. Yo soy el único camino. a Dios.”
Yo me quedé pensando, bueno, sí es el único camino. No hay nadie más que nos pueda llevar a Dios, no hay nadie más que nos pueda llevar al Padre. Sí, Él es el único camino, pero en ese camino hay muchos caminos diferentes que nos quiere sacar el enemigo.
En nosotros, en lugar de ir en ese camino correcto, muchas veces nos desviamos un poquito, agarramos la salida que sigue, “me desvió tantito para acá”. Les voy a a enseñar una cartulina. Perdón por los dibujos de primaria, pero perdón por los dibujos de primaria, pero pues es que lo hice con amor y lo mejor que pude.
Dice Yo soy el camino. Este es el camino para llegar al Padre. De hecho, iba a poner ahí unas piedras, unas espinas, unas vallas. Yo dije, «¿Por qué? ¿Por qué pondría eso? Unas piedras, unas vallas, espinas en el camino que nos va a llevar al cielo. Yo me imaginaría, ¿no? Me imagino un un caminito limpiecito, sin escombros. Así donde todo esté bien, todo amor, felicidad.
Pero no, ese camino va a ser difícil. Es muy muy difícil ese camino. Ya no le puse eso porque dije, «No, pues como que se va a ver muy feito» Pero es la realidad. Es muy duro el camino, muy duro. Hay veces que decimos estaba. Espero que aquí no haya hermano que digan eso, pero sí he escuchado muchas veces que dicen, estaba mejor antes que no conocía de Dios. Yo digo, ¿cómo van a estar mejor antes que no conocían de Dios? Si volteamos allá afuera, ¿cuántos suicidios? ¿Cuántas personas que se quieren matar, que ya no quieren vivir? ¿Por qué no tienen ese consuelo? ¿Por qué no tienen esa paz?, y nosotros sí la tenemos, a pesar de que pasamos por ese camino donde hay espinas, donde hay dolor, donde hay sufrimiento. Y muchas veces sí, hasta nos podemos llegar a tropezar, a caer. Muchos dicen, «Me caí, pero no estoy derrotado. Estoy derribado, no derrotado. Me paro y sigo adelante.» Muy, muy doloroso, pero al final de cuentas va a ser algo maravilloso. el poder estar eternamente con Dios, el poder estar con Él toda la eternidad.
Pero muchas veces nosotros nos equivocamos y en lugar de seguir el caminito, ya nos estamos desviando. El enemigo nos desvía, nos quiere sacar del camino con cualquier cosa utiliza el enemigo para sacarnos. Ese es el punto. Nos equivocamos, agarramos camino, camino equivocado, pero Dios siempre está ahí. Dios es fiel y Dios nos dijo, «Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.»
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Mateo 28:19-20
Y Dios es fiel. Yo le creo. Muchos dicen, «es que Dios ya no me escucha y ya se alejó de mí» No, Dios sí te escucha, Dios no se alejó de ti. Tú fuiste el que te alejaste de él. Tú fuiste el que ya no lo quieres escuchar. Porque muchas veces, me pongo en primera mano, yo siempre decía, «Dios no me quiere escuchar y Dios no me quiere, no me habla» Yo iba con el pastor decía “Yo estoy ore y ore y ore y ore y Dios no me habla” Y me decía, «” Ah, pero ya no me ha hablado desde ahí. Ya no me ha hablado. Ya no me ha dicho nada, “que sí te habla”, hasta que lo desesperé al pastor y me dijo, «A ver, me regañó» Me dijo, «A ver que sí te habla. Lo que pasa es que tú ya eres un necio”.
Me dolió. Dije, ya soy necio. Y dije, «Bueno, ya voy a tratar de volver a escuchar la voz de Dios y la vuelvo a escuchar otra vez» Ah, pero con un corazón agradecido, con un corazón contento y humillado, Dios nunca me desprecia, nunca. Él siempre está ahí, siempre nos está esperando con los brazos abiertos, siempre.
Pero muchas veces no lo buscamos, muchas veces eh lo ignoramos. Muchas veces no tenemos tiempo. “Ven a orar 5 minutos media hora” No, no, no tengo tiempo. En las mañanas nos paramos y no oramos. Salimos a la calle. Y esto es una lucha. Por eso en Efesios 6 dice, «Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”, porque es una lucha constante y no nada más allá, afuera. Puede ser aquí también. El enemigo utiliza a cualquier persona. Puede utilizarme a mí, puede utilizar al pastor, puede utilizar a cualquier hermano para ofender o dañarnos. Si por ejemplo yo eh si yo le digo a un hermano , «usted no vino hace ocho días, usted ya no ya no es salvo.» se va a sentir agredido.
Ya después nosotros si estamos bien en Dios, Dios nos habla y dice, «La regaste. ¿Por qué le dijiste así, hermano?» Y ya vamos a pedir perdón. Yo no lo quise decir así. Y el enemigo de eso se agarra y empieza a decir, «Y para eso vas, para eso te congregas, para que que te humillen, para que te lastimen” El enemigo es bien astuto, bien astuto, super astuto. Siempre busca el lado más débil. A mí en lo que me daba era en el tú no sirves, tú no sirves para nada. Y una vez yo sí se lo creí. Me decían, «Héctor, te toca hacer esto» “No, hermano, yo no puedo. Yo no estoy para hacer esto. Yo no sirvo para nada” Se la compré al enemigo. Y poquito faltó para que me sacara de la presencia de Dios. Poquito, porque yo dije, es cierto, yo no sirvo para esto. Yo no sirvo y y no le crean al enemigo. Siempre hay mentira en él, siempre hay engaño, siempre busca la manera de sacarnos de la presencia de Dios y ocupa muchas cosas.
Aquí escribí algunas, todavía me faltaron drogas. Son algunas que escribí, pero el enemigo utiliza infinidad de artimañas para sacarnos de la presencia de Dios. Yo no estoy diciendo que vamos a ser perfectos, nos podemos equivocar. Sí, pero cuando nos equivocamos, Dios nos dice, «Te equivocaste» y vamos y le pedimos perdón a Dios. Nos ponemos a cuentas con Dios. Pero si en algún pecado de estos, yo soy constante. Yo lo hago una vez y le pido perdón a Dios. Lo hago otra vez. y le vuelvo a pedir perdón a Dios, luego otra vez y le vuelvo a pedir perdón a Dios y así me la llevo toda la vida. ¿Soy libre o somos títeres? El pecado me está manejando a su antojo. Volví otra vez a lo mismo. ¿Soy verdaderamente libre por ya estoy en la esclavitud?. Y si estuviera en esclavitud y viene Cristo, ¿me voy o me quedo?
¿Cuándo es el tiempo de Dios? A mí me evangelizaron cuando yo estaba muy chiquito. No hice caso, a la señora la tiraba de loca, como lo dice la palabra de Dios. Lo que para nosotros es poder de Dios, para los demás es locura. Yo sí decía, «Está loca, señora. Llega al templo, pone una silla, se sienta Dios, pone otra, se sienta usted y se ponen a platicar”. “Señora, ¿estás loca?” Y me quedé con eso. El tiempo de Dios es perfecto. Si hubiera obedecido en ese tiempo cuando me llamó o tenía que esperarme más años hasta que dije, «Bueno, ya ahora sí ya quiero buscar de Dios«
El tiempo es hoy. No tenemos comprada la vida, no sabemos cuándo vamos a morir. Podemos salir ahorita. ¿Estamos preparados? ¿Estamos listos? ¿Vamos en el camino correcto? ¿O estamos aquí siendo manipulados?
¿Qué signo son los del mes de abril? Para nosotros ya no hay eso de que ay, yo soy Capricornio, yo soy Tauro, yo soy Libra, no, yo soy de Cristo.
En la Iglesia Universal Padre de Sufrir y en muchas religiones, ¡cómo utilizan de fetiches!, la sal de este de no sé qué, la rosa de no sé qué y esto y un buen de fetiches. Y la gente así como que les daban palmas o no. Con esto llegan a su casa y empiezan en el nombre de Jesús. En el nombre de Jesús, todo lo malo que está aquí se va en el nombre de Jesús y le hacen una limpia a su casa. Caray, en verdad es hechicería. Muchas veces como Dios no nos responde y no nos da lo que queremos. Ajá. Muchas veces recurrimos a esto y muchas veces hasta llegamos a pensar, “híjole, igual hiciera al diablo con tal de que me haga poderoso, famoso, rico, millonario”
Vamos en el camino correcto. Pero nosotros queremos que Dios nos obedezca. Nosotros queremos decirle a Dios lo que tiene que hacer. Es al contrario. Jesús no va a venir atrás de nosotros a ver qué quieres. Nosotros tenemos que ir atrás de Él decirle, «Señor, guíame en mi camino. Guíame. ¿Para qué quieres que te sirve? ¿Qué quieres que hoy haga?”
Ahora vamos a todo lo contrario. Igual nada más escribí algunos algunas cosas de lo que necesitamos hacer para ir en ese camino correcto, faltan más, pero son algunas cosas de las que escribí para ir en ese camino corredor.
¿Que tenemos que dar para llegar a la vida eterna?
Oración
16 Estad siempre gozosos. 17 Orad sin cesar. 18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
Tesalonicenses 5:16-18
Es muy importante la oración para nosotros. Es vital. Y muchas veces en la mañana nos paramos, no queremos orar. En la noche ya llegamos bien cansados, no queremos orar. Aquí venimos al templo a buscar el rostro de Dios. Hermanos, Dios está aquí, se está moviendo grandemente. Pasen al altar, vamos a orar. No queremos orar. Es superimportante. Así como nos alimentamos físicamente, nos debemos de alimentar espiritualmente.
Evangelizar
15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Marcos 16:15
Hay que evangelizar. Yo me declaro culpable de que muchas veces he faltado a evangelizar. Pretextos tenemos muchos. No puedo por mi trabajo, no puedo porque está muy lejos, no tengo dinero para los pasajes, tengo una reunión familiar y no puedo ir. Soy uno de los primeros. Ya, ¿cómo he faltado para evangelizar? Pero, ¿qué creen? que Dios me va a decir, «¿Qué pasó? ¿Qué pasó? ¿Me vas a servir o no me vas a servir? ¿Por qué no fuiste a evangelizar?”
Yo al principio pensé que era evangelista. Me pusieron a trabajar, porque me gustaba hablarle a las personas y me gustaba decirles, «Cristo murió por ti» Porque cuando yo lo entendí, me llené de gozo y yo quería que todo el mundo supiera lo que Cristo hizo por todos nosotros. Me apasionaba evangelizar, a todos les hablaba. No es que ya no me apasione, pero como que me enfocaba mucho a la evangelización, pero ya después empecé a a escudriñar la palabra, empecé a leer libros, empecé a leer y a leer y a leer y a leer y y me me incliné como que al ministerio de maestro. De hecho, estuve con los niños como dos años como instructor y yo le decía a Dios, «Señor, ¿qué ministerio tienes para mí? Evangelista, maestro, dime cómo te voy a servir» Y no les miento, hermanos, me estaba volviendo un poquito loco. Señor, dime de este lado, o de este lado. Y después empecé a a visitar a la iglesia, empiezo a visitar, empiezo a aconsejar. No, tú eres como pastor. Yo dije, «No, ya, Señor, ya. Evangelista, maestro o pastor”, me estaba volviendo loco. Me dice el pastor, «¿Qué crees? ¿Qué? Te vas a estar al pendiente del ministerio de la iglesia y del templo, porque yo te veo como que eres diácono. ¿Estás listo para que te unja como diácono?“ ¿Qué creen que les dije? Dije, «No, no, porque aquí usted me ha enseñado que Dios da el llamado. Ahorita como que me lo está dando usted. Usted me ve cara de diácono, pero Dios no me ha confirmado. Deje que me confirme Dios, que sea Dios el que me dé palabra y que me llame él y entonces le voy a decir, Ahora sí, ahora sí estoy listo.» ¿Por qué? Porque ahora sí fue Dios. Pero no porque no me vaya a ungir y a presentar como diácono delante de la iglesia, no voy a seguir sirviendo. No por eso me voy a detener. Estoy para servirle a Dios y donde usted me quiera poner ahí voy a estar. Porque lo importante para mí es servirle a Dios. Ya después que me me dé el ministerio, que me lo confirme, entonces sí, pero no voy a dejar de servir a Dios para lo que quiera, hermano, para lo que necesite, donde usted me quiera poner, yo le quiero servir a Dios. Yo quiero seguir sirviéndole a Dios.
Ayuno
16 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Mateo 6:16-18
Es bien importante el ayuno. Ayuda. Si yo les preguntara, ¿cuántas veces ayunamos? Y si ayunamos, lo hacemos para decirle a Dios lo que tiene que hacer. Por ejemplo, yo digo, «Ay, no, yo quiero un carro porque ya me cansé, ya me cansé de venir en transporte hasta. Yo quiero un carro y me voy a meter en ayuno para que Dios me dé un carro.» Muchas veces para eso ayunamos y eso sí, Dios lo sabe todo. Y Dios dice, «Ayuna hijo, ayuna, vete bien ayunado al templo”. Sabrá Dios que va a pasar algo. Sabrá Dios que también necesita venir en ayuno porque Dios va a hacer algo a través de él. Para mí es así. Para mí así funciona. Dios es el que el que dice, «Ayuna.» Pero no para complacerte, no es el genio de la lámpara.
Obedecer
22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
1 Samuel 15:22
El obedecer es mejor que los sacrificios. Para mí esta palabra, obedecer a Dios, para mí cómo pesa el reino de Dios. Porque muchas veces no obedecemos. ¿Y por qué pesa mucho para mí esta palabra? Porque se acercan unas personas a Jesús y le dicen, «Señor, en tu nombre echamos fuera demonios. En tu nombre hicimos esto, hicimos el otro, en tu nombre.» Y Dios no les dice, «No es cierto, no lo quiero«, les dice, «Apartaos de mí, yo los conozco, hacedores de maldad«
21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
Mateo 7:21-23
Para mí esto tiene mucho peso, la obediencia a Dios. Y yo siempre me preocupaba. En mi caso, cuando yo decía, «Dios no me habla» Y me volví necio y no lo quería escuchar. Si no lo escucho, ¿cómo lo voy a obedecer? ¿Cómo voy a saber qué es lo que quiere? ¿Qué quieres que haga, Señor? Pero si yo no lo escucho, ¿se imaginan? Si yo no lo escucho, ¿cómo voy a hacer la voluntad de Dios? ¿Cómo lo voy a hacer si yo voy en la calle y alguien necesita ayuda? Si nosotros no obedecemos, algún día Dios va a decir, «¿Qué pasó? ¿Qué pasó contigo?» Porque sí he faltado muchas veces a evangelizar. Soy ser humano, me equivoco. Digo, «Señor, perdoname”.
El jueves Hubo Santa Cena aquí, mi pretexto fue, «Tengo una clienta, si trabajó.» Yo dije, «Si no trabaja, me voy. Si trabaja no puedo. Pretexto, porque yo decía, es que yo le tengo que avisar antes a ella para decirle, no voy a poder. Una semana antes tengo que avisarle. Pretextos. Simple y sencillamente sabe ¿Sabes qué? Voy a tener una reunión en el templo, no voy a poder. Si quieres trabajar, busca quién te lleve, quién vaya por ti, porque yo no voy a poder. Pero más cómodo para mí, mejor un pretexto y no voy y me he perdido una gran bendición por no obedecer.
Escudriñad las escrituras
39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
Juan 5:39
Muchas veces no queremos leer. Ahí llegamos el domingo del templo. Gloria a Dios. Aleluya. Ya llegué a mi casa. Dejo mi Biblia, me dedico a lo mío. Trabajo, ¿qué hacer? Esto, el otro. Ay, ya es domingo, ¡Vámonos! Muchas veces no queremos ni leerla, escudriñarla, meterlas a fondo, que de un pasaje me lleva al otro y que del otro me lleva al otro y que hay un libro que refuerza esto libro nada más que refuerza lo que es la palabra de Dios, y nos vamos metiendo más y más y más y más.
Una vez yo no entendía, eh, Jesús, por nosotros se hizo pecado. Yo decía, ¿cómo? ¿Cómo no Jesús era perfecto y no cometió pecado, pero se hizo pecado, no entiendo, me vuelvo loco. Ah. ¿Qué hago? Le pedí a una clienta que tenía, oiga, imprímame este de Romanos, no me acuerdo de Romanos 3, de Romanos. Este capítulo, me lo da. Y con esas hojas que me dio, empecé a leer la Biblia y y de aquí para acá y de aquí para acá y de aquí para acá. 4 horas, y yo quería más, pero mi mamá me dijo, «Ya acuéstate, ya tarde. Es como la 1 o 2 de la mañana”, pero yo no tenía sueño, sentía bien bonito. Y yo quería seguir, pero dije, «No, ya tengo que dejar dormir a mi mamá. Mañana voy a escudriñar las escrituras, escudriñar y vivir. Vivir las escrituras. Porque si nada más las leemos por leerlas, escudriñarlas por escudriñarlas y seguimos nosotros en nuestra misma vida sin cambiar, sino obedecer la palabra de detenidamente.
Dice la palabra de Dios, “mujer, sométete a tu marido”, “este, siguiente página, por favor”. Eso está muy difícil, pero ¿qué creen? No es machismo, es lo que Dios quiere. Mujer, sométete a tu marido. Marido, ama a tu mujer como a vaso frágil, como Cristo amó a la iglesia. Y muchas veces el marido, como dice mujer sométete a tu marido, dice, «Ah, entonces yo soy el que mando aquí.» No, espérate, porque también dice que Cristo es la cabeza del hombre y nosotros varones nos tenemos que someter a Cristo.
Y muchas veces no lo hacemos.
Qué bonito que dice la palabra, pero no lo hacemos. “Hijo, honra a tu padre y a tu madre”. Y muchas veces ya nos estamos peleando con ellos.
Vivirla, vivirla. Y así hay muchos mandamientos. Y dice el Señor,
Juan 14:15
Señor, ¿qué es lo que quieres de mí? Señor, dime qué qui eres de mí. Y “ay, no, esta palabra no está, no me gustó. Esta está muy fuerte. Esta no es para mí. A mí me regañó una vez el Señor en ese tiempo que yo decía, No me habla, no me habla, no me habla, no me habla, no me habla”. Me voy en el templo en la madrugada solito, y sí me habló, me regañó. Como no tiene ni idea, nunca me había regañado de esa manera. “Hiciste esto, hiciste el otro, hiciste acá, hiciste allá, no hiciste esto, no hiciste el otro”. Perdóname, Señor. Perdóname, pero te doy las gracias y aunque me regañaste y duro, me pongo bien contento porque me hablaste y eso es lo que yo quería, que me hablaras una vez más.
Qué bonito cuando Dios habla. Qué bonito. Nos llena de gozo. de paz, algo inexplicable. No se puede explicar todo lo que uno siente cuando Dios está aquí. No se puede explicar, lo mejor del mundo. Si alguien llega ahorita y toma, te regalo 10 millones de pesos. Ay, qué bonito. No, no, no es nada a lo que se siente cuando Dios está aquí. Nada, nada. Es algo maravilloso, algo increíble. Es lo mejor.
Por eso les digo, no sé si se acuerdan que alguna vez cuando estuve aquí enfrente les platiqué de una clienta que le gustaba hablar de religión, pero se enojaba. Ella me hablaba de religión, yo le hablaba de Dios y se enojaba. Yo dije, «Señor, gracias. porque me permitiste conocerte, conocer al verdadero Dios. Te doy gracias, Señor, porque así como así como esa señora se ponía o se pone, así yo me ponía así igual y me y me quedé pensando y reflexionando. Señor, gracias, gracias porque me sacaste de las tinieblas a tu luz, a tu luz admirable. Gracias, Señor. Gracias. En verdad, gracias. Estoy agradecido contigo” Y gracias a Dios que me rescató.
Amar a Dios
37 Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente.
Mateo 22:37
Amarás al Señor tu Dios. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo traigo ahorita un conflicto porque he escuchado pastores que dicen pastores. Dicen que ya ellos ya no pertenecen a la ley, que ya viven en la gracia. y que nosotros dejamos de cumplir toda la ley. Gente que se ve que que estudia y digo, ¡perdón! eso no quiere decir eso que está diciendo. Amarás al Señor tu Dios, amarás a a tu prójimo, a ti mismo. De esto depende la ley y los profetas. ¿Quién dice que no cumplimos la ley. O sea, y en verdad, o sea, ¿quién te está diciendo eso? ¿Quién? Piensa que porque vivimos ya en la gracia podemos hacer lo que queremos. No, no y no es así. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con todas tus fuerzas. Cuando estamos enamorados de Dios, es otra cosa. En verdad a lo que no leamos nada. No leamos nada y decimos, «Señor, lo que tú quieras, lo que tú quieras, pídeme lo que tú quieras. No te lo puedo negar”. Si me pongo a ver todo lo que hiciste por mí, no, no, no. El simple hecho de dar su vida por cada uno de nosotros
Ayer prendí la tele y estaba de la pasión de Cristo. ¿Cómo está? O sea, de lo peor. Le prendí exactamente cuando lo están clavando la cruz. Esta ya se la clavaron y esta la agarran con un lazo y le dicen, «A ver». Le dice uno, «A ver, quítense así.» No es así. Ay, truena. Ahora sí ya clábenle. Y llega otro y dice, «No, es que no es así. Voltean la cruz y agarran y la voltean y ay.
Y eso no es nada. No es nada. Aunque se ve muy cruel, no es nada de lo que verdaderamente pasó. ¿Por qué? Por amor a cada uno de nosotros. ¿Te imaginas ese gran amor de dar la vida? para perdón de nuestros pecados. Y yo digo, «Wow, ¿qué te puedo negar, Señor?«
Pero aún así, muchas veces se olvida, muchas veces soy ingrato, muchas veces he fallado. Señor. Perdóname, ya no lo puedo hacer. Ya no lo puedo hacer. Me podré equivocar otra cosa. A lo mejor que perdón, ya no lo volvió a hacer.
Intimidad con Dios.
La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,
Y a ellos hará conocer su pacto.
Salmos 25:14.
Intimidad con Dios, algo también sumamente importante, intimidad con Dios.
Humildad
3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
Filipenses 2:3-4.
Sumamente importante la humildad. Me tocó una vez la alabanza. Se movió Dios en gran manera, de bendición. Se acerca un hermano y me dice, «Hermano, te la rifaste» Y le digo, «Yo no fui, yo soy un instrumento nada más. El que se movió, el que manifestó su gloria, el que manifestó su poder fue Dios”
Servicio
13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
Filipenses 2:13
«No hay ministerio de calientabancas» ¿Qué ministerio tiene Dios para nosotros? ¿Cómo le vamos a servir a Dios. Muy importante el servicio, el no hacernos religiosos, nada más por cumplir. Para que ya no me diga nada al pastor, para que ya no esté molestando al pastor, voy a ir.
No hay que hacernos religiosos. Por eso a mí siempre que me me hablan de religión, yo siempre les digo, yo no te voy a hablar de religión, yo te voy a hablar de un Dios vivo. Para los católicos, se acaba de pasar Semana Santa «No puedo creerlo», en muchos lados mucha gente viendo la representación de lo que pasó Cristo. No puedo entender cuánta gente está viendo esa representación. Están viendo a Cristo, según ellos, cómo murió. Y cuando les hablas de Cristo, no quieren. «No puedes ser posible. ¿Qué están haciendo ahí entonces? ¿Qué están haciendo ahí? Si están ahí es porque están viendo a Cristo, ¿no? Y les hablan de Cristo y “no tengo tiempo. No, muchas gracias. Ay, no, no están locos”. Decía, un señor, “soy ateo”. Yo no le encuentro lógica.
Para lo peor es ignorar a Dios. Nosotros decimos, «No me habla, no me habla» Pero Dios nos está hablando. Dios nos habla. Y muchas veces no queremos escuchar, muchas veces lo ignoramos. Muchas veces él quiere hacer grandes cosas a través de nosotros y nosotros estamos en nuestro mundo. Nosotros cerramos los oídos a Dios. Por eso para mí el ignorar nosotros que creemos en un Dios vivo, en un Dios poderoso que puede hacer cualquier cosa, en un Dios que habla Lo ignoramos, no lo queremos escuchar.
El enemigo es astuto y hace de todo para sacarnos de la presencia de Dios. Cristo viene. Así como no tenemos contada nuestra vida. No sabemos cuándo va a llegar el día de nuestra partida. Tampoco sabemos cuándo va a venir Cristo. No lo sabemos. Nadie sabe el día ni la hora. Pero por todo lo que ya se está viviendo, yo no creo que falte mucho. Cristo viene, viene por su iglesia.
Hemos visto noticias, con lo de la guerra nuclear, ahorita se está escuchando mucho El estrecho de Ormuz, y muchos lugares, en muchos países, ya se están quedando sin gasolina, ya se están quedando sin gas, y si no se arre ese conflicto, ¿qué creen? Que va a llegar hasta acá. Se hablaba de un encierro, se hablaba de otra pandemia. Creo que va a ser peor. Cristo viene y si no estamos bien cimentados en Él, ¿qué va a pasar con nosotros?
Me acordé no hace mucho tiempo que nuestro hermano pasó al frente y dijo, no me acuerdo muy bien las palabras, pero dijo que algo fuerte venía y que necesitábamos estar bien. bien firmes en Dios, porque nosotros solitos no íbamos a poder, que Él iba a estar con nosotros y Él nos iba a ayudar. Pero si no estamos bien delante de Dios, ¿qué va a pasar?
No es cuento, es una realidad. Esto se está poniendo muy muy feo y se puede poner peor. Necesitamos estar bien firmes en Dios, que se haga su voluntad. Que se haga su voluntad. Señor, yo en ti confío. Yo en ti confío. Si me muero, mientras esté contigo, todo está porque al final de cuentas ese es el punto, la vida eterna, llevar ese camino correcto, doloroso si, mucho, difícil sí, mucho. Muy complicado. Muchos dicen, «Esto es para valientes» Y luego digo, creo que sí, porque sí. Pero al final de cuentas, si nos mantenemos, si somos fieles, si hacemos la voluntad de Dios, si lo obedecemos, va a ser grande la recompensa. muy muy grande, ¿se imaginan? o ya sea que partamos de aquí o ya sea que Cristo venga, imagina estar cara a cara con Él.
Ayer vi un documental del espacio, se ve bien imponente. Digo, ¿te imaginas estar ahí? ¿Te imaginas el tamaño de la luna? Ah, debe estar enorme. ¿Te imaginas el tamaño del mundo, el tamaño del sol? El sol es el más grande, pero te imaginas que en constelaciones y todo eso el sol no es nada. O sea, te vas alejando más y al sol lo ves chiquitito. ¿Te imaginas lo grande de Dios para hacer crear todo lo que hizo? no nos vamos tan lejos al universo, en nosotros mismos, en una mujer que puede dar vida a un ser.
Ahora entiendo los cielos y los montes, cuentan su grandeza. Grande es mi poderoso Dios, grande es mi rey. Grande
Tal vez, no lo sé, Dios lo sabe. Tal vez sea la última vez que Dios nos dice: Ven, ven conmigo. Acércate. Yo sé cómo vienes. Yo sé cómo estás. Yo sé lo que estás sintiendo. Yo sé lo que estás pasando. Yo sé lo que hiciste y yo sé lo que no hiciste. Porque la palabra de Dios dice que si sabemos hacer lo bueno y no lo hacemos, nos cuenta como pecado.
17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
Santiago 4:17
Hoy Dios nos está llamando. ¿Puede ser la última vez?, no lo sé, pero hoy es el tiempo para venir ante Dios, ¿o lo vamos a ignorar una vez más? Nos está llamando a su presencia y no vamos a venir a él, lo vamos a seguir o lo vamos a seguir ignorando.