Transcripción de la prédica del 6 y 13 de septiembre 2026

Resumen
La prédica hace reflexionar sobre la importancia de la vida y enfatizan que Jesucristo es Dios, argumentando su divinidad mediante pasajes bíblicos, textos históricos y su profunda esencia compartida con el Padre. Se advierte que muchas personas rechazan esta verdad o reducen a Jesús a un simple sanador o figura histórica para evitar rendir cuentas de sus actos y mantener un estilo de vida independiente. Asimismo, se destaca que Dios ofrece un amor incondicional y perdón de pecados a través de su Hijo, instando a los creyentes a fundamentar firmemente su fe y a reflejar estos principios en su vida cotidiana y familiar. Finalmente, la prédica subraya que Jesucristo es el único camino, la verdad y la puerta hacia la salvación, recordando que cada individuo tiene la responsabilidad personal de decidir si le acepta como su Señor.
Transcripción
Qué importante y qué valiosa es la vida. A veces no nos detenemos a pensar y damos por hecho que al abrir los ojos cada día es como que algo ya natural. Pero, ¿cuánta gente ya no abrió los ojos hoy? ¿Cuánta gente ahorita está en un hospital? ¿Cuánta gente en la semana tuvo un accidente y ya no vivió?
Lo he dicho aquí una y mil veces, tenemos que dar gracias a Dios por la vida, por la salud. Nadie de los que estamos aquí tenemos garantizado un día más de vida.
Nosotros no sabemos si salimos de la casa y no nos despedimos de los seres queridos o estamos peleados y nos morimos. Os ya ni siquiera nos despedimos, ya ni siquiera hicimos las paces, ni siquiera nos amistamos. Es terrible. Por eso quiero ver el valor de la vida antes de iniciar por Jesús, porque este es el tema de hoy. Hoy día esta situación, yo sé que no es el rostro de Jesús para empezar, perdón. Pero sí quiere decir, hermano, que a veces no valoramos la vida y Jesús es la vida. Jesús nos da la vida.
Jesús es vida. Sin Él nada de lo que existe fue hecho. Sin Él nada se movería. La vida es importante, es valiosa. Qué valiosa es la vida, qué importante es la vida, la salud. Dios nos la concede y no nos cobra nada. Hace salir su sol sobre buenos y malos, sobre justos e injustos. Y a veces no damos gracias ni siquiera porque tenemos vida. Se nos olvida dar gracias, Señor, que amaneció. Gracias, Señor. Ya llegué gracias. No damos ni gracias. Qué terrible es.
Pero vamos a ver un tema importante, que ha dividido reinos, familias, ha desatado guerras, la pregunta central es, ¿Jesús es Dios? De esta respuesta puede depender tu eternidad, lo que hagas o dejes de hacer en adelante. Comprobar que Jesús es Dios implica creerle y vivir conforme a su voluntad y aceptarlo como Señor.
13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? 14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. 15 Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? 16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.
Mateo 16:13-17
Dígame usted, ¿quién es Jesús? ¿Qué dicen los demás? ¿qué dicen? ¿quién dicen los hombres que es Dios? ¿Usted que ha escuchado en el trabajo cuando dice, «Oye, Jesús, ¿quién es Jesús para los demás?» Algunos no ni lo conocen. Jesús es Dios y Dios está con nosotros.
Las culturas tenían una idea de diferentes dioses, los dioses místicos, los dioses mayas, los dioses griegos, los dioses este mesopotámicos, los dioses de Grecia como Zeus. Tenían una idea de que los dioses estaban allí arriba ocupados en sus asuntos y que no se les importaban los humanos.
Jesús es hijo de Dios, Jesús es Dios. Nosotros podemos decirlo. Ahora va una pregunta un poquito más profunda. ¿por qué decimos que Jesús es Dios? El por qué. ¿Porque lo dice el pastor?
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Juan 1:1
El discípulo de Jesús lo dijo. Y dijo que se lo reveló, ni carne ni sangre, sino el Padre que está en los cielos. Se lo reveló a él.
Hay dioses de la mitología o culturas que se conocían o tenían o creían en diferentes partes del mundo. Cuando Jesucristo viene, viene a deshacer todo esto. Ellos tenían un concepto de que Zeus, de que este Odín, de que todos sus dioses, ¿verdad? O sea, todos los dioses de las demás naciones. Él viene a decir, «No, no hay muchos dioses. Jesucristo es Dios”, Él se dice, «Yo soy.»
Hay ideas contrapuestas de las grandes religiones. Una cosa piensa el cristianismo, otra piensan los islámicos y otras los judíos. Hay diferentes posiciones que niegan que Jesucristo es Dios y no es un hombre, no son dos hombres, son países enteros, naciones enteras han peleado por esta doctrina, por este conocimiento de no querer recibir a Jesucristo como Dios.
En el Islam no creen que Jesucristo sea Dios. En el libro del Corán, ellos no creen que Jesucristo sea Dios. Ellos creen que es un profeta, un iluminado, uno más, pero no creen que sea Dios. Los cristianos creemos que Jesús es Dios.
Hay sectas, grupos religiosos que tampoco creen que Jesús es Dios. Lo han hecho inferior a Dios Padre y lo han puesto en un término a un lado, a la altura de satanás. ¿Quiénes son ellos? los falsos llamados “testigos de Jehová” o los de la doctrina arriana que viene de Arrio del concilio del 325. Hay sectas, grupos religiosos que dicen que Jesucristo no es Dios. Y ellos a su Biblia le han aumentado. Si ustedes leer la Biblia del de los este testigos de Jehová no dice era Dios, dice era “un Dios”. O sea, como si hubiera muchos más dioses, no, no era un dios más, es él era Dios. Ahorita vamos a decir la original del griego de la Biblia, cómo dice el original de la Biblia para que usted vea por qué nos basamos en la palabra de Dios.
El judaísmo, usted sabe que hay un judío radical que hay algunos judíos que ya recibieron a Cristo y hay judíos que sí son judíos mesiánicos que reciben al Señor como su Salvador. Pero hay otro grupo de judíos radicales ortodoxos que no han recibido a Jesucristo como Dios. Ellos siguen esperando a su Mesías, que va a ser el falso Mesías, que es el anticristo. Una parte de los judíos no ha reconocido a Jesucristo como Dios. De hecho, cuando lo crucifican dijeron, «Crucifícale, no queremos que él sea Dios.» Tú pusiste en el letrero.
36 Y sentados le guardaban allí. 37 Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS. 38 Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda.
Mateo 27:36-38
Hay un grupo de judíos que no quiere recibir a Jesucristo como su Señor, como su Salvador, ni como su Rey. Siguen por esperando un Mesías que lo salve del gobierno político y que les traiga bendición material, económica a su tierra y que les traiga paz y seguridad. Por eso van a ser engañados por el anticristo para que las reciban como su Mesías. Pero ese no es el Mesías. El Mesías ya vino, es el Señor Jesucristo.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Juan 1:14
Está la preexistencia de Dios desde la eternidad, porque Él es eterno y está la encarnación de Dios. Dios se hizo a semejanza de hombre, tomó posición como nosotros. Pero en Él fue un nacimiento no concebido de varón y de hembra, sino que el Santo Espíritu vino y y cubrió a María y ahí nació el santo ser que es Jesucristo. No se necesitó de relaciones sexuales.
14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.
Isaias 7:14
Emanuel, significa Dios con nosotros. Dios se hizo carne y habitó entre nosotros y vimos su gloria como el unigénito hijo de Dios.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
Génesis 1:27
Dijo Dios, hagamos ahí. El término es en plural. Y nos muestra que entonces está hablando Dios. ¿Podría hablar con quién? Sería la buena pregunta, vamos a tratar de analizar quién pudiera dialogar con Dios y decir, «Hagamos al hombre a nuestra imagen conforme a nuestra semejanza.» ¿El diablo?, ¿los ángeles? no tampoco los ángeles no tienen poder creativo. Los ángeles están sujetos a la Dios, no tiene ningún poder creativo, no se pueden reproducir, no pueden hacer nada si no está bajo la voluntad de Dios.
Entonces, si no fueron los ángeles, si no fue Satanás, está hablando con el Padre y el Espíritu Santo y Jesucristo. Están dialogando. Hagamos al hombre. Son los que tienen el poder para hacer de su naturaleza a hombre. Eso es que tiene la habilidad, la capacidad para formar la vida.
15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;
Colosenses 1:15-17
Lo dice la Biblia, estamos hablando de Jesús, el Mesías.
Ahora, Él es la fuerza primera que causó la vida. La vida es movimiento. En 1954 se descubrió el ADN. Es el código genético, es lo que tenemos dentro. Por ejemplo, un una semilla de naranjas no te va a dar este aguacates. ¿Por qué? Porque su código genético de su ADN tiene que él va a producir lo que Dios ya le dijo que produjera. Entonces, los hombres, los seres humanos tenemos el ADN. Es decir, Dios ya programó, ya diseñó, no es algo que fue producto de la casualidad, no fue una cosmovisión desordenada conde empezaron a surgir las cosas y se empezaron a unir y empezaron a formarse. No, Dios le dio a cada uno un código. Dios tiene un orden. Todo la creación apunta a un diseñador, y ese diseñador es Dios. Él es el arquitecto. Él es el que diseñó nuestro cuerpo, el que formó desde la célula más básica hasta lo más grande. Si usted pudiera estudiar su cerebro, cuántas moléculas, átomos hay o se necesitan para que funcione, Dios lo hizo todo. Todo lo pequeño de que podemos imaginarnos y lo más grande del universo, Él es el que lo mueve. Todo está sustentado, dice en Colosenses, por Él. Él es la fuerza activa que mantiene el universo con vida. Si él dijera, «Ya no quiero» se acaba todo.
Cuando él decide, «Se acabó tu vida»Él dice hasta aquí y es hasta aquí. Nadie puede hacer que vivamos un día más si Dios no lo permite, si Dios no lo establece, si Dios no lo determina. Él es el que controla la vida, Él es el que controla los tiempos. A veces nosotros en nuestra emoción decimos, es que yo controlo, quiero administrar mis bienes y quiero controlar a mi mujer y quiero controlar a mis hijos y quiero controlar que pase el hacer y quiero controlar el tráfico y nos volvimos loquitos porque queremos tener el control de todo. El que tiene el control de todo se llama Dios. Él controla todo. Él es el dueño de todo. A él está sujeto a toda autoridad de los cielos y la tierra y debajo de la tierra.
No hay fuerza, que esté por encima de Dios. No hay circunstancia, energía que esté por encima de Dios. Pero cuando hablamos de Jesucristo como Dios, estamos diciendo que si Él es el Dios, nosotros tenemos que estar sujetos a Él. Él es la autoridad máxima. Nosotros no somos la autoridad máxima. Tomamos decisiones, si, pero si las no las tomas en Dios, te puede ir mal. Si no las consultas con Dios, te puede ir mal porque estás decidiendo tú, no estás a la voluntad de Dios. Dios Jesús no es tu Dios. Para algunos Jesús es un paracaídas, Jesús es una puerta de salida, y esto es triste. Cuando alguien sufre un accidente, entonces invocan a Dios. Cuando la gente se va a la bancarrota y se queda sin sus bienes y pierde su dinero, ya no tiene nada, entonces sí buscan a Dios. Cuando la gente está enferma en un hospital, la gente busca a Dios. Pero cuando ese evento pasa y se soluciona, ya no buscan a Dios. Está Dios cuando me va a mal, está Dios cuando me va a pasar algo, está Dios cuando tengo que tener soporte. Pero ya no queremos a Dios que se vaya Dios cuando ya estamos bien, cuando yo tomo mis decisiones, cuando yo controlo mis activos, cuando yo controlo mi vida. Entonces, yo estoy bien. No queremos a Jesús como Dios, lo queremos como un paracaídas, como una red, como algo que solamente es un soporte para que estemos bien, pero no queremos que Él mande sobre nosotros, que Él tenga autoridad sobre nosotros.
Ese es el problema con los seres humanos. Por eso mucha gente no quiere a Dios o dice no conocer a Dios porque no quiere una autoridad que lo gobierne, que lo dirija, que sea Dios y Señor y Salvador, la confesión es “Señor y Salvador”. Dios es el que manda, Dios es el que determina, Dios es el que controla el espacio y el tiempo. Él está fuera de toda la materia.
El apóstol Juan, da su su autoridad en cuanto a la forma de escribir, él no lo hace como Mateo, como Marcos o como Lucas. Juan lo hace desde un punto de vista, que veamos a Dios como el hijo de Dios. Él se dirige a un público, en el contexto histórico, a los judíos del primer siglo eran hombres y mujeres que estaban acostumbrados a tener un dios, eran monoteístas, ellos no creían en muchos dioses. Por eso cuando Jesús dice que Él es Dios, la gente lo quería apedrear y lo quería matar. Y Él les pregunta “¿por qué me quieren matar?” y le dicen, «Por buena obra que hiciste No es, sino porque siendo hombre te haces Dios”.
32 Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? 33 Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.
Juan 10:32-33
Entonces ellos desde el principio sí entendieron que Él era Dios y muchos hoy no quieren entender que es Dios, pero ellos sí de tal manera que era tanto su enojo, su agresión de que Él se hacía pasar por Dios, que lo querían matar.
Él tiene la autoridad de decir “Yo Soy”
35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
Juan 6:35
Hay miles de hombres, testigos de Jehová, islámicos, musulmanes y de muchas otras religiones y sectas y aún hombres ateos o que se dicen ateos, que estudian filosofía y varias cosas con tal de contradecir que Jesucristo no es Dios. Hay gente en las universidades que se dedica a eso, a destruir a los cristianos, diciendo que Jesús no es Dios. Hay que tener cuidado porque nuestros jóvenes están en escuelas, en universidades y luego quieren meterse a pensamientos que dicen que Jesús no es Dios. Pero nosotros vemos en esa cita que sí, Jesucristo es Dios, de tal manera que ellos entendieron y lo querían matar. Entonces, Jesucristo mismo declara que Él es Dios.
Lo que la Biblia enseña, Juan 6:35 nos dice exactamente lo que Jesús dice, “Yo soy el pan de la vida, el que viene a mí no tendrá hambre”. A lo mejor no suena como una alegoría muy bonita, como un pensamiento poético muy hermoso, y sí puede ser que sí, pero realmente los judíos entendían que era el pan de vida. ¿Usted recuerda el libro del éxodo? ¿Qué pasó en el libro del éxodo cuando se van al desierto y se quedan sin comida? Dios les envía el pan del cielo. Cuando Él dice, «Yo soy el pan» Sabía quién se lo decía.
Él es el pan de vida, sin Él estamos muertos. Si tú no comes el pan de vida diario, te mueres. Jesús es el pan de vida. Gracias a Dios porque tienes para frijolitos. Gracias a Dios porque tienes para carne o quizás, para el arroz. Gracias a Dios. Pero él es el pan de vida. Cuando no tenemos ganas de venir a la iglesia, cuando empezamos con apatía espiritual, es porque no comemos del pan de vida. Cuando ya no queremos venir a la iglesia, cuando todo nos está saliendo mal, ¿por qué no tenemos alimento? Cuando nos sentimos débiles y cansados. Ya no queremos ni pararnos de la cama, es porque nos falta el pan de vida. Jesucristo es el pan de vida.
Jesucristo es el pan de vida. Él es el que nos alimenta, el que nos hace, el que nos llena. Pero Él dice aquí, «Yo soy el pan de vida.» Entonces, ellos entendían realmente a que se refería la la ilustración que estaba haciendo. No solamente es una poesía bonita, sino es un hecho verídico.
12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Juan 8:12
21 Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. 22 Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.
Éxodo 13:21-22
Bueno, ahí está, hermanos. Él era una columna. Él se formaba delante y pasaba y ellos marchaban. Y cuando la noche se quedaba y era su protección de sus enemigos. En el mar rojo también, se pone en la nube y no pasar.
21 Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. 22 Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.
Éxodo 14:21-22
Ellos sabían a qué se referían. Ellos entendían porque y conocían a Dios. Por eso les dan estas formas para destacar que Él era el que estaban esperando.
Ahora, cuando dice que Él es la nube y era su sustento, también aquí vemos la protección de Dios. Cuando vayamos en el camino, su protección está con nosotros. Su confianza adelante en la noche. Por eso que estamos seguros en Dios. No porque las autoridades sean buenas o malas, porque la colonia sea más eh eh tenebrosa que otra, no. Si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros? Él es nuestra defensa, Él es nuestra luz, Él es nuestro escudo. Si nos encomendamos a Dios y los portamos bien, Él va con nosotros y nada nos va a dañar, nada nos va a afectar. Pero tenemos que poner siempre primero a Dios, primero Dios, primero Dios y primero Dios. Y entonces Él va a estar siempre con nosotros.
9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
Juan 10:9
Ésto es esto es este tremendo, ¿Cuántas religiones habrá en el mundo? Como ideas, hay pensamientos, y hay gente que dice, «Todos vamos a ir al cielo, como vivamos, como seamos, nos va a llevar al cielo”. ¡No!, solamente hay una puerta, Jesucristo es la puerta. Sin Jesucristo no pasas por esa puerta, no vas a llegar. No vas a poder rodearle, no vas a poder escalar y subirte. Él es la puerta. Si no crees en Él, aunque crees en Alá, los islámicos, creas en la religión que quieras creer, creas en la doctrina que quieras creer o en la teología que quieras creer, si no estás basada en Cristo, que es la puerta, es el centro de todo, entonces no vas a poder llegar al Padre. Porque Él dijo, «Yo soy la puerta, la entrada, el acceso. Para eso sirve una puerta, el que no pasa por la puerta no pasa.
Por eso mucha gente dice, «Es que aunque no crea en Cristo voy a ir al cielo.» No, pues si es la puerta, si es el acceso, pues a dónde vas a llegar si no pasas por la puerta. Puedes creer en Nada pues que lo que tú quieras la religión que tú quieras. La religión no salva. El que salva es Cristo. Y si no pasas por esa puerta que es Jesucristo, entonces no puedes entrar. Así seas cristiano y el mejor diezmador de la iglesia si no pasas por la puerta que es Cristo. Así ser la mujer más linda y hermosa de la familia y vengas a la iglesia y llegas buenas obras de caridad y obras piadosas. No crees en la puerta y no pases por la puerta, no vas a llegar adentro, no puedes pasar.
Porque hay gente que ya venimos a la iglesia pero no buscamos a Cristo. En la semana vivimos sin Cristo, no oramos, no leemos, no ayunamos, entonces no pasamos por la puerta y eso es terrible. No buscamos a Dios, no tenemos una relación personal con Él. Por eso es que aunque venimos y tenemos ofrenda o cantamos muy bonito o hacemos obras en la iglesia, no pasamos por aquí. Tenemos que pasar. por la puerta.
11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.
Juan 10:11
¿Hay otro pastor? ¿Quién dio su vida por las ovejas?. Nadie más ha dado su vida por nosotros.
Por eso es que Jesús dice, «Yo soy Dios. No hay otro medio de salvación. No hay otro Dios, sino yo. Yo soy el camino, la verdad y la vida. Y nadie viene al Padre por mí.
Es emocionante y preocupante a la vez, porque si usted no está bien cimentado en quién es Dios para usted, ¿cómo lo va a transmitir a sus hijos? ¿Cómo lo va a transmitir a su esposo o a o a los que lo rodean? Cuando la gente se mofa de Jesús o lo hacen sentir como una marioneta. Los homosexuales han planteado unas ideas, que Dios los guarde, los perdone, de hacer ridículo a Cristo en sus marchas. Lo han minimizado, lo han crucificado. Y Dios tenga misericordia de esa gente primeramente, pero lo que voy es esto. ¿Cómo va a defender su fe de una gente que piensa así si usted no tiene sus bases, si usted no tiene la fuerza para enfrentar esos ataques de doctrinas erróneas? Esa fuerza que si viene un un teólogo o una persona que sea de otros movimiento o de otra secta, y este le quiera meter ideas de que Jesucristo no es Dios, usted tiene que tener sus bases bien firmes de que Jesucristo es Dios. Hay gente que se va a acercar a usted quizás desde el trabajo, “¿Cómo vas a creer en Cristo? Ya se murió, no tiene nada que ver, ya pasó”. Tienes que tener bases, fundamentos en la Biblia, en otros libros, quizás en algunas otras cosas de por qué creemos que Jesucristo es Dios.
Ahora, nuestros jóvenes estar expuestos a esto en la escuela. Y si no nos educamos bien y les decimos, cómo son las cosas, van a crecer nada más aprendiendo historias bíblicas, pero no las razones de por qué lo creemos. Tenemos que fortalecer nuestra fe con razones, con citas, con evidencia bíblica de que lo que estamos diciendo es real, que no solamente son historietas bonitas o metáforas bonitas o historias con fábulas, con final feliz o con una enseñanza. No, la Biblia es la palabra de Dios y la palabra de Dios me da las bases y la fortaleza para sostener mi fe. Y mi fe es que Jesucristo es Dios.
25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Juan 11:25
Todos estábamos muertos en nuestros pecados, en nuestros delitos, en nuestra forma de vivir vana y grosera, quizás obscena, quizás con vicios, solo Dios sabe de cada quien dónde anduvimos, pero en esa forma estábamos muertos y sin vida. Cristo viene a resucitarnos cuando viene a nuestro corazón y nos da nueva vida.
Es necesario creer en Cristo para tener la resurrección y la vida. Y aquí también vamos al aspecto más este amplio de la palabra, porque dice que todos los que hemos creído en Cristo vamos a tener la vida eterna.
¿Qué es la vida eterna? ¿Qué piensa usted de la vida eterna? ¿la gente cree en la vida eterna? Hay mucha gente que dice, «Yo cuando me muera se acabó todo. Voy a dejar de sufrir” Otros dicen, «No, vamos a desaparecer y nos vamos a fusionar con el cosmos porque la materia es materia y todo se va a unir a la materia y se acabó ya dejó de existir.»
Otros creen en la reencarnación, en otro ser humano, en un animal. Depende cómo me haya aportado. La gente no cree en vida eterna, cree que se va a fusionar con el cosmos, cree en muchas ideas y por eso es un gran problema, porque si nosotros no sacamos a la a la gente de su Ah, pues entonces sí, comamos y bebamos que mañana nos morimos y se acaba todo, ¿no? O sea, no hay rendición de cuentas. La gente no quiere creer en un Dios que le demanda rendición de cuentas.
La gente no quiere creer. La gente dice, «No, no, no. Yo prefiero un dios mágico que está allá en las alturas, allá en el cosmos y no hay bronca. Hasta ahí está, hasta allá lejano. Nunca se acuerda de mí, ni yo de él. Que no se meta él conmigo, yo no me meto con él”. Bien fácil, ¿no? Una posición bien confortable, están bien confortables. No pasa nada. Yo puedo pecar hoy, puedo pecar mañana. Nadie me dice nada. Yo ya soy grande, sé lo que hago y lo que dejo de hacer. Nadie me puede decir nada. Yo soy el papá o soy la mamá y yo puedo vivir como yo quiera. Que los hijos me digan que llegue tarde, ¿por qué tú eres un hijo? Yo soy el papá. Yo soy la mamá aquí mando yo, ¿no? Y hay miles de gentes que piensan así, sin querer tener quién los juzgue, quién los vea, quién los discipline. Pero hay un Dios y hay una forma que Dios dice en su palabra.
27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, 28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
Herbreos 9:27-28
Esto viene a desmentir todo lo que la sociedad dice, viene a desmembrar el orgullo más grande de la persona más altiva y soberbia. Viene a desmembrar la parte más íntima de la humanidad entera, que no quiere reconocer que tiene que entregar cuentas a un Dios. Por eso la gente no quiere un Dios. Quiere un sanador, quiere un Dios de milagros, quiere un niñito de Belén que es bien tierno, que nos concede y nos da como si fuera un genio, regalo tras regalo, bendición tras bendición. No, Jesús dice que está tan para los hombres que un día va a venir el juicio de Dios. para todos los que muramos. No te vas a ir al cosmos, no te vas a ir al infinito, no te vas a fusionar con la materia, tu esencia, tu personalidad, lo que Dios formó dentro de ti, es entrar otra vez el espiritual alma y cuerpo, va a volver a Dios que lo dio y ese Dios que te lo dio va a pedir cuentas de lo que insiste mientras tenías vida. Te va a exigir cada cosa que hiciste y cada cosa que dejaste de hacer, cada decisión correcta y cada decisión incorrecta.
Dios está viendo todo y está apuntando y cada hombre y cada mujer va a pasar un día delante de Dios, del juez justo de toda la tierra y ahí ya no va a haber pretextos, ahí ya no va a haber excusas. ¿Por qué eres un drogadicto? “Es que mi papá no me amaba”. Pero tu papá ya murió, tú ya tienes 40 años, “pero mi papá tiene la culpa de que yo sea drogadicto”. Tu decides tú si quieres seguir drogándote o no. Tú eres responsable de tus actos, ¿no?, a los 40, 50 años y sigues haciendo lo malo y le echas la culpa a tu mamá, tu papá, al vecino, otros. Es que el pastor nunca me dejó servir en aquella iglesia. Bueno, pues el pastor tendrá su responsabilidad delante de mí. También vendrá juicio un día y presentará sus cuentas. Pero tú, ¿qué dejaste de hacer? Sí, porque ayo buscamos una excusa, ¿no? Y y esto lo vemos desde Génesis. Es qué decía Adán, «Es que me escondí porque tuve miedo. La mujer que me diste, o sea, no.» Y la mujer que dice, «No, no, no, la serpiente me tentó.» Siempre buscamos a quién echarle la culpa, menos yo. Todo el mundo tiene la culpa menos yo.
Cuando yo soy el responsable de mis actos delante de Dios, Dios va a pedir cuentas de mí, de lo que yo viva, de lo que yo haga. A veces decimos, «Es que mi mamá era la mala del cuento”. Pues tu mamá va a pagar sus cuentas delante de Dios, pero tú tienes que vivir directamente. “Es que a mi mamá le fue mal y por eso no quiero casarme porque ella se divorció y le fue mal con un hombre, con otro”. Ella pagará sus pactos con Dios. Tú tienes tus tratos con Dios. Tú pagarás cuentas de tu vida delante de Dios. Cada uno en particular dará cuentas delante de Dios.
Otro principio es el principio de la resurrección. Por eso mucha gente quiere desvirtuar que Jesucristo no resucitó. Desde el principio dijeron “No, no, no digan que robaron el cuerpo” Jesucristo resucitó, tiene poder sobre la muerte. La muerte es un enemigo poster que ni el libro de Apocalipsis dice la Biblia que va a ser también terminado. Sí. Pero de mientras lo que nos toca a nosotros en este tiempo, en esta era que nos tocó vivir, es arrepentirnos, creer en Cristo y estar listos para ese momento transitorio de la muerte. Hay gente que tiene miedo a morir. Los cristianos verdaderos no tenemos miedo a morir, porque solamente es un paso para ver a Cristo. Es solamente un momento en el cual dejas de estar en tu cuerpo, pero tu espíritu vuelve a Dios.
Los hijos de Dios. Si vivimos con Dios y estamos con Dios, nos vamos con Dios. Por eso cuando un pastor va con un enfermo, y un familiar dice, «Ore por mi familia.» Pues sí, vamos y oramos por él. Pero a ver, primero que cómo se ha portado, y qué ha hecho, por qué está aquí “es que yo me fumo 26 carrillos al día”. ¡Ah, bueno!, es que es consecuencia de su pecado. No le eche la culpa a Dios. “Es que Dios es malo, es que Dios tiene la culpa, ¿Dónde estaba Dios cuando me pasó esto?” Culpando a Dios cuando son los responsables de esos actos.
Tenemos que tener conciencia de quitarnos las excusas y decir, «Yo soy responsable delante de Dios de lo que haga lo deje hacer»
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 14:6
Clarito, no hay vuelta, no dice, «Yo soy un profeta y les vengo a enseñar un camino más para llegar al Padre.» o “yo soy un buen maestro y como soy un buen maestro, pues les voy a enseñar cómo es el camino”, Él dijo, «Yo soy el camino”. Yo soy, este término en griego, no es un una cosa, es una persona. No es una sustancia tan solo, sino es una persona que piensa, siente y se determina por sí mismo. Correcto. Por eso es Dios cuando nos comparte En el libro de Génesis, hagamos al hombre conforme a nuestra semejanza, no nos transmitió su divinidad, es decir, no somos dioses o pequeños dioses, somos hijos de Dios porque pensamos, sentimos y queremos, tenemos voluntad. Las características de una persona, pensar, sentir y querer que a diferencia de los animales, tenemos un raciocinio.
15 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
Juan 15:1
El pacto de Dios con los hombres, “Yo soy la vid verdadera” Usted sabe que cuando tomamos Santa Cena tenemos comunión con Dios y el símbolo, hermano, es que tomemos la mesa del Señor, el pan y el vino. No creemos en la transustanciación, pero sí creemos en que Dios está en ese momento con nosotros.
58 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.
Juan 8:58
En el texto gramatical no dice “yo era” o “yo fui” o “yo seré”, sino antes “yo soy”, un presente continuo. Él no se cambia, Él no muda, Él existe desde existirá y seguirá existiendo. En Él no hay tiempo, pasado, presente y futuro. Para que veamos el contexto gramatical.
8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Apocalipsis 1:8
Ahí vemos la eternidad de Dios. Ningún ser humano en la tierra pudo decir estas palabras. Ninguno, porque los seres humanos nacemos, crecemos, y morimos, pero Cristo ya era, fue y será. Entonces, siempre y por siempre. Él no es como los seres humanos. Entonces, Él no solamente era el hijo de el hombre, sino es el hijo de Dios. Es Dios de Dios. Por eso estamos viendo estas citas para que comprobemos que Él ya estaba, ya era.
uno viene al mundo y Dios tiene un propósito para cada uno en esa parte, pero no sabemos a qué, pero Él ya venía con una misión, ya venía con un propósito, Él ya sabía lo que venía, Él sabía que los no iban a querer matar, Él ya sabía que lo iban a crucificar, Él ya tenía conocimiento de todo.
23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras.
Apocalipsis 2:23
31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. 32 Jesús les respondió: Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis? 33 Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.
Juan 10:30-33
Pero aquí dice la palabra en el original griego es hen, que quiere decir que es hermanos, en una esencia o naturaleza. Esa es la palabra, yo y el padre somos. Entonces, por eso lo entendieron de ¿cómo te haces igual a Dios?, no es uno que va en, sino que es de la misma naturaleza.
Jesús y el Padre eran de la misma naturaleza, de la misma hen, de la misma esencia, de la misma sustancia. Son coeternos, cuales y cosustanciales, pero diferentes personas. Entonces cuando Él dice que era igual, los judíos lo entendían, ellos sí entendían, por eso lo querían matar, porque sabían perfectamente que se estaba haciendo igual a Dios y para ellos era una blasemia muy grande, una situación grave el decir que un hombre se puede hacer como Dios, pero es que no era solamente hombre, era verdadero hombre y verdadero.
Esto es lo que tenemos que defender. Nosotros no podemos defender nada más que Jesús. Fue un maestro bueno que anduvo caminando por Galilea y pues el que quiera sujetarse sus mandamientos… No, Él es Dios, Él controla todo. Y si tú no te vas con la seguridad en tu mente y en tu cuerpo de que Jesucristo es Dios, entonces, puedes hacer lo que quieras, porque entonces, ¿qué chiste tiene que ves a la iglesia si no crees que Jesucristo es Dios? Tienes que irte con la convicción hoy de que esta pregunta en tu mente y en tu corazón quede grabado, que Jesucristo es Dios. Él es Dios. Fuera de Él no hay quien salve.
17 Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. 18 Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no solo quebrantaba el día de reposo,[a] sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.
Juan 5:17-18
Jesús es Dios. Nadie puede perdonar pecados. El único que perdona pecados es Dios.
Hay quién dice que hay mentiras piadosas, ¿no es cierto? No, la mentira es mentira y es pecado. “Es que nada más soy glotón, no es un pecado capital” La Biblia no divide la Biblia en pecados capitales o pecados mayores o pecados menores. Si usted lee toda la Biblia, nos damos cuenta que no hay pecado grande ni pecado chico. El Señor todo lo encierra en pecado. Mucha gente dice, «Es, yo no soy fornicario, yo no soy ratero, yo no soy este desobediente, yo no soy desleal, yo nada más miento de vez en cuando, es que una cosita que tiene de malo”. Bueno, todos esos argumentos humanos son argumentos humanos. La Biblia dice solamente que existe el pecado y el pecado fue la causa de que Cristo muriera en la cruz.
El pecado mató a Cristo. Si el ser humano no hubiera pecado, Cristo no tendría que morir en la cruz. Si Jesús tuvo que venir a la tierra es porque los seres humanos pecamos, fallamos, comimos del árbol prohibido, desobedecimos a Dios. Y luego ya de esto seguimos con mentiras, con robos. Caín mata a Abel, el mundo se hizo un caos. Los hombres empezaron a pecar, mujeres con mujeres, hombres contra hombres, todos se revelaron contra Dios, la Torre de Babel… Bueno, hay muchas historias que hablan acerca del pecado del ser humano. Pero si el pecado no hubiera venido, Cristo no tendría que haber venido. Cristo vino a pagar el precio de nuestros pecados para que los seres humanos tuviéramos reconciliación con Dios Padre. Cristo nos reconcilia con Dios Padre. Entonces, el que no quiera creer que Cristo es Dios y que perdona pecados, entonces no puede llegar al Padre.
Entonces, ahí está el problema de mucha gente. ¿Por qué? Porque la gente no quiere creer que Cristo es Dios. ¿Por qué? Porque quiere seguir viviendo su vida como él quiere, pecando como él quiere, sin miedo a un Dios que lo castigue. Sí. Por eso la gente dice, «No, yo así estoy bien, no me hables de Dios. No te preocupes. Yo así vivo bien, así estoy bien y no quiero un Dios”. ¿Por qué? Porque si tengo un Dios, entonces me va a pedir que cumpla con lo que dice la Biblia, con lo que es Dios, con que me porte bien, que no vaya a fiestas, que no tome, que no fume. Y es que tu iglesia todo es prohibición. No, mi iglesia no te prohíbe nada. Nosotros dejamos todo eso por amor a Dios.
Es muy diferente. Dios no obliga a nadie. Dios no te fuerza a nada. Tú lo amas a Él y Él te ama a ti. Y en esa reciprocidad quieres hacer lo que le agrada. Así de sencillo.
Si yo conozco que a una persona le agrada cierta cosa, pues yo quiero agradarla y quiero hacer lo que a ella le gusta. No le voy a poner una música que ella no le gusta. Le voy a dar algo que ella le guste. Si a Dios le gusta que me porte bien, le voy a dar eso. ¿A Dios que le gusta?, Él no quiere mi dinero, Él no quiere fama, Él no quiere mis cosas. Él quiere un corazón contrito y humillado. Yo le voy a dar mi corazón, le voy a dar mi amor, mi cariño y le voy a demostrar que lo amo no pecando.
Así de sencillo. Pero a veces la gente no quiere un Dios que esté cercano, un Dios que esté cerca. ¿Por qué? Porque le afecta la forma en la que vive. No quiere dejar de pecar. Y ya aquí cada quien tiene un pecado diferente. Hay gente que le gusta la droga, hay gente que le gusta el alcohol, hay gente que le gustan las mujeres, hay gente que le gusta otras cosas. Entonces, cada quien quiere hacer su libre voluntad. Y la Biblia enseña que solo Jesucristo tiene el poder para perdonar pecados. Ni mis rezos, ni mis oraciones, ni los santos. Y podemos otra vez traer muchos detalles. Pueden perdonar mis pecados.
El único que tiene el poder y la capacidad para perder pecados es Dios. Los hombres no. Tú te puedes acercar conmigo como pastor y contarme a tus problemas. Yo orar por ti antes de irte y acercarte a Dios para que te perdone. Pero yo no te voy perdonar tus pecados porque yo no pagué el precio. El que pagó el precio en la cruz del calvario con su sangre preciosa y su vida derramada fue Jesucristo.
Jesucristo es el único que pagó nuestros pecados. Es el único que pagó el precio. A veces pensamos, es que yo pequé contra mi hermano, contra mi hermana, contra mi cuerpo, porque hice esto y aquello. No, directamente a que estás ofendiendo es a Dios.
Él es el único que puede intervenir para reconciliarte con Dios. A veces te pensamos que la ofensa es para mí, es que a mí me hicieron, es que a mí me dijeron. No, cuando tú pecas le haces directamente la ofensa a Dios, porque todo pecado mató a Cristo.
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. 7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto
Juan 14:6-7
12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.
Juan 8:12
Hubo un concilio, el concilio de Nicea. En este concilio, un hombre se llamó Arrio, que sostenía que Jesús no era Dios. Ésta corriente se llama arrianismo. En algunas iglesias el credo de este concilio sigue vigente. En algunos himnarios viene en la parte principal el credo de los apóstoles. No importa el momento que sea, pero sigue vigente este credo.
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios Padre, Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Y en Jesucristo, su único Hijo,
Señor nuestro, que fue concebido
del Espíritu Santo, nació de la Virgen María
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado
a la diestra de Dios Padre, Todopoderoso.
Y desde allí vendrá al fin del mundo
a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la Santa Iglesia Universal,
la comunión de los Santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección del cuerpo
y la vida perdurable. Amen.
Nosotros somos católicos apostólicos, pero no somos romanos, porque por eso dice Iglesia Universal, nosotros creemos que sí, no solamente de un movimiento va a salvar Dios o solamente de esta iglesia. Hay miles de iglesias en el mundo y Dios tiene el para saber quién cree en Cristo, a quién le ha perdonado sus pecados y todos los que hemos sido lavados y comparados con la sangre del cordero y hemos aceptado a Jesucristo nuestro Señor y le hemos confesado, somos la Iglesia universal, ahorita y de todos los tiempos, hasta que Cristo venga. Eso consideramos como iglesia universal.
En esto creía la iglesia desde el primer siglo, la iglesia que conocemos lo que los discípulos, los apóstoles los que enseñaron creyeron en esto. Y nosotros debemos creer en esto. Dice que nació de la Virgen María, padeció bajo el poder Poncio Pilato, resucitó al tercer día de entre los muertos, subió al cielo y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso. Y desde allí un día vendrá a juzgar, vivos y muertos. Y de ahí, creo en el Espíritu Santo, la Iglesia, la comunión de los santos y el perdón de los pecados y la resurrección del cuerpo y la vida perdurable.
No creemos en la transustanciación , no creemos en la inmortalidad, no creemos que nos fundimos con el cosmos y nuestro cuerpo va a volar por todos lados, no, nos vamos a ir a Dios, y los que somos cristianos sabemos que Él nos va a dar un cuerpo glorificado, un cuerpo nuevo.
Los pecados se perdonan en vida. No hay que yo me bautizo después por los pecados de mi familiar o que yo voy a pagar los pecados de mi hermano, de mi esposo que se fue al cielo y pues me tengo. Los pecados de cada uno se de forma individual y cada quien paga sus consecuencias.
Si creemos que Jesús es Dios, tiene que cambiar nuestra vida y tiene que cambiar nuestra familia y tiene que cambiar nuestros hijos porque no solamente es un concepto teológico que aprendamos aquí, no solamente es aprender doctrina, no solamente es conocer la historia, es que en cada vida de nuestros hijos en cada una de nuestras vidas se vea reflejado que Jesucristo es Dios, que vivamos como hijos de Dios.Ese es el punto esencial, que lo llevemos esto de tal manera a la práctica diaria que podamos enseñarle a nuestros hijos que Jesús es Dios. Que yo con mi ejemplo en mi trabajo pueda demostrar que Jesús es Dios. Es que tú no tomas, ¿por qué no fumas? ¿Por qué no bailas? ¿Por qué no haces esto? Porque Jesús es Dios y está en mi corazón. Y si yo tengo respeto de mi Dios y de mi Señor, no lo voy a hacer. No es solamente teología, no es solamente enseñanza es llevarlo la práctica diaria en la vida de nuestros hijos.
Como ejemplo esta Leví, Dios le llama la atención, “tus hijos están grandes y son del sacerdocio y el pueblo los está mirando y ven que andan procediendo ilícitamente. Se están comiendo lo que no tenían permitido y ellos lo están haciendo”, y dice, «por lo menos seles tropiezo, ponles un basta.» Y como no lo hizo, Dios también tuvo que “jalarle las orejas” por decirlo de alguna forma.
A veces nos toca eso. También si sabemos lo lo bueno, no solamente es hacer nosotros, sino enseñárselas a nuestros hijos, decirles, esto no es bueno. “Mamá, si yo me quiero ir de fiesta y 3 horas, 5 horas y hasta la madrugada”. “A ver, las reglas de la casa son estas…” y es donde entra el problema, a veces se dividen los hogares por eso, porque los hijos quieren hacer su voluntad y no quieren hacer la voluntad de Dios. Y nosotros tenemos que hacer la voluntad de Dios en dónde, en nuestra casa. Y como padres poner nuestras reglas en Dios de nuestra casa. Pero nosotros también que sujetarnos a ellas. Pero en los términos genéricos, en la cuanto a la palabra de Dios, todos nos debemos de sujetar a lo que dice la Biblia y enseñar a nuestros hijos a que se sujeten a lo que dice la Biblia.
El concilio no era como hoy decir un un evento. El concilio era así como mucha gente, muchos hombres que hablaban sobre los términos de la Biblia y había un rey. Y en todos entonces en ese concilio había dos grupos, los que les digo, los que creían que Jesucristo era Dios y los que no creían. Y aparte de eso hubo otros otras disputas mayores sobre otros temas. No solamente fue ese tema de que Cristo es Dios.
Hay fuentes extrabíblicas que hablan del Señor Jesús. Por ejemplo, Tácito en el año 116 después de Cristo, él fue un historiador y menciona en sus cartas en el 1544, Cristo fue ejecutado bajo el poder de Poncio Pilento en los tiempos de Tiberio. Otro historiador se llamó Pineo el joven. Después de 112 después de Cristo en una carta al emperador Trajano, describe que los cristianos reunidos cantaban himnos a Cristo como a un Dios. Esto prueba que desde el principio Jesús era adorado como Dios, no como un simple maestro. Estas son pruebas históricas de hombres que han escrito conforme a la historia. Otro fue Seutonio en el 120 después de Cristo menciona los disturbios provocados por los cristianos y corrobora entonces la presencia en el siglo que ya existía un movimiento que creía en su señor que era Cristo.
Hay otras fuentes judías como Flavio Josefo, este es un historiador más conocido en el año 93 después de Cristo, que menciona a Jacobo, hermano de Jesús llamado el Cristo, y lo descubre como hombre sabio, hacedor de maravillas y condenado a la cruz.
En el Talmud, que es el libro de los judíos, en la sección 5, en el capítulo 2, dice que Yeshua fue ahorcado en la víspera de Pascua y confirma que la ejecución ante aunque desde una postura crítica, confirma la ejecución de Yeshua en la víspera judía.
A veces los hombres pensamos, pobre persona que está allí afuera, no conoce de historia, no conoce de Biblia y por eso no puede pensar o creer que Jesucristo es Dios. No es cierto. La verdad es que hay fuentes extrabíblicas y bíblicas suficientes y muchas de que Jesús es Dios, pero la gente no quiere aceptarlo como Dios, no porque falta de conocimiento filosófico o de entendimiento humano o porque falta de pruebas. Todo el mundo tiene acceso a la información. El problema es que la gente sigue creyendo en otras ideas porque no quiere recibir a Cristo como su Señor y Salvador. No quiere un Dios.
8 Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Apocalipsis 1:8
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
Hebreos 12:6
Dios nos disciplina y nos corrige, no porque nos odie. Yo quiero dejar esto muy claro, Dios no odia al género humano. Dios no es un Dios castigador que está esperando que tú peques para mandarte un castigo, no, porque en su gracia proveyó a su hijo para perdón de los pecados.
Hay gente que piensa que Dios es un juez castigador, que no está esperando que no peque mal, para que le venga una enfermedad, para que se caiga. No, Dios no es así. Dios nos ama y en su amor ha proveído la bendita presencia de Cristo para que pidamos perdón de nuestros pecados y seamos salvos, y seamos corregidos y seamos disciplinados en amor de Dios.
Dios es un Dios personal. Jesucristo vino en forma de carne y se amistó con nosotros, hizo un vínculo con nosotros, una relación. En esta iglesia siempre hemos dicho que es una relación con Dios. La religión no salva, el que salva es Cristo.
Hay muchos concilios, como por ejemplo el de Calzedonia en el año 451 después de Cristo, también mencionó que Jesucristo, el unigénito de Dios y tenía sus dos naturalezas. Por eso este concilio fue el que quedó grabado en la mente de los cristianos.
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
Hebreos 1:3
Quiero comentar solamente en esta cita que la palabra en el griego, usaba la importancia exacta de definir que Él es el la imagen de Dios, es Dios de Dios, es el sello de Dios, no una copia. Ya vimos aquí que Jesús dijo, «yo soy yo soy la luz.» Es decir, que Él es la naturaleza del Padre reflejada en Cristo en nosotros para que nosotros pudiéramos verlo. Al Padre nunca lo hemos visto. Pero dice Él, «Tomás, has visto al Padre y el que me ha visto a mí ha visto al Padre”
Entonces, él es Dios de Dios, no es una copia disminuida o algo más sencillo, sino que es el mismo Dios de Dios.
Él ya estaba, Él ya tenía un trono. Él vino por amor a nosotros. Él ya no ganó nada. Él ya tenía el trono, Él ya tenía la gloria. Él no lo hizo por vanidad, Él no lo hizo por ser mejor. Ya era Dios. Y entonces solamente vino por amor a nosotros.
¿Qué lo movió a Dios dejar su trono de gloria? Su amor por ti, el amor por la gente que está allá afuera, el amor por el drogadicto que se pierde. El amor por la madre soltera que no tiene que comer. El amor por el anciano que lo han corrido de su casa. Él Dios vino por eso, por el amor que tiene tan grande a la humanidad para salvarlo y perdonarle los pecados.
Ese es el amor de Dios. Ese es el mensaje de Cristo.
13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
Tito 2:13
1 Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra:
2 Pedro 1:1
Dejamos en claro Dios y Salvador no son dos personas, no es Dios y luego Salvador, es Dios y Salvador. Para que en la gramática, hermano, de los que estudian la Biblia saben que no fue escrita en el idioma español, o sea, nuestro lenguaje castellano, fue escrita en hebreo y en griego y en otros idiomas. Entonces, aquí cuando la traducción es Dios y Salvador, se refiriéndose a una sola persona. Jesucristo es Dios y Jesucristo es salvador.
También está la idea de que Jesús siendo Dios no le duele nada, si Jesucristo era verdadero Dios y verdadero hombre. Padeció como cualquiera de nosotros, lloró como cualquiera de nosotros. ¿No se acuerda cuando estaba su amado este amigo y que Lázaro y no dice que lloró? Lloró, también tuvo sentimientos. Cuando vive a la ciudad de ahí los ve como todos disparados y dice, «
37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!
Mateo 23:37
Jesús es Dios, pero también tiene sentimientos. También le dolió, padeció hambre, cansancio, dolor, todo.
En su naturaleza divina, hemos entonces visto puntos específicos de que Jesucristo es Dios. El testimonio de Dios mismo, el testimonio de los apóstoles, el testimonio histórico y el testimonio de los profetas. Por eso llegamos a esa conclusión.
Dios no es un milagrero. Jesucristo no fue un milagrero. La gente quiere ver un Dios de milagros, señales y prodigios, y entonces decir «Ah, entonces sí creo. Si me hacen este milagro, yo creo que Dios es real. Si salvo a mi familia es real. Si Dios me quita este esta mujer, pues siempre sí voy a creer”,Dios no es un Dios milagrero. Dios hizo milagros para demostrar que Él tenía la autoridad sobre la materia, sobre la naturaleza, sobre el cuerpo humano y aún sobre la muerte.
Por eso es Dios, porque tiene el poder y la autoridad sobre todas estas cosas. Porque a veces pensamos que Jesús es Dios por los milagros. Sí tiene el poder, tiene la autoridad, hace milagros, sí. Y sigue haciendo milagros, sí. Somos testigos del poder de Dios, Dios nos ha sanado, no nos ha permitido morir. Pero no por eso simplemente es es Dios, sino que Dios es el que tiene la autoridad sobre todas las cosas.
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 14:6
Entonces hoy usted es el que decide en su vida y en su corazón si Jesús es Dios para usted. Yo ya prediqué, yo ya lo di el aspecto general. Usted es el que decide si Jesucristo es Dios para usted o sigue siendo otro profeta, o sigue siendo otro Dios milagroso, o sigue siendo otra religión o sigue siendo otro profeta, lo que usted quiera. Jesús es Dios y hoy usted decide si en su vida Jesucristo es Dios.