Transcripción de la prédica del 3 de mayo 2026

Resumen
La prédica se centra en el diseño divino de la familia. Dios es el arquitecto original de esta institución frente a las ideologías modernas. Se abordan problemas contemporáneos como el abandono de ancianos, el divorcio y la falta de respeto, instando a los padres a instruir a sus hijos con firmeza y valores cristianos. Se enfatiza que el matrimonio debe ser un vínculo sagrado de complementariedad y apoyo mutuo entre un hombre y una mujer, superando el mero deseo físico. Asimismo, se hace un llamado a los hijos para honrar a sus progenitores y a las parejas para practicar el perdón constante. Finalmente, se advierte sobre los peligros de la irresponsabilidad generacional y la influencia negativa de la tecnología, subrayando que la disciplina guiada por el amor es esencial para preservar la unidad familiar.
Transcripción
Hay una gran inquietud en mi corazón muy fuerte, que Dios ha estado poniendo su palabra en mi corazón para decirles unas palabras. Hay una parte en la Biblia que yo quisiera que leyeramos, pero pues antes vamos a hacer una oración para que Dios bendiga nuestra vida y nos hable al corazón, ya que a veces no entendemos los propósitos de Dios, los planes de Dios. Y le venía diciendo a mi hermano en la mañana, ¿por qué usted piensa que hay tantas mujeres solas en los hospitales? Muchos varones internados en los asilos llorando porque sus familias los han abandonado. ¿Usted por qué piensa?
El día de que fuimos al hospital a predicar, me acerqué con dos jóvenes en situación de calle, y hablando con ellos me decían y yo les preguntaba, «¿Por qué estás aquí?» “Pues porque nunca me quisieron en mi casa”
¿Por qué hay tanta división en los hogares? ¿Por qué los hijos se revelan a los padres? ¿Por qué entre parejas no nos podemos ver? Hay una preocupación inquietante, la guerra y me refiero a la guerra que está aquí en nuestras casas, en nuestras habitaciones con nuestra propia familia. Y no que la familia sea nuestro enemigo, quiero aclarar, no me malinterpreten, sino porque hay muchos problemas en las familias. Hay muchos problemas. El padre se levanta contra el hijo y el hijo contra el padre. No hay respeto, no hay amor, ya no hay valor. La familia se quiere desintegrar.
Estuve estudiando y saqué una encuesta del INEGI del año pasado, 2025, donde de cada tres personas o matrimonios que se hacen en el civil, se registran, uno antes de los 5 años ya es divorcio. O sea, quiere decir que se están divorciando más gente en este mundo que las que se están casando. Ya los jóvenes no se quieren casar, no quieren responsabilidades. Hoy la familia, esta familia de moda, la familia parental, la que consta de dos hombres o dos mujeres, u hombre y mascota.
Hay países ya que han perdido tanto la visión, el alineamiento de quién es Dios o de qué es el diseño de Dios de la familia que se casan con animes. En Japón hay un hombre, un joven que se casó con un dibujo, un anime.
Hay países donde la religión tradicional no es como aquí, el cristianismo, la Iglesia Católica, sino es el Islam. Y hay niñitas de 6, 7, 8 años que se están casando con viejos de 50, 60 años. Yo sé si usted no lo sabe o no lo quiere ver. Entonces es una preocupación en mi corazón de toda esa gente que sufre, hermano, que llora porque no se ha sentido el amor en la familia. Nosotros tenemos quizás ya dos, tres, cuatro años de conocer al Señor, pero yo quiero preguntarle, alguno sabe ¿Quién instituyó la familia?
Somos cristianos y nos debemos basarnos en nuestro conocimienito, ni en lo que dice el pastor. Yo siempre les he dicho que nos basemos en lo que dice la palabra. ¿Dónde dice en la Biblia que Dios instituyó la familia?
Por esta causa doblo mis rodillas ante el padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra.
14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, 15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,
Efesios 3:14-15
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
Génesis 1:27-28
24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. 25 Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.
Génesis 2:24-25
Todas esas citas nos están dando quién diseñó, quién planeó, quién programó y quién ejerció la familia. Entonces, el Patriarcado no es una ideología machista. Dios instituyó que hubiese una cabeza en la familia que el hombre y una pareja que es ayuda idónea, que es la mujer.
Dios no aprueba el matrimonio entre dos hombres o dos mujeres del mismo sexo. Tanto es así que la misma biología, la materia que los que han estudiado, la biología, nos declara que solamente entre un hombre y una mujer puede haber procreación, vida, la bendición de Dios, herencia de Jehová, dice el salmista son los hijos habidos en la juventud.
Cosa de estima el fruto del vientre.
4 Como saetas en mano del valiente,
Así son los hijos habidos en la juventud.
5 Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos;
No será avergonzado
Cuando hablare con los enemigos en la puerta.
Salmos 127:3-5
Gracias a Dios, porque cuando no s casamos tenemos hijos e hijas y eso nuestra bendición. Si nuestras familias anteriores a nosotros hubieran pensado como la generación de hoy, muchos de nosotros no hubiéramos nacido. Porque hoy el aborto se ha legalizado, porque hoy la ideología está en contra de la palabra de Dios. la ideología donde dice que no debemos de tener esa opción, sino formar familias diferentes. Dios instituyó hombre y mujer y dijo que fuera bueno que se casaran y que tuvieran una generación.
Si ponemos dos mujeres en una isla, ¿qué pasará en 5 años? Si ponemos dos hombres en 5 años y los vamos a estar a una isla solitaria, ¿qué va a pasar? Pero si usted pone un hombre y una mujer en una isla, 5 años, ¿qué va a pasar? ¡bendición!
Me estoy dando a explicar. Dios bendice lo que Él estableció, el matrimonio, la familia, la unidad. Dios quiere familias. La sociedad y la iglesia se compone por familias. El término familia o amor no lo da la sociedad. Hoy hay un término para la ideología moderna, que le da un término exactamente a la familia, pero la definición de familia el mundo no la escoge. La definición de amor el mundo no la escoge. La definición de amor viene la palabra de Dios y Dios es amor. La definición de familia el mundo no la elige. No dice que es un constructo social donde se pueden poner personas de diferentes sexo y se pueden tener relaciones entre ellos. No, esa definición Dios no la prueba. La definición viene en la palabra de Dios.
3 Entonces vinieron a él los fariseos, tentándole y diciéndole: ¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? 4 Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, 5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? 6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Mateo 19:3-6
El arquitecto de la familia es Dios. Él es el que lo diseñó. Cualquier persona, idea o religión que esté en contra del matrimonio está en contra de el arquitecto, del diseñador, de Dios. Dios vio que todo era bueno y al final hizo una pareja para que gobernase la tierra. Entonces Él establece pareja. No hay que de tres, que de cuatro, no. Dios habló de fidelidad.
No fue casualidad, sino una necesidad. No es bueno que el hombre esté solo. El diseño busca tres aspectos: complementariedad, procreación y alianza. Son.
Complementariedad, es que el varón y la mujer son diferentes, pero necesarios uno del otro. Son diferentes, sí, pero necesitan uno del otro.
Procreación, llenar la tierra y gobernarla.
Alianza. Un vínculo sagrado más fuerte que la sangre.
La primera vez, hermano, que entró el diablo y quiso destruir a familia, ¿cuándo fue? Los dos estaban unidos en una alianza, en un sentimiento. Vino el diablo y tentó a uno y cayó el otro. Y ambos pecaron y fueron desechados de Dios por oír la voz de satanás, la serpiente antigua.
Ahí está el problema, cuando hacemos más caso a la voz de afuera que la voz de la alianza de la pareja, el vínculo se rompe, la relación se rompe. Empezamos escuchando los consejos de mamá, los consejos de la suegra, los consejos de las amigas, los consejos de los amigos que porque como nada más de a una si nos tocan así y empezamos, ¿no? Y es que como siempre lo mismo varía de otra mujer y empezamos a escuchar las voces de afuera. “Ay, no te dejes de tu marido”, y ahí está la vecina, frustrada, traumada y y vive sola, y tú estás oyéndola y tú vas a terminar igual que ella por estar oyendo la plática de ella, la conversación de ella. Vas a destruir tu casa porque ella no tiene amor para nadie.
La Biblia nos enseña que es un vínculo sagrado, de tal manera que Dios instituyó este vínculo para mostrarnos la familia espiritual y la familia celestial.
Esto trasciende. No solamente es una imposición de Dios al hombre, sino que Él quiere un ejemplo, una base para que nos veamos nosotros también como una familia cristiana. No somos de la misma sangre ni nacimos de la misma mamá, pero todos somos la misma sangre de Cristo unidos para irnos juntamente al cielo. Somos una familia espiritual y cuando todas las iglesias de todo el mundo, de todos los tiempos estemos allí arriba, seremos la familia de Dios
Por eso es tan importante que entendamos este concepto del amor en la familia. La palabra amor se divide en en letras hebreas. Yo sé que usted a lo mejor no conoce mucho el hebreo, pero la palabra amor se divide en letras, alef (א), heh (ה), bet (ב). Alef significa líder o o el responsable. Y bet es casa, el líder de la casa. El vínculo que lo compone entre ellos dos es el amor. Si un hogar no tiene amor, el hogar, la casa, aunque haya un líder y una mujer buena, se cae porque Dios es el que une casa. Por eso a los jóvenes se nos dice muchas veces antes de casarnos, fíjate con quién te casas, fíjate a quién te unes, porque no te unirás en yugo desigual con los incrédulos. ¿Por qué? ¿Porque es una imposición pastoral?, ¿Porque es un orden religiosa? ¿porque mamá no quiere ese hombre?, no, sino porque Dios mismo te está salvaguardando a ti como mujer o como hombre de vivir una vida fracasada. de matrimonio en matrimonio, de ruptura en ruptura. Eso es lo que Dios quiere guardar, tu corazón, tu alma, tu vida, y por lo tanto perseverar a tus generaciones.
Es difícil y yo veo una sociedad cada día más egoísta, una sociedad más traicionera, llamémosle así hasta cierto punto. Jóvenes, entre comillas jóvenes, que ya tienen 35, 40 años, que están esperando que mamá se muera o papá se muera para recibir la herencia. No hay amor, hay un interés, hay una conveniencia. Es feo, sí, pero existe y se está dando cada vez más en esta sociedad donde solamente se está la expectativa de los bienes materiales, de los bienes económicos. No se ama a la mamá, no se respeta al papá, no se le compra a la mamá un zapato, un calzado, no se le invita un taco, no se les lleva a pasear, no se preocupan por ellos, pero cuando mueren son los primeros en reclamar la herencia, reclamar la casa.
Me duele en el corazón. Yo conozco miles de mujeres que han sufrido, de miles de mujeres que han sufrido maltrato psicológico, maltrato en golpes en diferentes iglesias, de maltrato donde han sido abusadas por sus mismos esposos cuando no quieren tener sexo, de mujeres que han sido maltratadas y golpeadas por ir al templo, de mujeres que han soportado las inferioridades de los hombres para poder tener al final una casa para sus hijos, para que al final de los años los hijos la saquen de la casa y las dejen sin nada. Yo conozco casos, yo soy testigo.
Que Dios dice en su palabra acerca de el valor del hogar, del valor de amar a la madre, del valor de amar a los hijos, del valor de cómo se manejan las propiedades. ¿Usted sabe cómo se manejaban las propiedades en el tiempo antiguo? ¿Quién heredaba? ¿Por qué heredaban? ¿Por qué el primogénito? Dios instituyó el primogénito. El primero que abrió la matriz de la mamá era el varón. Si era varón tenía la bendición de Dios, pero también tener la responsabilidad de Dios tenía la responsabilidad de mantener a la mamá que se tuviera. Por eso se le daba doble porción de la heredad de la tierra porque él era el encargado en el diseño de Dios de cuidar a la mamá hasta que se muriera. Por eso cuando Jesús va a la cruz y le dice a Juan, «Voy a morir» y Juán cuido de su madre.
Hay fundamentos que Dios instituyó en el matrimonio como la santidad en el matrimonio.
6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Mateo 19:6
El divorcio es visto como una dispensa por la dureza del corazón humano, pero no es el plan original de Dios, no es lo que Dios quiere. Dios quiere que las familias sean felices, que sean bendecidas, que duren, que que se mantengan. Ese es el plan original de Dios.
Hay veces en los jóvenes he escuchado esta triste frase, “es que si a mi mamá le fue mal, si a mi hermano le fue mal, ¿para qué me caso?” Estás destruyendo el diseño original de Dios. Estás en contra del plan de Dios. Porque Dios instituyó que el hombre y la mujer no deben quedarse solos. Sí, yo entiendo que muchas mujeres les ha ido mal y a muchos hombres también les va mal en la vida. Sí, nos ha ido mal. Sí, no podemos negarlo. Sí, pero eso no quiere decir que tú no cumplas con el propósito que Dios tiene para ti de tener hijos y tener una bendición.
En el tiempo antiguo, las mujeres que no tenían hijos eran rechazadas. Las mujeres o los los hombres que no tenían familia eran maldecidos, eran mal vistos porque no tenían descendencia, no tenían generaciones. Dios los castigaba decía “sobre su descendencia caería maldad y sobre los hijos de tus hijos” ¿Por qué? Porque Dios desechaba esas personas. Una persona que no tiene hijos, no siempre vamos a decir que está maldecida por Dios, tampoco, escúchame bien, sino que decimos que si alguien no quiere tener la bendición de Dios porque no quiere una responsabilidad, es donde está mal. Lo repito, no todas las personas que tienen hijos están maldecidas por Dios. Entiendan. Pero sí decimos que cualquier persona que es y tiene la posibilidad de tener hijos y no los quiere tener, está en contra del diseño de Dios, porque su responsabilidad es lo que Dios estableció en la palabra de Dios.
Eso es lo que yo estoy diciendo. Porque muchos van a decir, «No, hermano es que yo conozco, pero hermana era gente santa y nunca se casó, nunca tuvo hijos» Pues gloria a Dios, que Dios la bendiga, que Dios la apoya, porque no es fácil, no es fácil estar sin sexo, no es fácil sin tener una pareja. Y yo en particular, hermano, no se lo puedo decir, usted sabe mi situación. Yo no busco una mujer por el aspecto carnal del sexo, sino más falta una compañía, alguien con quién platicar, alguien con quién contarte tus cosas, alguien con qui llegues a la casa te diga por lo menos, ¡qué bueno que llegaste!, alguien que te diga, «¿quieres un taco? ¿estas enfermo, por qué no vas a trabajar?» Hay una actividad, hay un vínculo que que crece.
Necesitamos buscar las bases del matrimonio en unidad y en santidad. Los padres tenemos la responsabilidad de educar en la fe a nuestros hijos. Proverbios dice
Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
Proverbios22:6
Entonces, ¿quién tiene la responsabilidad? Ambos padres. “No es que yo trabajo, hermano, le dejo todo el problema a mi mi la esposa” “No, es que yo trabajo, soy bien luchona” Tanto es el alimento físico como el alimento espiritual. Cuide a sus hijos, enséñele a sus hijos, guíelos en el camino de Dios. Si es necesario faltar un domingo a trabajar por venir a la iglesia y que esté con sus hijos, bendiga a Dios. Dios le va a bendecir por un día de trabajo no se acaba el mundo. Dios le va a bendecir su dinero. Pero busque a Dios. Busque a Dios. Es de nosotros, padres, madres, de ambos. Ninguno de los dos nos salvamos. Es que yo trabajo, es que yo estudio, es que tú, es que yo…”, no, ambos. Es la responsabilidad de ambos buscar el bien de nuestros hijos. Si nuestros hijos necesitan estar aquí y yo tengo mucho sueño, pues me aguanto mi sueño, me levanto y por el bien de mi hijo lo voy a enseñar a estar en la iglesia.
Yo no digo que no nos cansamos. Muchos llegamos bien cansados dentro del toda la semana a trabajar 10, 12 horas y el sábado nos citan y vamos, ¿Por qué? Porque amamos a Dios y estamos tratando de llevar este mandamiento. Instruye al niño en su camino. Y aún y cuando fuere viejo no se apartará de él.
1 Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. 2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. 4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Efesios 6:1-4
“Es que yo ya estoy grande. Es que y el día está viejo, ¿qué vas a saber?” No es mi papá, “es que se equivoca”, pues sí, le ayudo, le enseño, le muestro y si no, pues platico con él, pero lo respeto porque es mi padre, es mi madre, tengo que honrarlo. ¿Con qué? Con mis bienes. Yo como hijo tengo la responsabilidad de mientras no se mueva, pues si usted en mi techo cuidarlo, decirle, «¿Ya comiste? ¿Ya cenaste? ¿Cómo estás? ¿Dónde vas? ¿Qué estás haciendo? Vamos a platicar” Es mi responsabilidad como hijo, honrar a mi padre, honrar a mi madre. Si usted tiene papá y mamá, pues dele gloria a Dios. Si nada más tiene mamá, pues también le gloria a Dios, o nada más papá. Pero nuestra responsabilidad es honrar a nuestros padres, no es que yo como hijo, si veo que mi papá no honra a su papá, ¿usted mi nieto va a honrar a su abuelito?. Si yo no respeto a mi mujer, ¿usted cree que mi hijo va a respetar a mi mujer? Todos necesitamos vivir en el amor de Dios y construir la casa. La bet es la casa, la bendición de Dios llega a la casa.
Antes de que Dios instituyera el universo y creara el mundo, Él ya sabía que iba a formar personas, que iban a formar hogares. Ese fue lo que Dios pensó, un diseño original. A veces nos preguntamos, «¿Y por qué esto es así? ¿Y por qué no cambiamos? ¿Y por qué no hacemos? ¿Y por qué no buscamos otras alternativas?” Porque Dios lo hizo todo con un propósito. Si destruimos el propósito original de Dios, nos acabamos, si en una familia no hay amor, entonces por eso están las consecuencias de que los hijos al no ver amor, sino maltrato, golpes, drogas o alcohol, los hijos se van. Y esto es bien terrible porque también traigo una gráfica donde está tres veces aumentado el porcentaje de hijos varones que no tienen papá están en la carcel. Es decir, tienen más posibilidad de llegar a ser delincuentes, matones, violadores, rateros, los hijos varones cuando no está papá al cuidado de los hijos. Imagínense.
Esto de la familia sí es un problema de nuestro, de nuestra sociedad y de nosotros. Nosotros tenemos que enfatizar mucho en que el matrimonio no es perfecto. No hay un matrimonio perfecto. Si hay matrimonios que se aman, hay matrimonios que buscan a Dios, pero también tiene sus problemas, tiene sus luchas, tiene sus inquietudes, tiene situaciones en el día a día. Pero hay dos cosas hermosas que nos muestra la Biblia. El perdón. La familia se constituye. o se mantiene gracias al amor y al perdón. Cuando alguno de los dos llega a fallar, hay que buscar en el amor, la reconciliación y el perdón.
26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
Efesios 4:26
Yo sé que usted se puede enojar con su esposo o usted enojarse con sus hijos porque hicieron algo que no les gustó, porque no obedecieron y no hicieron la tarea, no hicieron los quehaceres, porque se fueron de paseo con ustedes les dijo que no. Te puedes enojar como papá. Sí, lo puedes amonestar porque también dice la Biblia
La vara y la corrección dan sabiduría;
Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre.
Proverbios 29:15
Disciplina y amonestación del Señor. Tenemos que educar a nuestros hijos. No se vale dejarlos como, “borreguitos en el campo”, ¿Por qué? Porque descuidamos a nuestros hijos. Pensamos que están haciendo cosas buenas o viendo cosas buenas en la pantalla, en el celular y no es cierto. Los hijos, unos son los hijos que conocemos en la casa y otros son los que conocemos fuera de la papilla cuando ya están solos. Son diferentes, totalmente. Unos son los jovencitos que tenemos en nuestra casa, pero cuando salen de casa son diferentes y usted no sabe dónde andan, qué andan haciendo, cómo están viviendo, qué andan agarrando, qué andan viendo, qué andan poniéndose.
¿Usted sabe dónde están sus hijos? ¿Usted sabe con quiénes andan sus hijos? ¿Usted sabe la mentalidad que le están involucrando a sus hijos en sus trabajos, en sus casas, en sus escuelas? Cuide a sus hijos. Aquí dice que nosotros somos los responsables de educarnos, de guiarlos, de encaminarlos hacia el Señor. Si ellos no quieren a una edad ya madura, grande que diga, «No, yo me safo y ya es responsabilidad del niño”, el niño crecerá y en cierto momento Dios les mostrará sus mandamientos, sus caminos, que dirá que o que no. Muchos se han ido, se han alejado a los a la edad de jóvenes y Dios los ha traído. Pero otros no han regresado. Algunos Dios los ha llamado con amor. Gracias a Dios, otros un problema de una enfermedad, de una necesidad, de un dolor, de un aborto.
¿Cuándo hablamos con nuestros papás de sexo, hermano? Cuando papá nos decía, «Esto es el sexo. Mira, hijo, esto es masturbación. Mira, hijo, esto es». Alguna vez nuestros papás nos dijeron eso. Bueno, a mí mi papá, a mí mi mamá nada, era un tema vetado así enorme. No podías tocar ese tema con tus papás. Entonces, ¿dónde aprendías de sexo? Por medio de los Hermanos, o compañeros.
¿Cuántos de los padres? No les enseñamos a nuestros hijos, no los educamos, no hablamos con ellos y ya cuando vienen las consecuencias es cuando queremos que se acerquen. Es necesario hablar con nuestros hijos, con nuestras hijas. ¿Cómo estás? ¿Dónde estás? Yo ahorita en la mañana le decía a mi hermano que estoy en una situación difícil porque mi hijo tiene 11 años y ya me dice, «Papá, no sé por qué hablo así» “¿Cómo hijo?” “Es que yo quiero hablar con mi voz y me sale cambiada”. Porque son etapas difíciles, duras y nosotros tenemos que educar a nuestros hijos y a nuestras hijas. Tenemos que hablar con ellas, tenemos que estar con ellos, que se cuiden, que sepan qué, que no les dé pena expresar lo que tienen. Nosotros somos los responsables de darle cuentas a Dios de eso.
Si mi hijo es menor de edad, agarra un carro y choca y mata a alguien o destruye algo, ¿quién es el responsable?, los padres.
Okay. El papá. Pero, ¿por qué no el hijo? porque no tiene la edad, porque no tiene la capacidad, porque no tiene madurez, la responsabilidad es del padre ¿Por qué entonces el pensamiento moderno es que los hijos o los menores de edad pueden decidir qué sexo quieren ser? Si quieren ser niños, que sean niños y si quieren ser niñas.
Cuando tú eres el responsable, tú tienes que educarlo. Si él nació niño, tienes que educarlo como niño. Si fue niña, tú tienes que educarla como niña. Por eso es mi preocupación en los hogares parentales que dicen dos mujeres o dos hombres. ¿Qué valor va a enseñar una pareja que es hombre con hombre? ¿Qué relación le va a enseñar una pareja que es mujer con mujer? ¿Qué valores principios. No quieren la Biblia. ¿Qué les van a enseñar?
Ahora está muy de moda hacer a un lado el patriarcado, que el modelo tradicional de la familia que se caiga. ¿Qué van a imponer? ¿Cómo van a ser los hogares? Exactamente, porque si no están en Dios son disfuncionales. Así de sencillo. Hay feministas que han dicho que quieren hacer comunas donde cada quien exprese su sexualidad libremente. Va a estar un hombre, una mujer que no tiene una relación entre sí, hijos que no conocen que son sus padres. Imagínense un hogar así.
Pero, ¿qué vas a poner entonces? Si no quieres el diseño de Dios, no quieres estructura que ha sido impuesta para el beneficio de la sociedad, ¿qué vas a poner? Eso no lo dicen, eso no lo piensan.
Hay un problema tremendo con la generación de hoy, que no piensa. No quiero que se sientan agredidos, pero es la realidad. Tú cuestionas a un joven y no te da base, no te da solidez, no tiene un pensamiento autocrítico. analítico, no cuestiona, no pregunta, no ven más allá. El sentimiento es lo que gana aquí y ahora. Yo siento amor, me voy y me caso. Yo siento paz, me voy para allá. Yo siento gozo, siento tristeza, me deprimo, yo, o sea, todo bajo los sentimientos. No hay un pensamiento analítico, no hay autocrítica, no hay justificación.
Como cristianos debemos estudiar, confirmar las cosas, incluso en la congregación. Es un error quedarnos con lo que nos dicen. Si el pastor dice algo, Y no llegamos a la casa y lo estudiamos, va, tenemos que estudiar lo que nos dijeron, si tiene razón o no, si es verdad lo que dijo el hermano, conforme a la Biblia o no. Tenemos que analizar, tenemos que este explorar la Biblia más profundamente, si estamos o no lo estamos diciendo bien.
Yo le digo a la congregación que si ven que yo me equivoco, y tienes citas, estamos dispuestos todos aquí a aprender. Y la autoridad suprema no soy yo. La autoridad suprema es la palabra Dios misa, porque Él es el que manda. Nosotros servimos a Dios aquí en la iglesia, pero Él es el que manda.
Los roles. Este problema es un problema muy grande en la actualidad las estructuras y los roles que Dios determinó para el hombre y la mujer. Usted sabe que Dios puso al hombre el término hebreo is que significa cabeza espiritual y material con la obligación de estudiar la Biblia y proveer. Los varones saben que son como cabeza espiritual y tienen la obligación de estudiar la Biblia y proveer a los suyos. Varones lo sabe el hermano dice que sí, hermano. Usted como cabeza de la de su casa tiene la obligación y la responsabilidad espiritual y material de proveer para los suyos, no solamente lo económico, sino también lo espiritual. Y para las mujeres, tienen un gran honor. Se dice que la bendición del hogar depende de la mujer.
10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
11 El corazón de su marido está en ella confiado,
Y no carecerá de ganancias.
Proverbios 31:10-11
Ella es la que administra, la que edifica, la que construye, la que provee para sus hijos en los caminos. Esa es la mujer virtuosa, es la definición de la mujer que Dios quiere en cada hogar, en cada casa. “No es que el hermano, es el líder y pues que él nos predica, que él ore por nosotros”, ¿no? Usted también, que el hombre decida, que tome todas las decisiones porque él no va enfrente. No, usted también tiene que decirle, usted también tiene que ser sabio.
Las decisiones y acuerdos no se toman solos, se toman en un unidad, en un vínculo. Y lo voy a decir así como son las cosas. El matrimonio, el vínculo no es solamente sexual. Pensamos que el casarnos es para tener hijos, para para deshacernos de la carnalidad y desogarnos. No, es un vínculo de amor, de unidad, de alianza, de fortalecerse el uno al otro, de transmitirse el uno al otro, el de apoyarse el uno al otro, el de amarse el uno al otro, que si el otro se se siente triste y débil. Aquí estoy yo, esposo, o aquí estoy yo, esposa. Cuántas veces el hombre llega cansado de trabajar con deudas, que no tiene para sus zapatos, que los hijos le están pidiendo que la mujer le dice, “mira, ya va venir la renta» Y el hombre dice, «Si ya trabajé 12 horas, ya no tengo aliento, ¿qué más hacemos?» Y con que la mujer se acerque, le toque el brazo o la mano o como se lleven o le dé un beso, “aquí estoy para ti” ¿El hombre no se va a sentir fortalecido? Es un vínculo de amor que si la mujer es la que hoy modernamente sale a trabajar y lucha de sol a sol y soporta 10, 12 horas en la computadora, sentada, sin agua, con un jefe que está grite y grite y llega a la casa y “esposa, mira un vasito. Mira, esposa, vamos a cenar juntos”.
Es un vínculo más que solamente sexual, también incluye la paz, el amor, la armonía, la convivencia, el cariño, la fraternidad, ese vínculo que se enlaza de aquí hacia allá. Y si ese vínculo fluye en la presencia de Dios, en la oración, en la intercesión, en la bendición de los cantos, en la participación de la palabra, pues va a bajar a nuestros hijos. Y cuando vean nuestros hijos que mamá y papá están orando, ¿qué van a hacer?, pero si ven que mamá está peleando con papá todo el día. ¿Usted cree que el hijo va a querer orar?
Los hijos son considerados una herencia de Dios, una recompensa de Dios. Tener muchos hijos en el tiempo antiguo era considerado señal de bendición.
Las leyes. ¿Alguien sabe qué es la Torá? ¿La ley está vigente actualmente o ya no está vigente? ¿Los cristianos hoy debemos de de cumplir la Torá, la ley?
Sí, la ley se cumple en el amor de Dios. Si nosotros obedecemos la ley, vivimos en amor. Y si vivimos amor con nuestros prójimos, es decir, en este momento lo que estamos viendo, que es más cercano, nuestros hijos y nuestra esposa, estamos guardando la ley de Dios. Y al guardar la ley de Dios, tenemos la bendición de Dios.
Hay una serie hermosa de bendiciones que vienen en Deuteronomio para todos nosotros. Si obedecemos la ley, si cumplimos en el amor, si tú tienes un hogar donde amas a tu esposo, un hogar donde amas a tu esposa, un hogar donde aman tus hijos, hermano, tienes las bendiciones de Dios como consecuencia de tu obediencia, no por imposición, sino por bendición, por gracia.
El amor cubre multitud de faltas. El que ama perdona. El que ama olvida. El que ama, sabe reconocer su propio error, decir, «Perdóname.» ¿Cuánta falta de perdón hay en la que los papás no saben reconocer sus errores?
A veces predicamos y pensamos que es fácil, a veces nos cuesta trabajo porque el amor también es sufrido,a veces nos toca sufrir. A veces las personas que amamos no nos aman. Y un mismo Dios en su palabra dice
46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Mateo 5:46-48
Yo lo único que podría decir es que hay que ser y seguir esforzándonos con mostrar el amor a nuestra familia, sin desistir, no caigas. El amor de Dios como hacia nosotros, así como lo están destinando, incondicional, si nos lo quieren regresar bien y si no también. Él murió por nosotros en la cruz del calvario, sufrió la última gota de sangre y sigue esperando que nos acerquemos. Nosotros tenemos que tener esa clase de amarlos, amarlos, amarlos, de nosotros. Debe de nacer de nosotros hacia ellos, que ellos lo vean. No debe ser algo impositivo. El que ama se da. Cristo dio su vida. El que ama aprende a dar. El que es egoísta no puede decir que ama.
Cada familia es diferente y cada familia les digo no es perfecta. Cada familia tenemos nuestros puntos fuertes, puntos débiles. Pero hoy día cada vez son menos los jóvenes que quieren salir a su casa porque quieren ser más irresponsables que responsables. Ni los hombres ni las mujeres, porque ya no quieren responsabilidad, ya no quieren hacer su vida y yo por eso les comentaba al inicio, qué triste es que ver que el hijo y la hija están esperando que mamá se muera para heredar.
Hay hijos que ya este no respetan nada. No respeta nada ni a sus papás, ni a sus mamás, pero los padres dicen “¿cómo lo voy a correr si es mi hijito o es mi hijita?” Está poniendo mal ejemplo, está haciendo lo malo, está trayendo maldición a tu casa y ahí lo tienes sin disciplina, sin amonestación del Señor.
Hay cosas que no debemos de ver, que traen demonios a nuestra casa y ahí las tenemos y nadie estamos viendo que ven nuestros hijos. Hay videos aparentes de niños que no nada de niños. Hay historias que vienen en los libros de la escuela, que están en la escuela y que no son nada buenos. Miremos y preguntémosles a nuestros hijos, ¿qué lectura han visto hoy en la escuela? ¿Qué lectura teníamos? Hay lecturas en los libros de hechicería, de brujería, de que un niño este haga pacto con el diablo en las lecturas de de de los libros de primaria, no de secundaria, de primaria. Cuidemos a nuestros hijos.
Para el pueblo judío Shabat es la fiesta familiar más importante. Es la fiesta de la noche y el sábado donde el tiempo sagrado se desconecta de todo el mundo para hacer una casita y conectar con Dios y su familia. Eso es lo que hacemos. Entonces es algo que mantiene la generación tras generación una fiesta, un momento donde se van con su familia, se apartan de todo. y se fueron a Dios. ¿Usted ha tenido un momento especial con su hijo para orar?, ¿con su esposo para orar?, ¿con sus hijas para orar? “Es que trabajan, estudian”. Sí. Pues entonces antes a las 5 de la mañana mamita, te levantas, voy a orar por ti antes de que te vayas.
Hay muchos problemas. Tenemos que orar por las familias de la iglesia. Voy a terminar diciendo que hay muchas diferencias, entre lo que nosotros creemos, qué es lo bueno y lo que es realmente. Tenemos que reconocer al Señor como la cabeza de nosotros.
No se vale decir que aquí el que manda es el papá o el que manda aquí es la mamá. A los hijos de enseñar que el que manda es Dios. Y los dos, papá y mamá, obedecemos a Dios. Te sujetas a Dios. Y la bendición que llega de la casa, del trabajo de papá o mamá es de Dios. Todo lo que tenemos es de Dios.
Es que hay veces que dicen, «Es que yo por mi esposo hijo te voy a comprar ya que tu mamá no te compra» No, o al revés. “Es que papá es un flojo y no trabaja. Pero yo te voy a dar”, no, la bendición Dios nos las da, y ya cierta edad, el niño da parte de su domingo como ofrenda a Dios.
Enseñarles, a dar. Y no es por la ofrenda, no es por la cantidad de la moneda quiero aclarar para que nadie lo tome materialiste, sino porque hay que enseñarles a dar. Cuando alguien le enseña a un niño a dar, ese niño va a crecer en de Dios, porque es mejor dar que recibir. Y cuando crezcan y le den a Dios de su sueldo, de su ganancia, cuando tengan dinero y le tengan que dar a mamá, no les va a ser gravoso porque saben que de ahí reciben bendición de Dios. Pero si usted no le enseña a dar, entonces cuando ellos ganen su dinero ellos van a pensar que es de él y no tiene por qué darle ni a papá ni a mamá, no tiene por qué pagar una renta, no tiene por qué pagar nada porque es de él, él se lo ganó. Eso esta mal. Tienen que aprender que el dinero que Dios le da es bendición de Dios. Y ese dinero es para bendecir a los demás, así como papá y mamá nos bendicen con el alimento, con el sustento.
Hay mucha gente que no quiere salir de las casas porque afuera se paga renta, se paga comida, se paga todo. Y hay muchos comodinos, comodinas que no salen. ¿Por qué? Porque no quiero pagar una renta. Porque aquí en la casa es muy fácil agarrar el rollo y llevarse un rollote y gastar un montón cuando vas al año. Yo gasta se gasta me llama una exageración a decir en mi cuarto donde yo rento tengo que pagar un papel higiénico, y hay muchos que no tienen ni para el papel higiénico, o tienen que malpasarse hacer una comida al día o porque ya de su suelo no les alcanzó para pagar la renta o para agarrar luz o para pagar su teléfono. Y es ahí donde las jóvenes o los jóvenes valoran la importancia de estar con papá y mamá en una casa y usted tiene que hacer a sus hijos eso, qué es mejor dar que recibir, y si usted les da algo, usted tienen que aprender a ganarse algo. Tiene que enseñarse el valor de ganar el dinero.
No le dé todo gratis. Que le cueste, que se enseñe a trabajar, que se enseñe lo que usted ha sufrido. ¿Cuántos de aquí trabajaron desde los 8 años, 6 años, 10 años, 12 años? Hemos sufrido para tener lo que tenemos y esta generación no quiere padecer nada, no quiere esforzarse en nada, no quiere trabajar en nada.
Usted es el responsable como papá y mamá de enseñarles el valor del dinero, de responsabilidad de que están en una casa. Okay, hijo, tienes la bendición de Dios estar en esta casa, pero las leyes de Dios sean en este lugar. Aquí se canta, aquí se alaba, aquí se para temprano, aquí tú tienes tu cama, aquí tú te bañas, pero recoges tu ropa, aquí tienes jabón para lavarla, pero tú la lavas.
¿Cuántas mujercitas de 20, 15 años no quieren lavar? “mamá, ya me fui a trabajar. ¿Me lavas mi ropa?”, o se levantan y no son ni siquiera capaces de tender su cama donde se apuestan.
La Biblia dice, la Biblia enseña que Hay que instruirlos, hay que encaminarlos, hay que enseñarlos. Aunque estén grandototes.
El amor de Dios no es el amor “apapachible” o el sentimiento moral.
Porque el Señor al que ama, disciplina,
Y azota a todo el que recibe por hijo.
7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?
Hebreos 12:6-7
A veces es necesario la disciplina. El amor no quiere decir que nos pasen todo. El que sufre, el que padece, Dios no es porque lo quiera matar, no es porque Dios sea un Dios castigador, es porque Dios quiere que aprendamos en ese proceso algo. Si nosotros no hubiéramos salido a la calle y aprender lo que es ganarse el pan, ¿ahorita valoraríamos el trabajo? Tenemos que aprender aprenderlo.
A lo mejor usted, gracias a Dios, tuve la bendición de tener un mamá y una papá que siempre lo mantuvo, gloria a Dios. Yo no digo que tampoco esté mal, pero valore a su esposo, valore la bendición que tiene de que no trabaja. Sí, haga algo por ese amor que usted Dios le ha dado para que sea de bendición. Porque gracias a Dios por los que no trabajan. Hay hijos que gracias a Dios han sacado su mamás de trabajar. Bendición de Dios. Aproveche, prepárese, haga algo en la iglesia porque Dios está bendiciendo con unos hijos buenos. Y si no tiene unos hijos buenos que la han bendecido, pues hermanos, ore por sus hijos para que Dios toque el corazón de sus hijos y no la saque de su casa cuando sea bien, antes de que se se arrepientan, antes de que sean más malos.
Sí, tenemos que amar. Nuestra responsabilidad como hijos, como padres, como cristianos, es amar. Amar si nos lo retribuyen en sus corazones, pero nuestra responsabilidad es amar.