Transcripción del 16 de noviembre 2025
14 Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar. 15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; 16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?
Apocalipsis 6:14-17
Empezamos fuerte. Yo quiero hablar la verdad, la Palabra de Dios. Usted sabe que a mí me gusta todo cimentado en la Biblia, con la Palabra de Dios. No hablamos más de lo que dice la Biblia ni le aumentamos. Quiero empezar diciendo que usted conoce que el mundo de hoy, actualmente, no quiere oír la Palabra de Dios. No quiere escuchar acerca, hermano, de la venida de Cristo. No quiere oír acerca del juicio de Dios. No quiere oír de la ira de Dios. La gente quiere escuchar un Dios como Santa Claus, ahora en la Navidad, que le conceda deseos, que le traiga regalos, que le dé premios, que le dé amor, que lo bendiga, que le dé prosperidad, que lo llene de todo lo bueno. Pero cuando la gente se dice que Dios es justo, que Dios es veraz, no lo quieren escuchar o lo escuchan y no lo aceptan.
La gente hoy en día, nuestra sociedad, actualmente, la sociedad en la cual vivimos, la sociedad mexicana, y más en este contexto de la Ciudad de México, dicen que cada quien tiene su propia verdad y que la verdad es relativa. Ponen el ejemplo de un vaso: medio lleno o medio vacío. Según su perspectiva de cómo usted ve las cosas, es la realidad de la gente. Y esto no es bíblico, pero es una ideología, es una forma de pensamiento que se ha inculcado en la sociedad, que no es bíblico. Porque, ¿quién es la verdad?
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 14:6
Ah, entonces, no hay muchas verdades, no hay muchas verdades relativas. Hay una verdad, la verdad absoluta está en Jesucristo. Entonces, si alguien no va a Cristo, entonces está en contra de Cristo. Para entender la interpretación bíblica, hay anticristo, hay el espíritu del anticristo y hay anticristos antes del anticristo normal. El espíritu del anticristo, dice que ya estaba el tiempo en función desde que el apóstol escribe en primera de Juan. Dice: «Ya está activo el espíritu del anticristo». Vamos a ir leyendo.
El apóstol Juan aborda que el espíritu del anticristo ya estaba desde que él escribe sus epístolas.
18 Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.
1 Juan 2:18
2 En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; 3 y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.
1 Juan 4:2-3
Entonces, hay el anticristo que va a surgir en este tiempo, los anticristos que ya están y el espíritu del anticristo, Son tres cosas diferentes.
4 Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. 5 Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. 6 Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.
1 Juan 4:4-6
Ahí está muy clarito. La Biblia es la verdad, en Cristo está la verdad. El que no nos oye, el que no oye la verdad de Dios en las Escrituras, en la palabra, no es de Cristo, llámese como se llame. Se puede llamar doctor, psicólogo, analista, político, presidente, cualquier persona que no crea a la palabra de Dios y se ponga en contra de Cristo, tiene el espíritu del anticristo y puede ser hasta un anticristo. ¿Por qué? Porque el anticristo es el que está en contra de Cristo, se compone la palabra de dos términos, que es «en contra de Cristo» o lo opuesto a Cristo. Todo aquello, hermano, que es ideología o terminología o pensamiento humano que está en contra de Cristo, es el espíritu del anticristo.
7 Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo.
2 Juan 1:7
Entonces, si usted ve las redes sociales, si usted ve el mundo, hay mucha gente que no quiere creer que Cristo vino en carne. No confiesan a Jesucristo como Señor y Salvador. No confiesan a Jesús como la verdad absoluta. Y esto es lo que está pasando en una sociedad que se ha alejado de Dios. Y esto es muy triste, porque el mundo va en pos de corrientes múltiples, pero no quiere oír la verdad de Dios, la verdad de la palabra, la verdad del Evangelio. Por eso muchos se pierden. No porque Dios sea malo, no porque Dios sea un dictador, sino porque cada uno de los seres humanos se desvía en pos de su propio camino, de su propio pensamiento, de su propia ideología, de su propio razonamiento, ese es el gran problema del ser humano. No que Dios nos ame o Dios sea un tirano cruel que está en el cielo esperando que los humanos se porten mal para mandarlos al infierno. No es así. Cuando hablamos de la ira de Dios, no es que Dios esté enojado contra todos y quiera condenarlos a todos, sino que Dios es justo y es veraz. Él es la verdad y el que rechaza al hijo no tiene la vida.
Ese es el problema. Cuando hemos llegado a aceptar situaciones, pensamientos o ideologías modernas o doctrinas falsas, porque hay gente aún que dice que es cristiana, comillas, abro comillas, paréntesis, y que no dice que Jesucristo vino en carne. Y hay religiones como los Testigos de Jehová, los mormones, que no aceptan esta doctrina. Y no hay un testigo de Jehová, hay miles en el mundo. Y todas esas almas, todas esas personas se van a perder en el infierno. No porque Dios sea malo, repito, sino porque ellos se han desviado de la verdad absoluta que es Jesucristo.
Es triste, porque a mí me causa tristeza, que son muy trabajadores. Yo no sé de ustedes cuántos prediquen en la semana, cuántos se ponen en la calle y prediquen a sus vecinos o a la calle. Pero los testigos de Jehová salen y salen y salen. Usted está tranquilo en su casa un sábado, un domingo en la tarde, y ahí están los mamones tocando o los testigos de Jehová tocando. Trabajan más que nosotros y se van a perder porque no están en la verdad de Cristo. No porque los condene yo. Yo no condeno a nadie, sino porque la Biblia me dice que si no creen en Cristo y no confían a que Jesucristo es Dios y que vino en carne, entonces no es de Cristo, es el espíritu del anticristo.
Dicen que en un mundo de locos, el que está cuerdo es el que está mal. Entonces, ese es el problema con la gente, hermanos. Imagínese, a hoy en día usted vaya a las redes sociales y no hay uno, ni dos, hay miles o cientos de videos, por no exagerar, cientos de videos que marcan la ideología actual, donde hay gente que se siente perro y van en grupos de gente que se siente perro disfrazada con una cuerda jalándolos. En México y en otros países, Canadá, Europa. Hay otros que se sienten borregos y los llevan en manaditas jalando como borreguitos. Hay otros que tienen cincuenta, sesenta años como yo y se sienten una niña de ocho años, se ponen colitas, se pintan y quieren ir a la escuela como cualquier niño.
Sí, así están. Hay otros que se sienten negros o de raza morena cuando son güeros o se sienten japoneses, cuando son latinos. Es un mundo que ya perdió la cordura. Y cada uno pide respeto. Esa palabra cómo se ha malinterpretado, la subrayan, la marcan. Pero ellos no respetan a Dios, ni la religión, ni la Biblia. Queman Biblias, se visten de Jesucristo y lo crucifican, lo minimizan, lo ridiculizan, y ahí sí no hay respeto. Pero ellos sí lo exigen.
Toda esta ideología no es de Dios. Si un hombre se siente mujer, una mujer, hombre, la Biblia dice que Dios hizo hombre y mujer. No hizo transgéneros que se pueden sentir como quieran, que se sientan. Yo no tengo inconveniente en esa parte. Lo que digo es que la Biblia no me dice que eso sea una verdad. La verdad es que Dios hizo hombre y mujer. Cuando un arqueólogo, hermano, que se dedica a ese estilo de cosas, cuando una persona de estudio va y se mete y profundiza, ¿cómo vas a ver una persona que se dedica a eso, hermano, que usted o que una persona con menos de cincuenta años era hombre o mujer? Por los rasgos, por los huesos y sus características biológicas. Pero ahora no, ahora ya cada quién se siente lo que quiere ser. Quitan la verdad biológica, la verdad científica, por su ideología. Y eso es donde está el problema, porque cambian la verdad de Dios por su propia ideología. Y cada quien, les repito, tiene una ideología según su enseñanza, según su perspectiva, según su punto de vista.
La Biblia nos habla muy claro de todas estas cosas y nos dice que el Señor tiene un día de ira. Vamos a ver las trompetas y vamos a ver las copas de la ira de Dios. Entonces, aquí ya estamos entrando en la etapa final de la gran tribulación, porque los primeros tres años de la gran tribulación son una aparente paz que vive el hombre y es el anticristo quien va a traer paz mundial. Y en un momento de caos donde los cristianos nos vamos a ir al cielo, a las nubes, entonces este hombre va a venir, quererse sentar en el trono de Dios, en el pueblo de Israel, y ahí va a querer establecer su reino. Y este hombre va a engañar a muchos porque les va a tener una paz aparente. Ya vimos las señales de él que va a venir, hermano, aparentemente como hombre de paz, la bestia que hablamos que va a venir del mar. Y ya también expliqué lo que es la marca o la señal de la bestia que va a ser en la mano o en la frente.
Pero este hombre aquí, sería este personaje, no sabemos cómo va a ser, no sabemos quién realmente todavía es. Hay muchas especulaciones porque hay muchas características de él que se pueden dar en ciertas personas que ya están activas ahorita. Pero a ciencia cierta, no lo sabemos, no se ha dado a conocer el anticristo como tal. La Biblia no lo dice con precisión hasta el momento en que se manifieste el hombre de pecado
El anticristo se levanta cuando vengan los diez reinos, y él va a dominar sobre todos, va a establecer una sola moneda, un solo gobierno, un gobierno universal, que esto es lo que ya venimos viendo en la agenda 2030. Con el resultado, con la aparente aparente ventaja de que todos van a estar bien, de que todos van a comer bien, de que todos van a tener lo mismo, de que va a haber paz y seguridad. Y este hombre hace un tratado con Israel de Paz y Seguridad. Alguno está diciendo ahorita que no, que ya es este presidente de Estados Unidos porque ya hizo un convenio y ahí en paz ahorita en Medio Oriente. La Biblia todavía no nos lo dice, esa es la verdad. Podemos inferir por ciertas características de muchos personajes. Está el rey también de, de Gran Bretaña, uno de los príncipes también que tiene algunas características. Está también otro hombre.
Y hay muchos personajes que podrían ser el anticristo por ciertas características. Antes, en el tiempo antiguo, se creyó que los emperadores como Nerón, Cerón, todos los que vinieron después de Cristo que hicieron daño a la Iglesia, pues eran anticristos. Pero todavía no venía este tiempo que estamos viviendo nosotros. Entonces esto se va a dar en un contexto histórico mundial, no nada más es de un país, no nada más es una nación, es un contexto general de todos los pueblos, de todas las naciones, y él va a dirigir y va a gobernar.
Aquí el problema, hermano, no es que se cumpla la profecía, sino que aquí estamos leyendo en el libro de Apocalipsis que dice que muchos en aquel entonces, cuando vengan los sellos, van a empezar a decir que las peñas caigan sobre nosotros. ¿Por qué? Por la gran ira de Dios. Pero entonces ya no va a haber remedio. Ahí viene un problema muy grande nosotros en el libro de Apocalipsis. En la obra del Espíritu Santo, muchos dicen que sí va a estar vigente, pero ya no va a estar obrando. Otros dicen que va a ser retirado. Eso ya no me toca cuidarlo ahorita en el tema. Lo único que quiero ya ver en relación a este tema es que ahí es un lugar, un momento donde esta paz aparente o este momento que usted tenía, ya no lo va a tener.
Él va a tener el control de todo, de sus hijos, de su esposa, de los bienes, de la cocina, de todo él va a tener el control. Todo. Si usted no se deja sellar va a tener una vida muy difícil. Y si usted se sella y se deja, los primeros tres años va a estar bien, pero después va a venir el problema. Imagínese si usted se llega a quedar con sus hijos, con sus nietos, ¿qué va a ser de las personas que estén viviendo este día? Tenemos que entender la representación, hermano, de lo que va a pasar. Muchos de aquí donde nosotros somos madres o somos esposas o tenemos hijos.
Esta es una gran realidad que tenemos que nosotros contemplar en esta mañana. El arrebatamiento ya fue, ya lo tocamos, ya estamos ahorita ya dentro de la gran tribulación, las últimas trompetas y las copas de la ira de Dios. Nosotros ya no tenemos que estar aquí, si nos portamos bien, nuestros hijos, nuestra familia, nosotros ya estamos en el cielo. Pero si usted se llega a quedar y no obedece a la verdad de la palabra de Dios, entonces sí, preocúpese, porque sus hijos, sus generaciones o usted quizás no está bien en este momento.
Me han preguntado si los niños estarán en la gran tribulación. Por un lado habrá niños que nacerán en este periodo. Por otro lado se tiene que reconocer que los niños ahorita ya no son inocentes. La edad de la inocencia se ha venido reduciendo con el paso de la actualización del tiempo. La malicia ha crecido en pos de la maldad como ha ido avanzando. Nuestros hijos necesitan ser salvos ya. Y así lo digo, ya. El día de hoy necesitan hacer un encuentro personal con Jesucristo y ser salvos para que no se pierdan. Porque si se quedan y tienen doce, trece, quince, diecisiete y se quedan, pueden estar en este momento. Por eso es que nuestros niños necesitan ya la salvación, un encuentro con Dios. Por eso es que los tenemos que traer a la Iglesia, para que estén aquí, para que busquen de Dios, para que escuchen de Dios. Ese es nuestro deber como papás, como mamás, como tíos, como, abuelitas, suegras.
Todos los niños son de Cristo, la Biblia dice que los niños son de Cristo, eso sí lo aclaro. Pero ya es cada responsabilidad de cada papá y de cada hijo en buscar su propia salvación.
Cada vez vemos menos jóvenes interesados en el Evangelio, o sea, los secundarios, los jóvenes, se empiezan a alejar más hacia el mundo que hacia adentro, llegan a una edad y ya no quieren ir a la iglesia. Entonces nosotros somos los responsables, hermano, de educar a nuestros hijos y enseñarles la verdad de la palabra, la verdad en Cristo y lo que estamos viendo.
No es para espantarlos, no es para amedrentarlos, es para que estén conscientes de lo que viene, y ellos sepan lo que va a pasar, porque si no lo saben, los van a tomar por sorpresa. Y usted sabe que una información que no se da, cualquier niño la puede tomar como sea y usted no me dejará mentir. Cuando usted era joven no había tanto Internet como hoy, no había tanta información como hoy. Y entonces, ¿usted dónde buscaba lo que era el sexo? Buscaba y preguntaba y lo decían a cada quien a su manera, de su manera de ver. Entonces, usted tiene que enseñar bien a sus hijos, practicarlo bien lo que dice la Biblia. La Biblia enseña que Dios es justo y esto es lo que vamos a ver esta mañana antes de entrar en el punto.
Está en nosotros como padres el seguir adelante con esta labor. A veces no es fácil, pero tenemos que seguir insistiendo, tenemos que persistir, buscar que nuestros hijos sigan a Dios. Si ya están un poquito más grandes, pues hay que orar por ellos. Señor, salva a mi hijo ya, Señor. Te encargo a mi hijo, te encargo a mi nieto, sálvalo, tienes que hacer algo, no porque seamos exigentes con Dios, sino porque nos preocupa la salvación de cada uno de nuestros integrantes de la Iglesia.
Tenemos que buscar que-ellos tengan una comunión, que no sea una religión, sino una comunión con Dios, y enseñarles lo que es la verdad de Dios.
Hay quién dice que Dios es amor y en su amor no nos va a juzgar que Dios no puede ser justo. Como atributo de Dios, la justicia, es el atributo por el cual Dios le da a cada uno lo que le corresponde. Es decir, es imparcial. Él no va a darle algo bueno a alguien que es malo ni nada algo malo a alguien que es bueno. Dios es imparcial. Dios es justo. Él no va a dar más ni menos a quien no le toca. Y ese es un problema que muchas veces nosotros como adultos no hemos llegado a tener conciencia de eso. Luego tenemos dos hijos y decimos: hagan la tarea. Y uno se la hace y otro otro. Y a los otros les damos el premio. Ay, para que no se sienta ofendido, para que no se sienta menos. No, que se sienta menos por no cumplir sus deberes. Es justo, usted tiene que ser justo. Es que mi niño faltó y ay, pues pobrecito, ni modo que no la hizo. No, pobrecito nada. Si lo justo fue que no le ibas a dar el premio, si no lo hacía, no se lo des. Sé justo. Dios invita a que seamos nosotros también justos, porque él es justo. Nosotros también debemos ser justos.
La justicia de Dios no quiere decir que él sea malo, sino que les da a cada uno lo que le corresponde. Lo justo es lo justo para todos, para toda la humanidad, para todo el mundo. No es selectivo. Dios no aprueba selectividad o exclusividad. Dios va a dar a cada uno lo que le corresponde, lo que merece. Ay, es que mi madre era rebuena, le daba a los pobres, le daba a los necesitados. Yo por eso creo que debe de estar en el cielo. No, si no fue salva, si no aceptó a Cristo, si no cumplió con la palabra de Dios, no es salva y no se va a ir al cielo, porque no hizo lo que tenía que hacer. Si tú quieres ir al cielo, te tienes que portar bien, obedecer la palabra, seguir a Cristo y además hacer lo que tu mami hacía, porque eso es justo, darle a los pobres y a los necesitados.Pero está en ti, en la justicia.
Porque todos sus caminos son rectitud;
Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él;
Es justo y recto.
Deuteronomio 32:4
Justo y recto. Él no tiene doblez, no se ablanda, no lo va a dar, este. Ay, le vas a doblar a Dios las manitas si si haces esto y entonces te va a conceder esto. No, Dios es justo y recto. La gente piensa a veces que por buenas obras va a llegar al cielo. Y sí son buenas las buenas obras, sí, pero estando en Cristo, antes no. Porque las obras no salvan, el que salva es Cristo.
Para que quede claro. Hay cristianos que hacen buenas obras, eso no es malo. Y hay gente que hace buenas obras, pero no tiene a Cristo.
Nosotros tenemos que aprender a ser justos y rectos en todo lo que hacemos.
15 No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.
Levítico 19:15
Esto nos instruye a no pervertir la justicia, ni mostrar parcialidad hacia los pobres o hacia los ricos, sino juzgar con justicia. Esto es feo y es triste porque también estoy en México y conozco, no hay una justicia en nuestro país. La justicia se hace al que tiene dinero, al que tiene palancas, al que más puede. Si usted ve a un pleito legal entre esposo y esposa, le dan la preferencia a la mujer, no hay justicia. Primero es la mujer y los hijos, y después a ver cómo se arregla eso. Y si usted va a un tema legal, le dan la preferencia al que tiene las palancas o al que tiene al presidente, al gobernante, que es familiar de tal, que es propietario de tal. Le dan la preferencia. No hay justicia, no se hace derecho, no hay rectitud. Dios nos invita a ser rectos.
Por eso es que esto es tan tremendo, porque vamos a ver las copas de la higuera de Dios, porque Dios le va a dar a cada uno lo que se merece. Toda esa gente que no hizo justicia, toda esa gente que criticó a los cristianos, toda esa gente que se burló de la verdad, va a tener un día de la ira de Dios.
Dios no es malo, pero va a llegar el día de la justicia cuando se va a llevar a toda esa gente que hizo lo malo. Y no es que queramos que la gente se quede o no, por eso predicamos, anunciamos y compartimos para que la gente se vaya al cielo antes de que llegue este tiempo. Pero de que va a venir un día de la ira, va a venir un día de la ira.
Misericordia y verdad van delante de tu rostro.
Salmos 89:14
El cimiento de su trono, ¿qué es? ¿El amor, la bondad, el pasarle al alto a todas las personas sus pecados? No, es la justicia.
Dios es bueno, Dios te puede perdonar hoy si te puedes dar cuenta, Dios te va a dar bendición si te acercas a Cristo. Claro que sí, de eso no está en duda. Pero dice que su cimiento de su trono es la justicia. Darle a cada uno lo que le corresponde.
Por eso en su amor, y en su justicia, hoy nos previene para no llegar a esta situación. Por eso, en su amor y su misericordia, permite Dios que haya pastores que se paran a predicar en las calles, que van a los clínicas, que van a los hospitales, porque Dios quiere salvar a esa gente, porque Dios tiene oportunidad todavía para esa gente.
Antes nos parábamos y predicábamos en los asilos, era más sencillo, nos parábamos en los orfanatorios. Ahora ya no se puede, ahora ya es un proceso legal, que porque hay mucho pederasta, que porque hay mucha gente que quiere entrar encubierto. Es un problema muy largo, pero antes podrías tú pararte y predicar. Hay que predicarle, hermano, a esa gente, la gente que no tiene amor, la gente que ha padecido las injusticias de la ley y que está en la cárcel por un delito que no cometió. Porque si usted va a predicar a una cárcel, la mayoría de la gente que está ahí es la que no tiene influencias, que no ha tenido dinero para salir y que no tiene a nadie que lo apoye. Todos los de cuello blanco, los grandes políticos, no están en las cárceles. Esa es la justicia de hoy.
23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.
Mateo 23:23
Justicia, misericordia y fe. Algunos religiosos de aquel entonces llegan a caer en este tema de hacer lo justo. Ya agarraban las cosas para ellos, se quedaban con lo que no era de ellos, vivían de los demás. Entonces, esta parte es muy importante porque dice que cuidemos bien de la justicia.
27 La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.
Santiago 1:27
8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
Miqueas 6:8
¿Quiere vivir bien?, ¿quiere tener la bendición de Dios? Ahí está la respuesta. ¿qué ha pedido Dios de ti? Tres cosas: amar la justicia, la misericordia y humillarte ante tu Dios. Ahí está. Usted quiere estar bien con Dios, con eso. Ahí está en la Biblia. No lo digo yo, lo dice la Biblia. Hay que amar la justicia. Hay gente que ama la injusticia y eso está peor. Hay gente que le gusta pasar por encima del pobre, del necesitado y seguir progresando y avanzando sin importarle los que queden abajo. Eso es ser injusto.
Si usted tiene para darle al pobre algo, ¡déle! Es justo. Y Dios dice que bendice al dador alegre, al que da. Y Dios dice que él es defensor de los que no tienen dinero, de los que no le van a regresar el favor, él los va a bendecir. Pero la Biblia nos enseña a amar la justicia, no la injusticia. Amar la verdad. La verdad está en Cristo. Nosotros tenemos que buscar esta parte porque si no entendemos qué es la justicia, entonces cuando veamos la justicia escatólogica que vamos a leer en Apocalipsis veinte dos. Entonces, ya vamos a pensar lo que la gente dice, que Dios es malo, que Dios nada más condena, que Dios es cruel, que Dios mata niños, que Dios mata mujeres, que a él no le importa. No, no, no. No es que sea así, es que nosotros vamos a tener la retribución de nuestras malas obras.
12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
Apocalipisis 20:12
El mundo será juzgado por la palabra. A cada uno en rectitud y equidad. La gente no quiere escuchar que hay un día de juicio, pero sí lo hay. Hay un día en que nosotros vamos a rendir cuentas a Dios, hermano, de todo lo que hemos hecho.
Los hombres y las mujeres de todo el mundo, de todas las épocas, de todas las razas, de todos los colores, hermano, un día vamos a dar cuentas ante el creador de la vida. Las obras sin Cristo no cuentan.
La Biblia dice que por obras es imposible que alguien llegue a ser salvo. Cuando uno llega a ser salvo y se encuentra con Cristo, tiene que ponerse en las manos de Dios, rendirle su vida a Cristo, ofrecer la salvación en Cristo. Cuando usted ya es salvo, Dios se encarga de hacer lo que es imposible para usted. El hombre que miente va a seguir mintiendo toda su vida. El hombre que roba va a seguir mintiendo toda su vida. Pero cuando está en Cristo, dice que todas las cosas viejas pasaron, nueva criatura es. Y él te ayuda en tu debilidad a no volver a robar si tu pecado era el robo, a no volver a fornicar si tu pecado era la fornicación, a no volver a mentir si tu pecado era la mentira. Y puede ser que después de tres, dos años, yo qué sé, vuelvas a mentir, pero vienes a Cristo, la sangre de Cristo Jesús te limpia, te purifica y te hace perfecto nuevamente. Por eso dice abogamos para con el Padre a Jesucristo, el Justo.
Entonces eso ya no viene de ti, ya no viene de tu naturaleza, viene de tu encuentro con Dios, todo te quita, te cambia y viene Él, como dice San Pablo, ya no vivo yo, más vive Cristo en mí. Entonces en esa vida nueva que tú tienes en Cristo, él te perfecciona y te va llevando para cada día ser una mejor persona, una mejor madre, una mejor esposa. Cambiar tu carácter, cambiar tu temperamento. Pero está en Cristo. Tú sola por ti solo, un hombre por sí solo, nunca lo va a poder hacer. Es imposible. Es imposible, de verdad. Porque el hombre, por su naturaleza pecaminosa, va a seguir pecando. Pero en Dios, dice la palabra de Él: «Todo lo puedo en Cristo, que me fortalece». Y no habla de que podamos lograr metas o sueños ¡La salvación!, lo importante es que nuestra alma no se pierda.
Entonces, en Dios sí se puede. En Dios, con Dios y en Dios, sí se puede. Todos los que hemos pasado por ese momento sabemos que en Cristo, hermanos, somos sus criaturas y todo lo podemos en Cristo que nos fortalece. No somos perfectos, llegamos a fallar, pero en Dios sí podemos vivir una vida nueva, una vida diferente, una vida mejor.
Aquí lo que hay que entender, sobre todo, es cuál es el trasfondo de todo esto. Nosotros no es que agarremos y sigamos reglas de: «Ah, ok, ya me arrepentí, ya soy salvo. Luego me bautizo y ya di otro paso». No. Todo va de la mano en una relación con Dios. Y eso es lo importante de lo que decía el hermano Gabriel, tener esa comunión. Si yo no tengo una comunión con Dios, por demás está que yo haga o deje de hacer, porque no lo estoy creyendo, no lo estoy viviendo, no lo estoy aceptando realmente como es Dios. Yo solo quiero agarrar y, pues, crecer como persona, cambiar mi manera de pensar. Pero realmente cuando hay ese sentimiento que decía, hermana, en el corazón, es porque Dios está transformando, es un llamado de Dios de: voy a hacer algo especial en tu vida. Y nosotros, ¿cuál es nuestro papel? Mantenernos cada día en: «Señor, hoy, ¿qué hago?» Si yo reconozco que soy un pecador, que Dios ya me salvó y quiero hacer algo bueno, puedo hacerlo, porque Dios es el que actúa en mí. A lo que se refería el Pastor, era que tuviéramos esa convicción, ese amor, por que empezáramos a apoyar a nuestros hermanos, a los de allá afuera, a que empezáramos con esa nueva vida. Si yo, como el niño que llega con su padre y lo ve y dice «yo quiero hacer lo mismo», pues sigue su mismo camino, sigue esas mismas obras. Jesús agarraba, estaba con los pobres, estaba con los publicanos, estaba con los pecadores, pero no se comportaba como ellos. Él lo que hacía era transformar las vidas y eso es lo que Dios hace en nosotros, transforma nuestras vidas por medio de una relación. Esa parte es muy importante, porque no se trata solo de agarrar y decir: «Ah, voy a ser justo» y a rajatabla de decir: «Ya no, ni modo». No. Dios, toda la base, todo el fundamento es en el amor y en su amor es justo y no quiere que la gente se pierda. Y dice su palabra: «El padre al hijo que ama, ¿qué hace?» Lo corrige. Es por eso la justicia: corregir al niño, corregir al hermano, corregir para estar en ese camino. Pero Dios no niega la misericordia, Dios no niega la bondad, Dios no niega el amor, sino que en su amor hay justicia, hay bondad, hay misericordia, en su amor lo hay todo. Y eso es lo que hay que entender y no perder de vista, que en el amor perfecto, total y completo de Dios nos lleva a cada día más a acercarnos a él, sea por medio del castigo o por medio de la misericordia, dependiendo cada uno cómo quiera entender. Si yo no entendí a la primera, pues no es necesario un castigo, pero si no quiero entender, pues Dios hace todo lo posible para que yo vuelva a él.
La escatología bíblica y sus símbolos
En el libro de Apocalipsis hay muchos símbolos. Las copas, las trompetas son símbolos de lo que va a acontecer. Son eventos que van a pasar, pero no literalmente o del cielo esperemos que caiga una copa.
Explorando los símbolos como las copas, la ira de Dios, la crisis de los siglos, cruciales para entender nuestra fe y nuestra vida actual.
primero son las trompetas. Terminando los sellos, lo pri– primero que sigue, hermano, es las siete trompetas. En ese orden escatológico va, en ese orden de conforme a la Biblia, así está, ¿correcto? Para que los que son más estudiosos ya tienen tiempo. Si no nos perdamos, primero son la-los caballos, lo que vimos, los sellos, ahorita siguen las trompetas y después de las trompetas vienen las copas de la ira de Dios. Son aspectos que van a ir así en ese aumento de, de reforzamiento, ¿vale? Este, sí, pon. (música misteriosa) Apocalipsis. Hay un sonido que debes conocer (pausa de cuatro segundos). Siete trompetas sostenidas por siete ángeles, listas para anunciar cada paso en la cuenta regresiva del juicio de Dios. Prepárate, porque estas son las siete advertencias bíblicas de lo que está por venir. Estas son… las siete trompetas del Apocalipsis.
1 Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. 2 Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas. 3 Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. 4 Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. 5 Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.
6 Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas.
7 El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde.
Apocalipsis 8:1-7
Solamente lo que quiero tocar es que sus oraciones, cuando usted viene al altar y ora al Señor, sus oraciones están en la presencia de Dios. No son en balde, sus lágrimas, sus súplicas, sus lloros por sus hijos, no son en balde. Ahí están sus oraciones. Todo está ahí. Y algún día va a ser usado para juzgar a los de la tierra que no quisieron obedecer, que no quisieron hacer lo correcto, que la minimizaron, que la juzgaron por ser cristiana, que la opacaron o que la pusieron en redes por predicar a Cristo. No sé si a usted le ha pasado, pero a mí ya me han bajado varios vídeos de TikTok, porque los que tienen redes sociales, saben que pongo en mi TikTok mensajes de, de Cristo, citas bíblicas en mi WhatsApp, en el Face, yo pongo lo que es de Dios
Hay gente que te funa porque ya no te quiere o te manda mensajes ahí que te dice: «Ay, es que esos cristianos», y empiezan a decirte de cosas. Ahí están las oraciones de los santos. Todas las gentes que nos han rechazado, que nos han juzgado, que nos han minimizado, que no han querido seguir a Cristo, dicen: «Ay, los santitos, los aleluya, los que van a la iglesia». «Ay, esa mujer se siente mucho porque es presidenta de la sociedad». «Esa mujer o ese hombre es pastor y uy, no». Ahí está la oración de los santos, ahí. Todo Dios lo tiene en cuenta. Y un día Dios va a castigar a todos aquellos que se burlaron del Dios de su palabra y de sus hijos. Ahí están. Por eso hay un silencio como de media hora que espera para juntar las oraciones, preparar a los ángeles que están preparados para aquel día y ejecutar el juicio.
Hay muchas símiles, hay muchas comparaciones. Hay algunos que creen que es una cosa, hay algunos que creen que sí, literalmente es fuego, pero va a pasar el evento. De que va a pasar, va a pasar y de cómo Dios lo quiera mostrar, lo va a mostrar. Nada más que yo quiero mostrar siempre lo que dice la Biblia, las versiones, no lo que yo digo. Hay gente que pues dice que puede ser un evento, como decimos, una guerra, puede ser. Y hay otros que dicen que literalmente es fuego. La Biblia no dice si es, es literal o figurado, pero de que va a pasar, va a pasar.
Hay teólogos que dicen que sí es figurado y hay teólogos que dicen que no, que es literal. Aclaren.
8 El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre.
Apocalipsis 8:8
¿Una montaña del cielo, qué puede ser? Podemos tomar cualquier evento y compararlo, pero la Biblia sí nos habla de que va a venir un juicio y que de esa trompeta, cuando el ángel toque la trompeta, va a caer en el mar y la tercera parte del mar se va a convertir en sangre.
9 Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida.
10 El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas.
Apocalipsis 8:9-10
Jesús es la fuente de agua viva. Entonces, todos los que han rechazado a Cristo viven por eso en amargura. Hay gente que estoy conciencia de que vive amargada, de todo se queja, nada le gusta, todo se parece: Siempre estoy enfermo, siempre me va mal, yo soy un… Porque no han venido a la fuente de agua viva. La fuente de agua de vida se llama Cristo. El que tiene el agua de vida, tiene la vida de Dios en él. Y entonces, de su interior, como dice el escritor, corren ríos de agua.
Entonces, ahí notamos que él no tiene a Cristo. Puede venir a la Iglesia, puede llamarse pastor, puede llamarse músico, pero si de su interior no corren ríos de agua viva, es que está alejado de la comunión, como decía Héctor y hemos estado diciendo, de su relación con Dios. No tiene una relación con Dios. Viene a la Iglesia por cantar, pero sigue pecando. Sigue viniendo, pero sigue haciendo lo malo. No. Debe buscar la fuente de agua viva que es Cristo para que de su interior fluya esa agua viva.
De esa agua viva que está en Cristo. Le dijo a la Samaritana, no se recuerda el pasaje en los Evangelios, a la Samaritana. Tú, siendo hombre, me pides que venga a beber, dice: Si tú te vas a ir a la fuente de agua, aquí estoy. Dice: Es que he traído cinco amigos. No importa, pero ven a mí. No importa qué tan malo hayas sido o tan malo hayas hecho. Si vienes a Cristo, Él te cambia, Él transforma tu vida, Él te quita la amargura, la cambia en gozo y tu llanto en alegría. Pero tienes que venir a la fuente de agua viva.
La gente, por eso, sigue amargada. Y la gente en este tiempo, cuando ya no haya agua… Usted sabe ahorita cómo están los municipios, Cali, Metlapalpa, cuánta gente está sin agua, cuántas aquí en las colonias que cierran calles y avenidas para que les llegue la pipa, el suministro y se las cobren bien caro. Imagínense cuando no haya agua a nivel global, ni para bañarse ni para nada. ¿Qué clase de mundo va a haber sin vida? Las plantas, ¿cómo se van a regar? Las flores, ¿cómo van a crecer? ¿Va viendo cómo Dios va manejando el juicio poco a poquito y que va teniendo misericordia para que la gente se arrepienta y no se arrepienten? Y vuelve a tener otro, y no se arrepienten y así va poco a poco y la gente sigue sin arrepentirse. Le hablamos a la gente y no se quieren arrepentir. Le decimos que ya deja de ser amargado, vive bien, tranquilo. No, siguen tan amargados, siguen en tristeza, siguen en depresión. Yo siempre lo he dicho y aquí mi testigo, no está mi hermano, pero hay gente que dice que va a la Iglesia y tiene depresión. No puede ser. No puede ser, no puede ser. Algo está mal en su vida. No puede haber gente que vaya a la Iglesia y que esté en depresión. No puede ser. Hay algo ilógico ahí. Si Dios está con esa persona, él tiene que quitar la depresión, porque Dios, cuando llena el corazón del hombre, da alegría y gozo, aún en medio de la prueba, aún en medio de la lucha, aún en medio de la necesidad, está el gozo de Dios. La palabra dice: Porque el gozo del Señor es mi fortaleza. Está el gozo de Dios, está la presencia de Dios.
Entonces, esto es terrible porque ya cuando nos quitan el agua que es la fuente de vida, el agua dulce, nos estamos quedando a expensas solamente de lo superficial, de lo artificial. Hay gente que toma refresco, hay gente que toma jugo, pero si no toma agua, ¿qué pasa? Se deshidrata, se va a morir. ¿Por qué? Porque le falta el líquido esencial que es el agua. Si nosotros no bebemos de la fuente de agua potable que es Cristo, nos morimos, nos enfermamos y lentamente vamos muriendo.
Por eso es que hay veces que la gente dice: Es que yo ya no tengo razón de vivir, yo ya no quiero vivir. Tengo riqueza, gracias a Dios, pero ya no quiero vivir. Tengo una esposa y un hijo, pero ¿para qué? Y siguen viviendo una vida vacía, hueca, porque no van a la fuente que es Cristo. Hay gente que lo tiene todo, hablando económicamente, psicológicamente, humanamente, pero sin Cristo no tienen nada. Y hay gente que aún no teniendo nada, no quieren buscar a Dios, que es el otro punto, porque hay de todo en la vida del Señor.
Los ricos dicen: Es que yo no necesito a Dios. ¿Por qué? Porque tengo casa de lujo. ¿Para qué necesita tu Dios? Y los pobres, aun no teniendo nada, no quieren a Dios. ¿Por qué? Ahí está el problema. ¿Sí me explico?
12 El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche.
13 Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!
Apocalipsis 8:12-13
El ángel dice: Aguas con lo que sigue porque va a estar peor. Son tres veces que se lamenta. Ay, ay y ay. Es una señal de que se está lamentando de las últimas trompetas que vienen.
Como usted puede ver, dice que hay un águila. Nosotros en la Biblia no encontramos que dijera un águila. Entonces nosotros decimos lo que la Biblia dice, por eso estoy leyendo la base bíblica (ver nota al final)
Dios se va encargando de todo alrededor para darle al hombre una oportunidad a que se arrepienta el hombre. Pero ni así se arrepiente. Si usted se fija, vienen las plagas y no hay ningún versículo que diga: «Y los hombres se arrepintieron, los hombres se arrepintieron de su maldad». O la gente al ver que ya no había agua, se volvió a Cristo. No hay ningún pasaje, ninguna cita que nos lo diga. Por eso dice que Dios tiene que ir aumentando su castigo, su juicio, para que la gente reaccione y les está dando cada día una oportunidad. Dice: «Nada más la tercera parte, nada más la tercera, nada más los ríos, nada más esto». Ya, poco a poco, para que tenga la gente la oportunidad todavía de volverse a él.
Ahí está mostrando toda su amor y su justicia. Ya que la gente no quiera, pues ya es otra cosa. Pero sí estamos conscientes de esto para que veamos que no, Dios no es un Dios castigador, no es un Dios malvado, no es un Dios que condena, que quiere matar a las personas. No, hay una causa de, hay un porqué. Las tinieblas en toda la escritura nos muestran, hermano, la sensación de ausencia, de soledad, de vacío, de hueco, de que falta algo, de inconsistencia, de confusión. Usted camina por la calle cuando hay luz, no va a caminar en la calle cuando hay sombras.
Entonces, la gente se va a aterrorizar, va a decir: «Ahora, ¿qué está pasando? ¿Dónde está el sol? ¿Qué le ha pasado a las estrellas?». Buscarán alguna explicación, sí, como todo en la humanidad, siempre buscamos una explicación fuera de Dios, pero no la va a encontrar, porque el juicio de Dios se está llevando a cabo. El juicio de Dios va a ir escalando.
La quinta trompeta, hermano yo, es un aspecto espiritual muy fuerte. Se abre el abismo y en el abismo ya vienen los ángeles caídos, se abren jerarquías de demonios, ya está más fuerte. Ya a partir de este momento es una cosa ya terrible. No solamente se fue Dios contra la humanidad, sino que se abre las profundidades del abismo, dice la Biblia, y de ahí surgen los personajes y ahí dice cómo van a ser. Tampoco podemos llegar a decir eso, literalmente, así como están ahí, que con pelo de mujer, dientes de leones. Y si lo ha leído usted, es algo terrible, hay muchas cosas que son símil, otras son figuras y otras quizás sí pueden ser así como están. Solo Dios sabe.
Pero lo que sí tenemos que decir es que la verdad es que el juicio de Dios ya va a venir sobre los hombres, nadie se va a escapar. O sea, si un demonio, ¿cómo te escapas de un demonio? ¿A dónde vas que no te encuentre? Te va a perseguir día y noche. Y son, no son uno ni dos, ya el número que viene aquí se va a abrir y cuántos van a soltar y cuántos van a subir. Y con ellos sus jefes y sus principales. Es una cosa terrible, hermanos.
No nos engañamos a nosotros mismos. El tiempo es hoy, el día de salvación es hoy, el día de encontrarse con Dios y tener una relación con Dios es hoy, no mañana, ya mañana puede ser tarde. Igual, lo que les decía con nuestros jóvenes, con nuestros niños, el día es hoy. Hijo, hoy me dijeron en la iglesia: ¿Qué aprendiste? Hijo, ¿ya conoces quién es Cristo? Pregúntele. Hijo, ¿cuál es tu relación con Dios? ¿Te gusta ir a la iglesia? Y empiece a platicar, empiece a buscar que el niño se siente interesado por las cosas de Dios.
Usted los conoce, sus jóvenes, sus adolescentes, acérquenlos a Dios, hermanos. Yo no quiero que ninguno de nuestros jóvenes, niños, adolescentes e iglesia en general se nos quede, pero está en cada uno de nosotros. La decisión es personal. Yo no puedo decidir por usted o por su hijo. Cada quien va a decidir por sí mismo. Y yo con todo mi corazón quiero que mi hijo se fuera al cielo, pero si él decide no buscar a Dios y portarse mal, se va a quedar. Es decisión personal. Me va a doler, sí, voy a sentir incómodo, sí, pero es decisión personal. Cada uno tenemos decisiones personales y esas nos conducen a la vida o a la muerte.
Ahí dice la Biblia que hay camino que al hombre le parece perfecto, pero su fin es camino de muerte.
Nota sobre Apocalipsis 8:13
Ap 8:13: «Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!» RVR60
Ap 8:13: «Entonces miré, y oí la voz de un águila que cruzaba los cielos gritando fuerte: «¡Terror, terror, terror para todos los habitantes de este mundo por lo que vendrá cuando los últimos tres ángeles toquen sus trompetas!».» NTV
En Apocalipsis 8:13 algunas versiones de la Biblia mencionan un águila y otras un ángel.
La diferencia no se trata de un error de traducción. El motivo es el origen de las traducciones. En el texto original en griego. La palabra para «ángel» en griego es ἄγγελος (ángelos) mientras que la palabra para «águila» en griego es ἀετός (aetós).
En los escritos más antiguos, que son el Codex Sinaíticus y el Codex Alexandrinus aparece la palabra águila, por eso las traducciones más modernas prefieren esta versión.
La palabra Angel aparece en el Codex Vaticanus, que es un codoce posterior, aunque muy respetado.
El significado es el mismo. Ambos son mensajeros de la ira de, de Dios.
Si es un águila, el simbolismo del águila en la Biblia es un mensajero que trae juicio. Un águila gritando en el cielo sería una imagen aterradora para los lectores, ya que desde la perspectiva de Dios, es juicio, indica que viene juicio y está anunciando juicio.
Os 8:1: «Pon a tu boca trompeta. Como águila viene contra la casa de Jehová, porque traspasaron mi pacto, y se rebelaron contra mi ley.»
Dt 28:49: «Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas;»
Ahora, si es un ángel, el mensaje tiene más sentido en el contexto en el que se está leyendo el Apocalipsis, porque son los ángeles en otros párrafos, los que vienen anunciando y ejecutando la ira de Dios, ademas el ángel es el mensajero de Dios por excelencia. Entonces, también tiene sentido que un ser como un ángel haya sido enviado para decir los tres ayes que están proclamando, que están por venir, que están anunciando juicio.
Algunas traducciones que usan águila son, por ejemplo la Nueva Versión Internacional, la Traducción en Lenguaje Actual y la Nueva Traducción Viviente, entre otras. Y algunas de las traducciones que usan la palabra ángel es la Reina-Valera y la King James, la versión en inglés.