Señales de que el fín del mundo se aproxima, según la Biblia

Transcripción de la prédica del 12 de octubre 2025.

Quiero empezar con una pregunta, ¿Qué es Jesús para ti? ¿Qué es? ¿Es un Dios? ¿Está allá arriba en los cielos? ¿Esperando a que pequemos para que nos condene? ¿Es un Dios malo que va a mandar todas las plagas y todos los juicios porque el mundo es malo y pecador? ¿Quién es Dios? ¿Quién es Jesús para ustedes? Nuestro Salvador, el Todopoderoso, el Rey de reyes… Ahí es donde quería llegar.

Él es nuestro rey, y si es rey, él manda, él gobierna, él es el que tiene toda autoridad para hacer las cosas. ¿O usted ha visto un rey que lo mande alguien más? Entonces, el Rey de reyes tiene la autoridad de hacer lo que él quiere en nuestra vida, en nuestra familia, en el mundo tiene la autoridad.

Yo vendo seguros ahorita, ¿eh? Vendo seguros, seguros de vida, seguros de accidentes, seguros de auto. Una persona, hermano, cuando yo le marqué y le dije: «Señor, usted, eh, tiene un seguro de vida». Y me dijo: «Yo no quiero hablar de eso porque a mí me da miedo la muerte». Y me colgó. ¿Y cuántos de nosotros que venimos a la Iglesia o que tenemos familia conocemos a alguien que le tiene miedo a la muerte? Hay mucha gente que le tiene miedo a morir. ¿Por qué? Porque dentro de su conciencia sabe que hay un Rey, Señor de señores, que va a pedir cuentas de lo que fue su vida, de lo que hizo, de lo que dejó de hacer. Porque él se autopuede engañar, se autopuede percibir como bueno puede pensar que está bien, pero en el momento de la muerte, cuando el juez se siente delante del trono y juzga a los vivos y a los muertos, ahí va a ver si realmente era lo que decía hacer. ¿Se da usted cuenta? Por eso la gente tiene miedo a morir. Porque, ¿qué es la muerte para el cristiano? Es simplemente un paso a la vida eterna. Al estar la eternidad con Cristo.

No tenemos miedo a morir porque sabemos que vamos a ver al Rey de reyes y Señor de señores. Y allá en el cielo ya no van a haber lágrimas, ni tristeza, ni dolor, ni angustia, ni carga, ni trabajo, ni preocupación, ni inquietud, ni sin sabores, ni dolor. Vamos a estar en la gloria. Entonces, los hijos de Dios ya no tenemos miedo a morir. No tenemos miedo a la muerte, pero el pecador sí, porque sabe que le espera tremenda cosa en el juicio del día final.

Dios no preparó el infierno para los seres humanos, lo preparó para Satanás y los ángeles. Pero todos los seres humanos a través de toda la historia, hasta que Cristo venga, que sigan practicando el pecado, se van a ir al infierno, a la condenación eterna, a la separación eterna de entre Dios y el hombre. Entonces, estos temas no son para infundir miedo a la gente, sino que hablamos de las cosas que están escritas, cielo y tierra pasará, mas su palabra no pasará. Esto no quiere decir que esto sea una fantasía, un cuento bonito, algo que se le ocurrió a alguien. La Biblia está escrita para darnos a entender lo que va a suceder. Quieras creerlo o no, esto va a acontecer, va a pasar. Si tú quieres creer, es responsabilidad tuya. Si no quieres creer, es responsabilidad tuya. Pero esto se va a cumplir, porque Dios no es hijo de hombre para que mienta ni para que se arrepienta. Él lo que dice, lo cumple.

Jesús dijo: «Estas son las señales que vendrán». Jesús mismo las habla, son palabras de Cristo dando autoridad de que se van a cumplir.

24 Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. 2 Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.

Señales antes del fin

3 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? 4 Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.

Mateo 24:1-4

Solo les quiero decir: mirad que nadie os… engañe. Las cosas que Dios escribió en su Palabra son para que no seamos engañados. Porque vendrán falsos cristos, falsas doctrinas, falsas enseñanzas y a muchos engañarán. Por eso el Señor Jesús mismo con su misma voz, les explica a los discípulos lo que va a pasar. Va a haber guerras, ya vimos que sí. Va a haber terremotos, sí. Va a haber, este, situaciones difíciles, sí. Pero eso solamente es el principio de los dolores, no es el fin exactamente todavía. Solamente son principios de dolores que va a acontecer. ¿Cómo lo compara la Biblia? Como la mujer que está encinta.

Dice la palabra de Dios que se compara con eso, como cuando a la mujer le dan los primeros dolores y tiene las primeras contracciones, pero todavía no viene el bebé y le gusta el doctor: Regresa hacia su casa porque todo aún le falta dilatar. Así es. La Biblia nos enseña que estos eventos son principios de dolores, pero todavía no viene el fin, porque ahorita ya se vienen guerras de rumores de guerra.

Tenemos que estar bien preparados porque las señales de hoy en día ya se están dejando ver. Entonces, hay que tener cuidado por nuestra salvación. Qué bueno que les delegamos a nuestros hijos que sean salvos, que se preocupen por venir a la casa de Dios, pero primeros somos también nosotros en nuestra vida. Yo no puedo exigirle a alguien que cambie si yo no cambio. Yo no puedo decirle a alguien que vaya a la iglesia si yo no vengo a la iglesia. Yo no puedo decir que alguien sea mejor en un área de su vida, si yo no vengo o que sea más espiritual, si yo no oro, yo no leo, yo no canto. ¿Cómo voy a decirle a alguien que haga eso si yo no lo hago? ¿Cómo va a tener una comunión más íntima con Dios si yo ni siquiera vengo a la iglesia?

Para poder, hermano, tener autoridad moral y autoridad ética, la autoridad de nuestros hogares está en lo que nosotros vivimos. Si yo digo que se haga algo, es porque yo lo estoy viviendo. Si no, no tengo ninguna autoridad sobre esto. Ahora bien, en la gran tribulación van a ver señales que es la persecución. Es decir, se entregará a los cristianos para ser perseguidos. Esto ya lo estamos empezando a ver apenas. Ya hay persecución en muchas partes de nuestra República Mexicana, la gente ha sido perseguida por ser cristiano. Ya no hablemos de países donde se prohíbe el evangelio como en Nigeria, en África, donde están matando cristianos, pero sí a por mayor. Esos países sí están más difíciles. En China, en Rusia. Aquí en México ya hay persecución en diferentes partes de la república.

La apostasía, muchos se apartarán de la fe y se multiplicará la maldad y el amor de muchos se enfriará. ¿Qué es esto de la apostasía? Esto es todo un tema muy complejo y muy difícil a veces de entender, porque hay muchas doctrinas, pero nosotros decimos que alguien apostató de la fe cuando niega su fe, es decir, cuando se vuelve otra vez a lo que antes practicaba y con sus actos o su vida reflejan lo que antes vivían, eso es ser apóstata. Yo puedo decir que era cristiano, pero ahora ya no veo como cristiano, vivo como ateo, entonces apostaté, negué mi fe con mis actos, con mis hechos, eso es apostatar la fe.

Dice que la maldad de muchos se enfriará. Dios guarda a la Iglesia, Dios nos guarda a cada uno de nosotros para no enfriarnos. Pero muchos dicen que se apartarán entonces y se enfriarán. Y cuando la Iglesia se empiece a enfriar, entonces va a decir que unos contra otros se van a entregar. Esto es de cuidado, eh, esto es de cuidado, porque dice que en aquel tiempo van a entregar a sus propios hermanos. El amor de muchos se enfriará y se entregarán entonces. Esto es lo que va a acontecer. Tenemos que irnos en el Arrebatamiento. Porque si no, nos vamos unos a otros, se van a ser entregados. Tenemos que tener cuidado con nuestra vida, con nuestro ejemplo, con nuestro testimonio.

12 a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada.

La venida del Señor

13 Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 15 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.

1 Tesalonicenses 4:12-18

Entonces, aquí estamos hablando no de la segunda avenida, sino del rapto. Son dos eventos diferentes. En este dice que los dos vamos a subir al cielo, y van a resultar primero los muertos en Cristo. Después nosotros seremos juntamente transformados con ellos y subiremos con él. Muchos hemos visto estas películas del Apocalípsis, hasta en Los Simpson, ya pasó un capítulo del arrebatamiento, y cómo se quedan las ropas ahí en las sillas y los demás volamos.

Pero, ¿a qué voy con esto? Tenemos que estar listos, preparados. En todo momento, en todo lugar, en toda actividad, tenemos que estar listos, hermano, para este momento glorioso cuando el Señor nos llame a su presencia, porque vamos a ir al reino. Por eso empezamos diciendo que Jesús es un rey. Él tiene un reino espiritual. En ese reino espiritual estamos involucrados los que hemos sido lavados y comprados con la sangre de Cristo, no cualquiera. Los que hemos ya crucificado la carne y muerto al pecado, dice la palabra de Dios, ¿cómo seguiremos aún en él? Tenemos que buscar la santidad, sin la cual es imposible agradar a Dios. Y los que morimos en Cristo entonces nos vamos al cielo porque estamos en santidad y somos parte de los lavados y comprados con la sangre de Cristo y pertenecemos al reino de Dios. Ya no seremos mexicanos, estadounidenses, o lo que sea. Allá ya no va a haber división de ese estilo, sino a haber un solo reino, que es el reino de Dios, y entonces todos vamos a pertenecer a ese mismo linaje, seremos reyes y sacerdotes para Dios. Entonces, si vamos a ser reyes y sacerdotes, hermano, tenemos que vestirnos y comportarnos como tal. Por eso la Biblia dice: Les hablo para que os conduzcáis honestamente. Una persona honesta se comporta de cierta manera conforme a lo que dice ser. Eso es ser honesto. En todo lo que yo hago, me comporto con lo que digo que ser, con lo que soy.

Alguna vez oí una ilustración, hace muchos años, de un hombre en Europa que decía en esta ilustración, llegó un pueblo malvado a esa nación y mataron a niños, mataron a mujeres, deshicieron el reino que estaba ahí, el rey fue llevado cautivo y todo pasó. Pero tenía un hijo el rey. Y entonces, dice que los malvados dijeron al hijo: Llévenlo a lo más bajo de la ciudad, llévenlo a lo peor, que aprenda a robar, que aprenda a delinquir, que aprenda a hacer lo malo, que aprenda a ser lucero, deshonesto, desleal. Y lo apuntaron en esa forma. Pero el hijo tenía la conciencia aquí y en su corazón que era hijo de rey. Y cuando lo invitaban a hacer lo malo, ¿qué decía? No, porque soy el hijo del rey. Nosotros somos hijos del Rey de reyes y Señor de señores. Nos tenemos que comportar entonces como hijos del Rey. No altivos, no soberbios, pero sí guardando nuestra dignidad, comportándonos honestamente, hablando honestamente, hablando verdad, no juzgando, no criticando, no señalando, haciendo lo que es de un hijo de Dios. Guardar nuestra paz, guardar nuestro corazón, enamorarnos del Señor, amar al prójimo, no estarlo juzgando, criticando, señalando, decir a mi hermano en su oración, hablando mal de él, buscando un mal para él. Eso no es de hijos de Dios. Un hijo de Dios habla honestamente, se porta honestamente, ama a su prójimo, quiere al rey y a sus convidados. Eso es ser honesto. Vivir honestamente como un hijo de un rey.

Recordando al rey Nabucodonosor, él tuvo un sueño. En ese sueño que tuvo una imagen donde veía los imperios, los reinos que habían sido, los que iba a hacer y lo que me estaba por pasar. Dios le muestra en un sueño a este hombre lo que iba a acontecer con la humanidad, con todos los reinos. Y dice que en el sueño se destruyó. Se desmoronó. Dios lo destruyó. Dice que desde el cielo hice yo que venía una piedra enorme y que destruyó aquella imagen. La revelación de Dios cuando él adquiere el rey, dice que convocó a los magos, a los adivinos, a todo lo que podía convocar, todas las alternativas que tenía en su reino para poder descifrarlo. Y la gente decían los magos, los astrólogos, decían: Pero es que dinos el sueño, te lo interpretamos, es que no me acuerdo. ¿Cómo quieres que te interpretamos a algo que no te acuerdas? Y entonces, es donde entra el poder de Dios y se lo revela a Daniel, un hombre de Dios, y él no se toma la gloria para sí mismo, como hoy los profetas que hacen, Él dijo, la gloria sea para el Señor que me dio la revelación del Señor y esta es su interpretación, y dice que le interpretó el sueño, y la cabeza era Babilonia.

El imperio de Babilonia. Después está el imperio medopersa. Después está el imperio griego, después el imperio romano, que es cuando vino Cristo, el imperio romano. Y después aquí está el imperio de Urita, el actual, que es mezclado hierro con barro, que son los diez dedos. De este último reino, hermano, es donde van a surgir el falso Cristo, el falso profeta, y Satanás. Van a tratar de hacer una imitación de la trilogía de Dios, de la trinidad de Dios. Y estos hermanos son los que van a reinar al final. Dice que se van a levantar 10 cuernos, es decir, 10 naciones. De todos los eventos que van a venir, solamente van a quedar 10 naciones. Así que si México va a quedar, no lo sé, si España quiere, no lo sé. Al final de los tiempos solamente va a haber 10 naciones, 10 reinos, y se van a unificar y van a hacer lo que el anticristo quiere, que es una sola nación con un solo gobierno, con un solo reino, con un solo pensamiento, con una sola unidad. Ya hay una religión que quiere unir a los cristianos, a los islámicos y ya ha estudiado. Las religiones principales en una construcción enorme que hicieron de pacto abrahico, como le llaman. Y hay una gran sede donde van a hacer sus oraciones.

Entonces, ya el mundo se está preparando para esto. Las naciones también están buscando un líder, una persona que gobierne eso. Entonces, ya todo se está enfocando hacia allá. Usted sabe ahorita, hermano, lo que nos ha tocado en México, que ya no quieren el billete, ya no quieren las moneditas, todo digital, todo va a pasar por tu tarjeta, ya no va a haber efectivo, todo va a ser tarjeta. Y en un tiempo posterior va a ser un chip que van a poner en la mano o en la frente y con eso vas a poder comprar y si no lo compras y vender y si no, no vendes. Entonces todo va enfocado hacia allá.

Hace algunos años yo les comentaba, teníamos algún otro criterio con el panorama profético porque no sabíamos muchas cosas cómo se iban a manifestar. Ahorita están creando una sola moneda pues para que el gobierno tenga el control de todo eso, pero cuando el gobierno tenga acceso a tu dinero, si él quiere te lo va a abrir y si él quiere lo va a cerrar, es decir que aunque sea tu dinero y está en el banco, tú aunque seas el dueño de la cuenta, el sistema no te va a permitir abrir eso.

Por eso es que hace muchos años algunos pastores decían que sacaras tu dinero de las cuentas y que lo guardaras mejor en tu colchón y no sé qué pasará. No, yo no quiero espantarlos. Simplemente quiero que sí, el mundo se está preparando para ese evento donde el dinero ya no es propiedad de alguien, sino que el gobierno lo absorbe.

Ahora, ¿dónde nos vamos a esconder? No, pues me escondo debajo de un edificio, me escondo en un lado. Si viene Cristo, yo me escondo y cuando Cristo venga, pues ya me arrepentí y me vuelvo. La segunda oportunidad que muchos decían: No, no es tan fácil. ¿Por qué? Porque usted sabe ahorita cómo están las cámaras, cómo están los drones. Tu registro del CUP lo tiene que crecer de aquí a ocho meses y lo tiene que presentar biométrico en la ciudad de México. Ellos van a tener el control de tu rostro, de tus facciones, de tu dedo y de todo lo que es tus biométricos. Todo esto se va preparando para ese evento. Que no digo que ya sea el fin, pero sí, ya se está preparando para eso.

Es cierto que el Señor dice que tenemos que obedecer a nuestras leyes terrenales. Pero primero, antes de nuestras leyes terrenales está Dios.

Imagínate el gobierno que tiene el control de todo eso, dándole tus datos. ¿Cómo te vas a esconder? ¿A dónde vas a ir? ¿Cómo le vas a hacer? Y no estoy metiendo miedo, sino que estoy previniéndonos de todo lo que ya está puesto para que se va a hacer ya.

Ya estamos, hermanos, en la actualidad, en un tiempo de que esta generación está viendo las señales que los hermanos de hace ochenta, veinte, treinta años hubieran querido ver para arrepentirse y acercarse al Señor. Ya nosotros las estamos viendo. El Tercer Templo que se tiene que construir, ya está todo. Tiene las vacas, que era un problema que tenían tremendo de cómo sacrificar la vaca roja. Ya lo están generando para que se pueda hacer. Ya tienen un, sacerdote, un sumo sacerdote como en el tiempo antiguo. Ya lo tienen en Israel. Están preparando todo ya para nada más decir que se haga el edificio y ya tener todo preparado para levantarlo en un ratito.

Hermanos, ya todo lo estamos viendo actualmente. Ya no son señales o profecías que veíamos a veinte años o treinta años, ya estamos en la actualidad viendo esto. Dios, si así lo permite, seremos la última generación que veremos. Estaremos en ese tiempo. Ya está. Dijimos hace ocho días que aprendiéramos de la higuera que era el pueblo de Israel, ¿se acuerdan? La higuera que fue en 1948 puesta, que es el pueblo de Israel, fue establecida ya como nación en 1948. Usted va a leer un poquito de la historia y sé que esta generación no iba a pasar, una generación cuesta de setenta a ochenta años. Estamos hablando de cuarenta y ocho más setenta años, ¿cuánto sería? Dos mil veintitantos. Estamos en la última generación, si es que sumamos una generación hablando humanamente. Si así nos permite más tiempo o no, ya es pie de la voluntad de Dios.

Por eso muchos hombres han fallado en sus cálculos, de hecho, Cristo ya viene para este mes, Cristo ya viene para este– han fallado porque han tomado muchas cosas que vienen en la Biblia. Nosotros no podemos asegurar para qué día y para qué fecha, Pero lo que podemos asegurar que ya estamos en la última generación, que estamos ya muy prontos de ver el arrebatamiento, de vivirlo, si es que estamos bien delante del Señor e irnos, porque imagínense qué triste– haríamos hace ocho días, dos se estarán moliendo en el molino, uno será tomado… dos estarán durmiendo en la misma cama, uno será tomado, el otro dejado.

Ay, ahí tengo otra duda. Sí, bueno, dígame. Bueno, a ver, este, yo duermo sola y mis hijas igual, pero de repente una llega: «Ay, me quiero dormir contigo». Este, ¿hay qué–? O sea, dos cristianos juntos. Pues ya está la voluntad de Dios en su corazón de lo que el Señor conozca, si los dos se van o los dos se quedan, o uno y uno, pero ya está en la voluntad de Dios en su corazón. Lo que ve Dios, no lo que veo yo, lo que ve usted, lo que Dios ve en sus corazones en este momento para ser tomado o para ser dejado. Y es donde dicen los pastores (inaudible 00:03:25), hay muchas sorpresas, ¿no? A lo mejor el pastor que era el que se congregaba todos los días en la iglesia se queda y la esposa que era nada más la que estaba orando por él, se la lleva. ¿Por qué? Porque estaba más cerca de Dios que el pastor que ya se saquería mucho cuando está predicando. Sorpresas que solo Dios sabe el corazón y lo interno que hay para que se queden o para que se vayan. Puede ser que usted diga: «Mi hijo es el más tremendo, el más latoso», pero él sabe si el chiquillo delante de Dios, pidió perdón por sus pecados, se durmió y tú te quedaste porque te enojaste con tu esposa y él se fue.

Dice la Biblia que entonces se abrirán los sellos y dijimos que solamente uno era digno de desatar los sellos, Jesucristo. Él es el único digno de desatar los sellos y va a desatar los sellos, que son estas cosas que van a venir peor sobre la humanidad. Aquí estamos hablando en el tiempo de la tribulación, estamos adentro de la tribulación. Estos caballos significan algo. Y aquí hay un caballo blanco, un caballo negro, un caballo bermejo o amarillo y un caballo rojo.

1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. 2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? 3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo. 4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. 5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

Apocalilpsis 5:5

¿Sabías que cada uno de los jinetes del apocalipsis representa algo aterrador? El primero, el jinete blanco, representa al anticristo, un falso imitador que logrará engañar a muchos intentando suplantar a Cristo. El segundo, el jinete rojo, trae consigo un derramamiento de sangre y guerras en el fin de los tiempos. El tercero, el jinete negro, lleva consigo pestes y hambruna, probablemente como resultado de las guerras conducidas por el segundo jinete. El cuarto, el jinete amarillo o pálido, traerá consigo muerte y devastación. Le acompaña el infierno y tiene poder sobre todo ser viviente. Pero lo más aterrador es que los cuatro jinetes solo son premoniciones de juicios mucho peores que ocurrirán en la gran tribulación cuando se abra el quinto sello.

2 Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer.

3 Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. 4 Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada.

5 Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. 6 Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino.

7 Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira. 8 Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.

Apocalipsis 6:2-8

Marcos recibió una visión donde Jesús, el Cordero de Dios- Había puesto los cuatro sellos en un libro de donde aparecieron cuatro jinetes. El primer jinete, montado en un caballo blanco, lleva un arco y se le da una corona, saliendo como un conquistador para vencer. El segundo jinete aparece en un caballo morfo, simbolizando la guerra y la violencia.

Mucha gente va a ser confundida, porque piensan que el caballo era Cristo, pero no es Cristo, porque Cristo ya vino por los suyos. Pero se van a confundir, ¿por qué? Porque el anticristo siempre trata de imitar la obra de Dios. Entonces, va a llegar también en un caballo blanco con una corona y una espada. Pero, ¿cuál es la diferencia entre este caballo y cuando Cristo venga con nosotros en las nubes? Cuando Cristo venga ya con sus santos escogidos y nosotros vengamos ya a la tierra, él va a venir en un caballo blanco también, pero hay una diferencia entre este caballo blanco que está mencionando la Biblia.

Jesús dijo que esta generación… Ese ya lo vimos hace mucho tiempo. Ultima bestia, último imperio. Jesús dijo que esta generación vería su regreso y el tiempo se acabó. Todas las señales que él predijo para el fin del mundo se están cumpliendo ahora mismo y la mayoría no se da cuenta. Mateo veinticuatro, treinta y dos, treinta y cuatro enseña: De la higuera aprended la parábola. Cuando ya su rama está tierna y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. La higuera es Israel. En 1948, después de dos mil años, Israel volvió a ser nación. Según Salmo noventa diez, una generación bíblica dura setenta, ochenta años. Si sumamos ochenta a 1948, llegamos a 2028. Estamos en la generación final. Las señales están todas: guerras, rumores de guerra, terremotos, hambre, pestilencias, falsos profetas y el evangelio predicado en todo el mundo gracias al internet. Esto no es teoría, es matemática profética. Jesús no dijo posiblemente, dijo: De cierto os digo, eres parte de la generación más privilegiada de la historia, aquella que verá el regreso literal de Jesucristo a la tierra. Guarda este mensaje, prepárate espiritualmente y comparte esta advertencia. Si no le dices a nadie que Jesús viene pronto, ¿realmente lo amas o solo juegas a ser cristiano?

Los cuatro jinetes significan, cosas que apenas son las aperturas. Fíjense, las aperturas de los sellos para las cosas peores que van a venir. Habrá una escasez económica porque dice que van a vender un litro de denario con una escasez, una balanza, una balanza de uno de estos caballos. Entonces quiere decir que la economía va a estar quebrada, va a estar rota, no se va a comprar tan fácil ni va a encontrar los suministros como ahorita los encuentra. Eso quiere decir que va a haber una gran hambre en la Tierra. Es decir, que ya los productos no van a surgir como ahorita que usted llegaba al supermercado comercial y los compra. A lo mejor va a ser un estilo así. Yo me imagino como Cuba, que llega el gobierno, les da su cajita cada uno de lo que tiene que comprar el mes y se acabó. ¿Por qué? Porque ya va a haber más hambre y necesidad y la gente va a buscar de qué manera alimentar.

Por ejemplo, no sé si ustedes sepan los hermanos que están en Cuba o los cristianos en Cuba, pues cuando alguien nos va a hacer una visita, tiene que donar su bolillo porque ellos solo dan un bolillo por día por persona. Y si alguien quiere comerse dos bolillos, pues tiene que donar su bolillo. Pero peor que eso, vienen los tiempos finales, Porque entonces lo que era la bendición de Dios que llegaba a los campos, la bendición de Dios que llegaba para las frutas ¡se va a acabar! Y entonces, el humano va a querer sembrar y buscar la manera de hacer, pero va a ser muy poco, muy escaso, Dios no va a permitir que esto llegue. Y por eso entonces la gente va a morir también y van a blasfemar el nombre de Dios porque va a decir: «Tenemos hambre, hace mucho calor», y eso lo vamos a ir viendo en los sellos después del Apocalipsis, porque este sol quema, eh, no hay agua. Dice después en una parte de la escritura que va a pasar como en el tiempo de Moisés, que los ríos y las fuentes de las aguas y el mar se va a convertir en sangre. ¿Y de qué van a vivir? ¿Qué van a beber?

Por eso es una gran tribulación cual nunca ha habido en la tierra desde los días de Noé. Dice que los días de Noé se casaban, se daban en nacimiento, iban y venían, compraban heredades, compraban cosas. ¿Y qué pasaba? No querían creer que iba a venir un diluvio. Y cuando vino el diluvio, se cerró el arca, nadie le entró. Así será en este tiempo. Muchos no quieren creer que Cristo viene. Mucha gente no quiere aceptar que va a suceder, pero cuando suceda van a tener las consecuencias de la gran tribulación. Y si alguno de los que estamos aquí no nos ponemos a cuentas con Dios, no dejamos de hacer lo malo, entonces también puede ser probable que nos quedemos, porque en nuestro corazón hay cosas que a Dios no le agradan. Si Dios ya te ha dicho a ti en esta mañana: «Necesitas dejar esto», tienes que dejarlo.

Mateo 25 nos habla acerca de la abominación desoladora. Cuando el anticristo, el falso Cristo, quiera sentarse en el templo de Dios, es decir, en este templo que van a construir los judíos y quiera que lo adoren y lo veneren en ese templo y se sienta ahí como rey y señor de este templo, haciéndose semejante a Dios, entonces es cuando va a venir la abominación desoladora. Es decir, todo el mundo va a decir: «Ya. Ya está, ya no tenemos más esperanzas, se acabó». ¿Por qué? Porque entonces Satanás va a gobernar sobre todo el mundo y él va a hacer lo que él quiere. Y entonces, hermano, ahí ya no habrá fuerza humana ni diabólica que lo detenga hasta que Cristo venga otra vez. Pero ahí es donde van a empezar los últimos tres años. Recuerden que los primeros tres años o tres años y medio son de una tribulación más o menos soportable, dijéramos. Pero los últimos tres últimos años son a partir de aquí, cuando ya se acabó todo esto.

Son siete años en total, dice la Biblia que se cortará por causa de los escogidos, quizás un tiempo, pero la cuestión es que son son siete años y en esos los últimos tres años y medio, esto, lo peor, cuando Satanás va a lanzar todo lo que tenga al frente, todo lo que quiere hacer para acabar con los cristianos y con la humanidad en general, y matarlos para llevarse los más posibles a su reino, que estén con él en la muerte. Por eso es que es terrible.

¿Sabías que la Biblia menciona cuatro bestias poderosas y aterradoras que representan los grandes imperios y todo el poder político y militar que surgirían en el futuro? Vamos a profundizar en la historia de la humanidad para descubrir que todo lo que ha acontecido a través del tiempo ya estaba escrito desde mucho antes en la Biblia. Centrándonos en el capítulo siete del libro de Daniel, describiremos detalladamente el significado de las cuatro bestias, a qué momento de la historia representan (Daniel 7) en el futuro.

En un solo capítulo, la Biblia nos habla simbólicamente sobre todo lo que ocurriría en la historia de la humanidad desde el momento en que se dio la profecía hasta el fin de los tiempos. Daniel, capítulo siete, del uno al catorce.

Hay sueños de Dios y hay visiones de Dios, ¿vale? Porque luego le pensamos que todos los sueños son de Dios. No. Hay sueños de Dios que si se refieren a algo particular, hay sueños que son naturales de todo ser humano. Hay diferentes tipos de sueños, no todos los sueños son de Dios, pero las visiones de Dios sí. Y las visiones que son como este caso, sí se cumplen. Son visiones, revelación que Dios le está dando a un siervo de Dios, a un escogido de Dios.

Por eso hay gente que, hermano, siempre en toda la historia de la humanidad ha habido hombres y ha habido mujeres, ya lo tocamos en la iglesia donde vimos lo de Jezabel, que tratan de ocupar el trono de la Iglesia y que tratan de enseñar a la Iglesia lo que ellos quieren enseñar y que minimizan a los siervos de Dios, a los pastores, a los que tienen la revelación. ¿Esto para qué? Para que la gente no crea la palabra de ellos y siga creyendo a lo que ellos dicen. No sé si esto le ha pasado, pero en muchas iglesias eso es lo que pasa. Los profetas se rebelan en contra de los pastores y entonces ya no hay revelación. ¿Por qué? Porque el hombre que quiso la revelación, que quiere tener más, ya no se sujeta al pastor. La Biblia habla de sujeción y obediencia. La Biblia habla de gobierno. Si Dios no te puso como pastor, hace ocho días dijimos no, no eres pastor. Si yo estoy en un ministerio de evangelista, eres evangelista. Dios le da la revelación a sus siervos, a los pastores. Hay una línea de autoridad. Si alguien se brinca la línea de autoridad, no es de Dios, porque Dios puso esa línea de autoridad.

Entonces, por eso es aquí es lo importante de entender esto. Si usted no entiende que es una visión y que Dios se la está dando a un hombre de Dios, entonces puede pensar que esto es una fantasía, puede pensar que esto es un cuento, puede decir: «Ah, es una historia fabulosa de la Biblia», pero no va a pasar. Esta es una revelación del Dios de la autoridad, del Dios del reino, que le revela a su siervo en autoridad lo que va a hacer. Hasta aquí hago una pausa, porque no quiero que, que pensemos que a cualquier de ellos le puede dar revelaciones, no. Y tampoco podemos decir que cualquier hombre que se levanta en el nombre de Dios sea de Dios, porque hay hombres que se han infiltrado en la Iglesia diciendo doctrinas heréticas que porque soñaron, que porque vieron, que Dios no les ha mandado ni les ha dicho, pero lo hacen y que critican a los siervos de Dios porque no saben, porque están viendo, porque yo no, no me hacen caso a mí, entonces yo quiero sobresalir y digo lo que yo creo, lo que yo pienso y mejoro mi grupo. Y es cuando hacen división de iglesias. Porque no todos los que están en la Iglesia son iguales, hay trigo y hay cizaña.

Esa noche, en mi visión, yo, Daniel, vi una tempestad que agitaba la superficie de un mar grande con vientos fuertes soplando de todas direcciones. Del agua surgieron cuatro Bestias enormes, cada una diferente de la otra. La primera bestia era como un león con alas de águila. Mientras yo observaba, le fueron arrancadas las alas y quedó de pie en el suelo sobre sus dos patas traseras como un ser humano. Y se le dio una mente humana. Luego vi a una segunda bestia que se parecía a un oso. Se levantó sobre uno de sus costados y llevaba tres costillas entre los dientes. Y oí una voz que le decía: Levántate. Devora la carne de mucha gente. Después apareció la tercera de esas extrañas bestias y se parecía a un leopardo. Tenía cuatro alas de ave sobre la espalda y cuatro cabezas. A esta bestia se le dio gran autoridad. Luego, en mi visión de esa noche, vi a una cuarta bestia, aterradora, espantosa y muy fuerte. Devoraba y aplastaba a sus víctimas con enormes dientes de hierro y pisoteaba los restos bajo sus pies. Era diferente a las demás bestias y tenía diez cuernos. Mientras yo miraba los cuernos, surgió de pronto otro cuerno pequeño entre ellos. Tres de los primeros cuernos fueron arrancados de raíz para darle lugar al nuevo. Este cuerno pequeño tenía ojos que parecían humanos y una boca que presumía con arrogancia. Observé mientras colocaban unos tronos en su lugar y el Anciano se sentó a juzgar. Su ropa era blanca como la nieve. Su cabello se parecía a la lana más pura. Se sentó sobre un trono ardiente con ruedas en llamas y un río de fuego brotaba de su presencia. Millones de ángeles le atendían. Muchos millones se pusieron de pie para servirle. Entonces, comenzó la sesión del tribunal y se abrieron los libros. Yo seguí mirando porque podía oír las palabras arrogantes del cuerno pequeño. Seguí mirando hasta que mataron a la cuarta bestia y su cuerpo fue destruido por el fuego. A las otras tres bestias les quitaron la autoridad, pero se les permitió seguir con vida un poco más. Mientras continuó mi visión esa noche, vi a alguien parecido a un Hijo de Hombre descender con las nubes del cielo. Se acercó al Anciano y lo llevaron ante su presencia. Se le dio autoridad, honra y soberanía sobre todas las naciones del mundo para que lo obedecieran los de toda raza, nación y lengua. Su gobierno es eterno, no tendrá fin. Su reino jamás será destruido. Al final del capítulo, un ser celestial le explica al profeta Daniel que las cuatro bestias en su visión representan cuatro reinos o imperios, diferentes uno del otro, y que gobernarían sobre la tierra. Cada bestia simboliza un reino sucesivo en la historia mundial, con la cuarta Bestia destacando por tener diez cuernos. Estas bestias también simbolizan la lucha del pueblo de Dios contra el mal y la injusticia, así como el fin de los tiempos y el juicio final de Dios”

Hasta ahí vamos la interpretación. Ya después vamos para ver lo que se conecta en este tiempo en la actualidad moderna. Pero sí, vamos a empezar. Eso de las bestias que fueron símbolos de lo que se le enseñó a Daniel, son lo mismo que vimos en los reinos de la estatua. La última bestia, que es donde se van a levantar los diez reyes, los diez cuernos y de entre ellos va a salir al último, que es el Anticristo. El imperio babilónico, que es la gran ramera, la Iglesia Católica Romana que está en medio de diez colinas, es la única ciudad. Y de ahí, se piensa que se va a levantar el falso profeta, diferente al anticristo. Uno es un personaje político y el otro es un personaje religioso. Se va a tratar de imitar la trinidad de Dios.

Hay naciones que sí van a permanecer hasta el final, pero hay naciones que ni se mencionan. Por ejemplo, Rusia y China son los reyes del Oriente que van a venir contra el pueblo de Dios. Entonces, esas naciones van a permanecer. Al final solamente van a quedar diez reinos, que son los que van a unirse y a pelear contra el escogido de Dios.

11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. 12 Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. 13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. 14 Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. 15 De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. 16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.

Apocalipsis 19:11-16

Lo que hoy nos compete es que la iglesia de hoy, estas palabras fueron escritas para que nosotros no seamos engañados y estemos listos para la venida de Cristo.

Parábola de los talentos

14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. 15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. 16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. 17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. 18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. 19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. 20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. 21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. 23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. 26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. 29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Mateo 25:14-30

En Mateo 25:14 dice “Porque el reino de los cielos es como un hombre que llenó se le llamó a sus siervos y les entregó sus bienes” Aquí los siervos de Dios, los hijos del rey son a los que se les ha dado una tarea, un ministerio. Aquí hay gente que tiene un ministerio que ha sido llamada para maestro para servir al Señor en el evangelismo para servir al Señor en la predicación del tema, para ser pastor. Algún ministerio dice que les dio a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno de ellos le dio cinco talentos, y otro dos, y otro uno a cada uno, conforme a su capacidad, porque mucha gente dice “es que ¿por qué Dios a mí no me dio dos talentos? ¿Por qué Dios a mí me exige más que al otro?” Porque Dios te dio una capacidad. Si Dios te dio una capacidad para predicar las cinco mil gentes, es la capacidad que Dios te ha dado. Tienes que predicar a las cinco mil gentes y eres responsable de esas cinco mil gentes que decides que predicar. Porque hay gente que dice es que yo de joven serví al Señor y ya era hora de viejo, pues ya no. Si no cumpliste tus cinco mil, estás pidiendo tus talentos.

Es decir, que el Señor te pide el doble. No se conforma con la mitad, no se conforma con menos, ni la última parte. A veces nosotros cometemos el grandísimo error de decir es que como yo no sé qué debo hacer por el Señor, no tengo un talento, Dios no me va a pedir nada. No, Dios te dio algo. A todos nos da un talento, para la música, sea para servir, sea para hacer comida, sea para predicar. Es un talento que Dios te ha dado y ese talento que tú eres responsable te viene el Señor del trono blanco que vimos que está sentado, que va a pedir cuentas del reino de lo que tú hiciste, no solamente de los pecados, porque ya tus pecados te fueron perdonados. La sangre de Cristo te limpió, gloria a Dios, ya eres nueva criatura, gloria a Dios, eres siervo de Dios, gloria a Dios. Pero en ese talento que Dios te dio para servirlo, tienes que rendir el doble. Si no estás rindiendo, ¡aguas!, porque el Señor va a venir a pedir cuentas.

Entonces el panorama actual para la Iglesia, el Señor pide cuentas, va a pedirnos cuentas a todos y cada uno de nosotros. Llamémonos mujeres, llamémonos hombres, llamémonos este ancianos, llamémonos jóvenes. Dios va a pedir a pedirnos cuentas. Hay maestros que no están aquí y son llamados por Dios a maestros. Hay personas que son evangelistas, que un día Dios les dio el misterio de evangelistas y no están aquí. ¿Qué están haciendo con sus talentos, con sus dones? Hay gente que ha sido llamada para el servicio de la música. ¿Y dónde están? Ahí está el problema cuando Dios venga a pedirnos cuentas, porque dice la Palabra “…pero el que había recibido fue y cavó en la tierra y escondió el dinero de su Señor. Después de mucho tiempo…” Y nótese, después de mucho tiempo. Lo que dice es que el Señor, porque pasa el tiempo, ya se olvidó. Hay gente que se olvida de que es cristiano, se olvida de que tiene un servicio a Dios. Aunque pase mucho tiempo, el Señor de aquellos siervos llegará y arreglará cuentas con ellos.

“…buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, mucho te pondré. Entra en el gozo”, esas palabras son las que yo quiero oír cuando llegue al cielo. Eso sí, yo creo que todo cristiano debe tener esa conciencia. Buen siervo y fiel, sobre poco fuiste fiel, entra en el gozo del Señor. Aquí no es la evaluación de lo que diga la gente o lo que piense la gente, es lo que Dios dice de ti y lo que vio que hiciste por Él. Que te quede claro, no es el aplauso y reconocimiento de la gente. Hay mucha gente que desafortunadamente no nos vivimos del aplauso, vivimos de las sensaciones. Es que como me dijeron que yo pequé, que no sé bien el evangelismo, pues ya no quiero seguir sirviendo al Señor y mejor me hago a un lado. O los otros. El otro extremo: No, yo como predico, como yo sé mucho, pues todos los que me aplaudan, que me reconozcan. No es lo que tú eres, no es lo que tú haces, sino quién te dio los talentos, a quién tienes que entregarle cuenta de esos talentos, de quién es la gloria, para quién es la honra, para quién es el honor: para el Señor. Entonces tú no eres nada sin los talentos que Dios te ha dado.

Porque este es un gran problema: los talentos. No trabajamos, nos conformamos, nos apaciguamos. Y Dios dice que nos tiene que pedir cuentas. Y si damos buenas cuentas, entonces vamos a entrar en el gozo del Señor. En el reino vamos a recibir galardones, coronas y va a estar muy bonita la fiesta. Una bendición tremenda estar cantando allá. Allá ya no va a haber náhuatl, ni otomí, ni maya, ni chino, ni japonés, ni ruso. Una sola lengua donde todos alabemos a él. Imagínense, aquí se siente bonito cantarle al Señor. Aquí se siente bonito la presencia de Dios. Cuando estemos todos los de las naciones, de todos los tiempos, con los santos hombres de Dios gozándonos. ¡Wow! ¿para qué quiero seguir pecando? ¿Por qué quiero seguir mintiendo? no es comparable lo que podamos hacer aquí, que la gloria de Dios que nos espera allá arriba. Es que yo no puedo dejar de mentir, es que yo no puedo dejar a mi expareja, es que yo no puedo. Hermano, eso no es nada comparable a la gloria que te espera en el cielo.

Deja de pecar, deja de hacer lo malo y busca a Dios, que es tiempo todavía de que lo encuentres y te vayas con Él al cielo. No hay gloria mayor que lo que Dios te va a dar en el cielo. “Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conozco que eres hombre duro, que ciegas donde no sembrastes y recoges donde no esparcistes…” ¿Te suena esta actitud? Es que la culpa la tiene mi esposa de que no vaya al templo. Es que la culpa la tiene el pastor porque no me deja servirte. Siempre hay alguna excusa: es que, es que… “Por lo cual tuve miedo y fui y escondí tu talento en tierra. He aquí lo que es tuyo, respondió el señor, le dijo: Siervo malo y negligente. Sabías que ciego donde no se ve y que recojo donde no esparcí”,le contesta con su misma negativa. “Por lo tanto, debes de haber mirado a los banqueros y al venir yo hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez, porque al que tiene le será dado y tendrá más. Y al que no tiene, aún lo que tiene, le será quitado. Y al siervo inútil echarle en las tinieblas de afuera, allí será lloro”.

Escrito está, no tengo qué más qué decir.

No podemos ponerle ninguna excusa válida a Dios. Es que, ¿por qué no servías? Es que, ¿por qué no tomaste tu ministerio en serio? No hay excusa válida. Con la misma excusa le contesta al hombre y le dice: Bueno, si lo sabías, entonces, ¿por qué no lo hiciste? O sea, no hay excusa que baje delante de los ojos de Dios. Es que, total, soy malo, me voy a ir al infierno. No hay excusa, no hay ninguna cosa.

El juicio de las naciones

31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

Mateo 25:31-40

¿Lo hacemos? ¿Hacemos esto? ¿Nos preocupamos por los que están en las cárceles? ¿Alguna vez usted ha ido a visitar a un encarcelado? ¿Usted alguna vez ha ido a visitar a un ancianito en un asilo? ¿Le ha extendido la mano a un hombre que mendiga el pan y le dice: Ven a echarte un taco conmigo, amigo? Se me hace uno de la garganta. ¿Cuánta gente hay con hambre en la calle? ¿Cuántos ancianitos que sus familiares los han dejado botados en una casa insólitos tienen hambre? Usted teniendo el alimento en su casa, ¿lo comparte? Dice el Señor: Venid, benditos de mi Padre, porque cuando le hicieron lo de estos pequeños, a mí lo hiciste. No es quedar bien con la gente, no es decir tengo y les voy a dar, no, es quedar bien con el Señor, porque el Señor va a decir: En un día separo a los benditos de Dios que me les dieron y a los que no. Dice: Entonces también los buenos les dirán: Señor… ¿Cuándo te vimos desnudo? Dice: Por cuanto no lo hiciste a uno de estos mis pequeños, también a mí no lo hiciste. Entonces dirá a los de izquierda apartados de mí, malditos al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles, porque tuve hambre y no me diste de beber. Tuve sed y no me diste de beber. Fui forastero y no me recogiste. Estuve desnudo y no me cubriste. Enfermo y en la cárcel y no me visitastes.

El tiempo está cerca. De una u otra manera, Dios toca nuestros corazones en esta mañana. Quizás no seamos teólogos para entender toda lo profecía. Quizás no seamos muy sabios para comprender lo de las bestias y la profecía de Daniel. Pero yo sé que a través del tema, el Señor toca nuestros corazones y nos dice: Hijo mío, arrepiéntete, yo voy por ti. Hija mía, deja de hacer lo malo. Deja de ocuparte en otras cosas que no soy yo. Tú tienes un talento, una habilidad que yo te he dado y en esta actualidad lo que necesito es que lo pongas en práctica, porque ya vengo y vengo a pedir cuentas. Llénate de aceite con las mismas. Trabaja para que escuches esa palabra cuando yo venga y me diga: Bueno, siervo fiel, que en el poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré. Y aún así, si te he dado economía, si has tenido la bendición de que yo te dé, bendice a otros, compártele a otros, dale a otros.

Preocúpate por el necesitado, por el anciano, por el enfermo, por el que no tiene pan, por el que no tiene una capa que vestir, para que vean que eres hijo de Dios, para que sepas que eres hijo de rey y que el rey los ama. Porque si tú haces esto, hermano, la gente va a notar que tienes al rey en tu vida. Y ellos conocerán el amor de Dios.

Necesitas dar un abrazo. Necesitas dar ese consuelo al necesitado, al hambriento, a quien tiene necesidad. No solamente des de tus necesidades. Aprende a compartir. Aprende a bendecir a otros, a apoyar a otros. Si ves que alguien no tiene, dale. Si ves que alguien no tiene que comer, dale. Porque Dios te va a bendecir. Y dice la palabra de Dios en el libro de Proverbios, que el que le presta a un pobre, no espera recompensa del pobre, sino que la recompensa viene de Dios.

Dios te va a bendecir. Dios va a bendecir tus alcas, Dios va a bendecir tu economía, Dios va a bendecir tu hogar. No va a faltar pan en tu casa. Pero aprende a bendecir a otros, aprende a compartir a otros. En esta mañana, en el nombre de Jesús, yo espero que la palabra de Dios se haya dado a sus corazones, hermanos. Que Dios les bendiga, que reciban la paz de Dios y que todo sea para la gloria del Señor. Amén.