Transcripción de la prédica del 3 de agosto 2025
El mensaje a Tiatira
18 Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido, dice esto:
19 Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras. 20 Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. 21 Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. 22 He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella. 23 Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras. 24 Pero a vosotros y a los demás que están en Tiatira, a cuantos no tienen esa doctrina, y no han conocido lo que ellos llaman las profundidades de Satanás, yo os digo: No os impondré otra carga; 25 pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga. 26 Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, 27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; 28 y le daré la estrella de la mañana. 29 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
Apocalipsis 2:18-29
Hemos venido hablando de los mensajes de Cristo a las distintas iglesias. El día de hoy toca dar el mensaje de una iglesia que tenía cosas buenas y cosas malas. El Señor les dice que está feliz con el hecho de que la iglesia de Tiatira se haya intentado mantener. También menciona que los tiempos estaban difíciles, principalmente en la idolatría.
La idolatría es adorar a otros dioses, poner otras cosas o ídolos por encima de Dios. Sabemos que nuestro Dios es un Dios celoso y exige fidelidad a su pueblo. El adulterio se refiere al pecado en donde una persona ya casada comente actos íntimos con otra persona que no es su pareja, es la definición principal, pero otra connotación es, por ejemplo, cuando decimos que el evangelio es adulterado, o que el mensaje de Dios o su palabra están siendo adulterados, entonces la palabra se está adulterando.
La diferencia entre adulterio y fornicación es que en la primera la persona está casada, y en la segunda no. La fornicación es cometer actos íntimos fuera del matrimonio. Ambos son pecado, y en este pasaje se refiere a las dos connotaciones. Se estaban cometiendo actos impuros de carácter sexual, pero le mensaje también estaba siendo adulterado, alterado, modificado para la conveniencia de otras personas.
Tiatira era una ciudad de Asia menor, se le dirige una de las siete cartas en el libro de Apocalipsis. El origen de la palabra se encuentra en el griego y se relaciona con el concepto de “sacrificio” u “ofrenda sacrificial” o literalmente “humo de sacrificio”
La antigua Tiatira se caracterizaba por la idolatría, lo que representaba un desafío moral en la iglesia, el mantenerse puro, el mantenerse firme en su Fe. Tiatira se caracterizaba por el comercio. Tiatira tenía un gran poder económico, estaba cerca del mar, lo que facilitaba el comercio marítimo. Se destacaba por el curtido de pieles, por las artesanías y por la tintorería o teñido de telas. En aquella época solo la gente con dinero compraba telas de colores, por lo que el comercio era bueno. La alfarería también era una de sus principales actividades económicas.
Jezabel
Había una mujer que de la que no se tiene el nombre, pero que la Biblia se refiere a ella como “esa Jezabel”, aludiendo a la Jezabel del antiguo testamento, ya que esta mujer inducía a los siervos a pecar. Ella quería tener el control de la iglesia, ella seducía a los dirigentes para que ellos hiceran lo que ella quería.
Jezabel en el antiguo testamento era una princesa que habían llevado a Israel y se casó con Acab. La reina Jezabel era una mujer muy mala, llevó al pueblo de Israel a la ruina, se dedicó a perseguir a los profetas de Dios y a destruirlos. En el pueblo de Israel, no muchos pasaron esta prueba.
Jezabel adoraba a baal y buscaba exaltarlo. En la Biblia Jezabel queda como referente de idolatría.
La mujer de apocalipsis, “esa Jezabel” era muy bella, y utilizaba su belleza para seducir a los seguidores de Cristo para llevarlos a la idolatría y al pecado. No lo dice la Biblia, pero de acuerdo a documentos históricos ésta mujer era la esposa del pastor de la iglesia. Eso explica también como ella podía mover los hilos, la toleraban y tenia acceso a los hijos de Dios. No era una congregante “normal”, ella se sentía profetiza. Al tener esa autoridad de “esposa del pastor” se permitía seducir a los siervos de Dios, adulteraba la palabra. Lamentablemente ésto llega a pasar hoy día en muchas congregaciones, donde a la “esposa del pastor” se le permite gobernar o tomar decisiones sobre la congregación.
Ahora, lo que Dios castiga es el hecho que la iglesia le haya permitido a esa mujer llegar tan lejos, a tal punto que Dios le dijo a su profeta, Juan, “mi iglesia tiene paciencia, tiene amor, conozco sus obras, conozco su servicio, pero está podrida por dentro” Lo que ésta iglesia entrega, ya no es puro, ya no es santo, ya se perdió. El punto y objetivo del servicio es alabar a Dios, y no hay una mejor alabanza que una vida en santidad.
En ésta iglesia, ésa Jezabel ya había entrado hasta lo mas profundo de la iglesia y de la doctrina, llevando a la iglesia a la idolatría. En ese entonces lo que estaba de moda eran los dioses griegos, y una característica latente en la mitología griega es la falta de pureza, la cantidad de actos de intimidad en esa mitología es sorprendente, y la gente veía estos actos como algo normal, por que eran los mismos dioses los que cometían estos actos. Tratemos de imaginar lo que pasó en ese entonces cuando todo éste tipo de idolatría entró en la iglesia del Señor, cómo no iban a caer en los actos de esa Jezabel estando rodeados de todo esto.
Algo que hay que tener siempre en cuenta es tener cuidado con lo que dejamos entrar en nuestro corazón. Como ejemplo, ¿cuál es la principal religión que se profesa en el país? ¿cuál es su dios? Literalmente hay un santo para cada situación, para encontrar pareja, para encontrar trabajo, para el éxito profesional, solo hay que prenderle una veladora. Ésto era similar a la mitología griega, pues también había un dios para cada cosa. Esos dioses no estaban para juzgar a la humanidad, sino para jugar con ella.
Si toda esta doctrina ya había entrado en la iglesia, ¿qué clase de servicio podían dar? ¿con qué cara se podían presentar ante el padre? Estaban contaminados de toda esta forma de pensar, de toda esta idolatría que ellos permitieron entrar. En la mayoría de las iglesias, el trigo y la cizaña crecen juntos, y es difícil determinar cual es cual. Por otro lado no es nuestro trabajo discernir quien es cizaña y quien es trigo, pero si determinar que dejamos entrar a nuestros corazones y que no dejamos entrar.
En aquel tiempo era el nombre de Jezabel, hoy día hay muchos nombres. La idolatría ha cambiado de hincarse frente a una estatua a flojera por no leer la palabra, a sueño y no ponernos a orar, a ponerle atención al éxito de esta tierra y olvidarnos del propósito que Dios ha puesto en nosotros. La idolatría aún existe, vemos las peregrinaciones, personas hincadas, latigándose, pero ¿de qué sirve? ¡no sirve de nada!
Otro tema es que Jezabel logró seducir a los hombres, prometiendo, mintiendo, exaltando su creencia. Jezabel, la idolatría todavía no se apoderaban totalmente de Tiatira, pero estaban cerca. En la actualidad, también es difícil seguir la verdadera fe, ya que hay todo un abanico de opciones, para lo que queramos, el enemigo nos dice “elige lo que quieras, ¿qué te gusta?” Cualquier cosa se puede convertir en un vicio, el ejercicio, cuidar de tu apariencia, hacernos sabios en nuestra propia opinión. ¿A partir de que punto todo esto se convierte en un ídolo? ¿cómo nos damos cuenta que ponemos algo antes que a Dios? Por ejemplo, ponemos a nuestra familia antes que a Dios cuando solapamos el pecado de nuestros hijos, cuando permitimos cosas en nuestra casa que no le agradan a Dios. Otro ídolo puede ser una obsesión por el trabajo, nuestro ego. El riesgo de la idolatría es que el ídolo lo elegimos nosotros, no nos lo imponen, nosotros le damos el poder.
Cristo decía que Tiatíra tenía buenas obras, pero en su interior ya había pecado. Es muy difícil saber cuando hemos caído en la idolatría, por que ya no escuchamos a Dios, solo vemos a nuestros ídolo. La palabra de Dios condena las acciones de Jezabel, y dice que la tirará en cama, y tendrá su consecuencia, por que ya le dio tiempo de arrepentirse. La palabra también dice que todos nosotros tenemos concupiscencia, tendencia al mal, y que tenemos un Dios justo y un abogado justo, a Jezabel se le dio la oportunidad de arrepentirse, pero no quiso, y siguió haciendo lo que se le había rebelado que estaba mal ante Dios, siguió sus acciones como si nada, y la iglesia la siguió, pero el Señor también estableció una condena a quien la siguiera, pero no les quitó la oportunidad de arrepentirse y de volver.
Muchas veces no nos acercamos a Dios después de pecar, por que tenemos miedo al rechazo, pero Dios no dijo a Tiatira “ya no tienen oportunidad de arrepentirse” Dios no dijo “todo lo bueno que has hecho no valen nada” ni “todo tu servicio no lo tomo en cuenta por que pecaste” Dios reconoce el esfuerzo de pocos o muchos por no permitir que el espíritu de Jezabel se apoderada de la iglesia. La diferencia es la decisión de cada uno, Jezabel no iba a parar, ella no se arrepintió, no le importó, siguió haciendo lo suyo, nadie la detuvo, la iglesia debía decidir si la iban a seguir a ella o se iban a arrepentir y regresar a Dios.
Hoy día es difícil que no seamos bombardeados por idolatría de todo tipo, desde personas o cosas para adorar hasta las actitudes e ideas como “no vayas, ¿a qué vas? ¡Dios esta en todos lados!” La idolatría se disfraza por algo que parece que esta bien, por que todos lo hacen, por que está mal, ¿quién o qué es nuestra Jezabel, como iglesia o personalmente?
13 Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. 14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 15 Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.
2 Corintios 11:13-15
El enemigo no se para frente a nosotros y nos dice “Soy el demonio, te voy a llevar al infierno, drógate” siempre nos llevara seduciéndonos, engañándonos, atándonos, hasta que no podamos salir de la situación. Todo lo que nos distraiga de la voluntad, del orden y las palabras de Cristo se vuelven un ídolo. La serpiente dijo a eva
3 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
Génesis 3:1-5
Así nos dice el enemigo, “si no vas a la iglesia, no pasa nada” “por una aventura, no pasa nada” siempre nos dice la misma frase “no pasa nada, es sólo una vez” no podemos decir, mis manos oran, pero mis ojos pecan.
Gálatas 5:9
Podemos decir “yo si diemzo, voy a la iglesia, participo, predico, pero solo veo porno” o“yo solo odio a una persona” ya con eso estamos alejados de Dios.
¿Cómo es la seducción? Ésta no llega directo, llega “casualmente”, también se presenta como la mejor opción. La seducción surge de una necesidad, económica, de cariño, de reconocimiento, de aislarte. Cuando el cristiano no lleva sus necesidad a Dios, el enemigo encuentra estas puertas abiertas para ofrecer aquello que requieres, para seducirte. Cuando estamos con el Señor, el cristiano rechaza estas “ofertas” y lo que nos falte, la suficiencia de Dios, Él lo proveé. El enemigo sabe lo que necesitas y sabe como dártelo, y te lo presenta como la mejor opción.
Necesitamos conocer la palabra para poder rechazar la seducción. El mismo Jesús rechazó la tentación con la palabra.
Las necesidades de cada uno de nosotros son diferentes, y Dios puede suplirlas, de forma que no necesitamos nada mas. Pero hay mil cosas que se pueden disfrazar de la solución que requerimos. ¿Cuantos miles de envases y envolturas preciosas se nos presentarán como la solución a nuestras necesidades?
Nosotros podemos sentirnos autosuficientes, que es un de las mas grandes mentiras actuales: “Valórate”, “cuidate tu”, “aprende a estar solo”, “puedes ser feliz estando solo”, “no necesitas a un hombre / mujer / amigos para sentirte amado”, “comprate un perro, no necesitas estar con alguien mas” Es una de las mas grandes mentiras que hoy existen, a todas las edades, a todos los niveles socioeconómicos, ¿por que? Por que entonces no necesitas a Dios, no necesitas congregarte, no necesitas cambiar, no necesitas que te moldén. ¡Estás perfecto como estas! Claro, siempre puedes mejorar, “ve a terapia”, “haz ejercicio”, “enfócate a ti”, “ve al gym”, “ve a terapia” Hay que observar que ninguna de estas cosas es mala en sí mismas, cuidar la salud es bueno, nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. Arreglarnos no es malo. El verdadero problema es creer que somos autosuficientes y que no necesitamos de nada y de nadie.
El ídolo lo ponemos nosotros, es muy fácil aceptar cualquier solución si no conocemos la verdadera. Y hoy hay muchas soluciones, maestros con doctrinas falsas hay a donde veamos. Hay para encontrar lo que nuestra carne necesita, y nos lo van a ofrecer mas de una vez, a lo largo de nuestra vida, y nos presentaran mas de tres cosas que cubran nuestras necesidades.
Lo peor que un cristiano puede pensar es creer que estas cosas nunca llegarán a nuestra puerta, y que la necesidad nunca llegará a nuestras vidas.
33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Juan 16:33
Vamos a tener problemas y dolor, vamos a tener discusiones con las personas a quienes amamos, tendremos momentos en el que no sabremos ni a donde voltear, por que por todos lados habrá problemas. Somos humanos, cotidianos, normales, y si los mismos profetas, que eran consagrados al Señor, pasaron por esos momentos, ¿por qué no vamos a pasar por esos problemas? Ese es otro gran engaño, pensar que nosotros “merecemos” una vida tranquila y sin dificultades. Nadie merece eso, si el mismo Señor Jesús fue tentando, ¿con qué cara le reclamamos al Señor que hay tentación sobre nosotros?
No podemos pensar que las pruebas no llegarán, y si asumimos que llegarán, habrá que estar preparados. ¿por qué Jesús resistió la tentación? Además del hecho que Él es Jesús, Él paso 40 días en ayuno. Nosotros estamos sin comer tres horas y ya nos abochornamos. Nosotros tenemos muchas comodidades, y aún así nos cuesta trabajo decir no.
La seducción comienza suave, poco a poco, hasta que nos damos cuenta y estamos perdidos. No nos vamos a dar cuenta si escuchamos a otras cosas por encima de Dios. Si no conocemos al Señor, cualquier doctrina barata nos va a jalar, por que no conocemos la verdad.
¿Cuántas veces hemos escuchado que nos digan “pídele a Dios que cumpla tus deseos”? De niños nos lo podemos creer, pero eso no existe, Dios no cumple nuestros deseos, Dios no está para cumplir nuestros deseos, nosotros estamos para cumplir el propósito de Dios. La iglesia de Tiatira debió tener un propósito de Dios, así como Él tiene un propósito para nuestra iglesia, así como tiene un propósito para cada uno de nosotros. Y si nuestro propósito es que un día de nuestra vida estemos parados en la calle para decirle a alguien “Dios te ama”, vale la pena. No importa si creemos si nuestro propósito es pequeño o grande, y no tenemos derecho a menospreciarlo, mucho menos a compararlo.
24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
Mateo 16:24
Nosotros tenemos sueños, metas, objetivos, que cuando Dios nos llame, muchos se van a perder, porque así debe ser. Porque aunque el hombre viejo que eramos tenía toda su vida planeada, al llegar a las plantas de Dios, Él tiene un plan distinto y mayor para nosotros.
Cualquier plan que tengamos nosotros, se queda aquí, pero el de Dios trasciende la vida, el tiempo, y si lo dimensionamos, por mas pequeña que sea una acción, tiene una repercusión enorme, para bien o para mal. Si hoy llegamos cansados y decimos “Dios, hablo contigo mañana” si repercute. No sabemos si a las 2 de la mañana se aparece alguien a quien conocemos y nos dice “hermano, ya no puedo con mi vida, ¡ayúdame! Estoy a punto de tirarme de un puente”
Como sabemos que el día que hayamos salido sin orar, y de pronto ocurre un accidente, y encontramos a alguien por morir, ¿estamos llenos de Dios para decir a la persona que crea antes de morir? ¿hemos dejado que la idolatría entre a nuestra vida, a nuestra iglesia? Muchas veces nos dejamos envolver por lo que hay delante de nosotros. No vale la pena perder el propósito de Dios por los afanes de esta tierra.
Nada de lo que hagamos sera suficiente. ¿Nuestro Dios es poderoso?, ¿es verdadero?, ¿es el dueño y Señor de todo?, ¿es mas grande que cualquier cosa?, ¿es bondadoso, nos ama?, ¿sólo cuando nos portamos bien. ¿Dios nos ha fallado alguna vez? ¿por qué no darle el control de todo y dejar que Él dirija?
Cuando un cristiano deja que Dios dirija su vida verdaderamente, Él restaura todo lo roto en nosotros. Dios no necesita que seamos perfectos para que pueda utilizarnos. Cuantas personas que predican están rotos, pero ellos toman esos pedazos y se los dan al Señor. ¿Cuál es nuestro pretexto, nuestro motivo? “no se me da”, “no se”. Dios utilizó a un tartamudo para liberar a su pueblo. Dios utilizó a un niño inexperto, sin conocimiento de la guerra, para enfrentar a un monstruo. A Dios le gusta utilizar a las personas que están dispuestas. Dios dijo, “Yo no veo lo que tu estás viendo, yo veo el interior de la persona que está parada frente a Mí”
7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
1 Samuel 16:7
Ningún personaje bíblico, excepto Jesús, fue perfecto, ni uno solo fue perfecto todos los días de su vida, pero todos los días de su vida se arrepentían de haber hecho mal y buscaban ser mejores ante los ojos de Dios.
Cada uno tendrá nuestra “Jezabel”, y cada uno lo sabemos, y si no lo sabemos, podemos pedir a Dios que nos lo revele. No es fácil detenerse, porque creemos que estamos supliendo nuestras necesidades y que tenemos lo necesario para ser felices, pero solo la verdad, que es Jesucristo nos puede dar lo que necesitamos. No podemos soltar la idolatría por nosotros mismos.
Cada uno de nosotros debemos orar y pedir a Dios que nos revele que idolatría tenemos que soltar. Aunque Dios haya visto nuestras obras y haya recibido nuestro servicio, no es suficiente. El único que puede realmente satisfacer todas nuestras necesidades, nuestras carencias, es Dios. Nadie nos hará sentir tan plenos, como la presencia de Dios.
Dios no nos necesita, pero nosotros si lo necesitamos. El libro de apocalipsis es atemporal, quiere decir que las profecías se siguen cumpliendo en muchas iglesias. No dejemos que Jezabel entre a nuestra iglesia, tapemos nuestros oídos a doctrinas falsas, a cualquier cosa que no venga de Dios. Así se enfrenta la idolatría. Pidamos a Dios que nos revele a esa Jezabel en nuestras vidas y como hacer para hacerla a un lado.